Minería y empleo joven: el plan para convertir la capacitación en el motor del 2026
La minería argentina vive una expansión acelerada que enfrenta un obstáculo crítico: la urgencia de mano de obra calificada. Ante este escenario, validar los saberes técnicos y profesionalizar los oficios ya no es una opción, sino el eslabón clave para que las comunidades locales accedan a los puestos que generan los yacimientos.
Por Yenhy Navas

El dominio de software y herramientas digitales de precisión es hoy un requisito excluyente para operar en yacimiento. Imagen ilustrativa de ACERO Y ROCA
En una entrevista con ACERO Y ROCA, Guillermo Suárez, vicepresidente de la Cámara Argentina de Capacitación para la Formación Profesional y Capacitación Laboral, desglosa cómo la educación no formal se convierte en la solución más rápida para la cadena de valor minera. Además, anticipa el lanzamiento de herramientas digitales que cambiarán la forma en que las empresas contratan capacitación.
Educación no formal como eje de la formación técnica
Para entender cómo se valida un oficio hoy, primero debemos distinguir las dos vías educativas del país. Suárez explica que Argentina posee una educación formal (regulada por el Ministerio de Educación y CONEAU) y una educación no formal. Si bien esta última no depende de la cartera educativa tradicional, es la responsable directa de formar las habilidades concretas que el mercado laboral demanda día a día.

Guillermo Suárez destaca el rol de la Cámara en la profesionalización de los oficios.
En este contexto, nace la Cámara Argentina. «Entendíamos la necesidad de fundar una Cámara que acompañe y profesionalice a la educación no formal. Al no estar dentro de la estructura formal, es necesario que tenga un respaldo y un aval de la formación que brindan», detalla el vicepresidente.
Actualmente, la entidad posee una fuerza federal contundente: nuclea a más de 1.400 socios en todo el país, mantiene una distribución proporcional a la población de cada provincia y certifica procesos de calidad en más de 2.500 disciplinas.
Alianzas estratégicas con la cadena de valor minera
La relación entre la Cámara y el sector extractivo creció de forma exponencial. De hecho, cerca de 60 instituciones educativas asociadas se vinculan directamente con la actividad minera. Estas entidades operan estratégicamente en los nodos productivos más calientes: San Juan, Catamarca, Salta, Jujuy y la Patagonia.
El rol de la Cámara es transversal: acompaña y certifica procesos bajo normas internacionales. Gracias a esto, logran avalar desde formaciones operativas básicas hasta especializaciones técnicas complejas que exigen tanto las operadoras como sus proveedores.
Software y topografía: habilidades críticas en el yacimiento
En los últimos dos años, las empresas y proveedores mineros aumentaron drásticamente sus pedidos de avales y certificaciones. A diferencia de la rigidez académica, la educación no formal permite adaptar los contenidos a la velocidad de la tecnología.

El modelado 3D permite una capacitación laboral para minería más eficiente. Imagen ilustrativa de ACERO Y ROCA
Suárez enumera las capacitaciones más demandadas del momento:
- Manejo de software específico: Como Autodesk Civil 3D para movimiento de suelos.
- Tecnología de precisión: Operadores de sistemas de topografía satelital (GNSS).
- Operaciones críticas: Auxiliares en perforación, voladura y logística aplicada a procesos minerales.
«Los cursos son muy diversos», asegura Suárez. Esta flexibilidad es lo que permite cubrir los baches técnicos que surgen en la operación diaria de un yacimiento.
Desafíos de la empleabilidad local en zonas mineras
Uno de los puntos más críticos de la industria es contratar localmente cuando los perfiles no cumplen los requisitos técnicos. El diagnóstico de la Cámara es crudo: el 50% de la población no terminó el secundario y un 30% de los jóvenes (18-24 años) no estudia ni trabaja.
Sin embargo, Suárez derriba un mito: el problema no es falta de ganas, es falta de acceso. «No es que los jóvenes no quieran estudiar o trabajar, es que les faltaron herramientas». Por eso, en las reuniones con gobernadores, la constante es la misma: hay empleo, pero faltan perfiles locales. Como consecuencia, las empresas terminan importando talento, lo que tensa la licencia social.
Programa Federal 2030: formación gratuita y digital
Para solucionar esta asimetría, la Cámara lanzó el «Programa Federal para la Juventud en Habilidades y Competencias 2030». Junto a la Organización Internacional para la Educación Permanente (OIEP), crearon una herramienta 100% gratuita, online y federal.

El Programa 2030 permite que jóvenes de la Puna accedan a formación de primer nivel. Imagen ilustrativa de ACERO Y ROCA
Cabe destacar que este programa no busca enseñar a manejar una perforadora —eso lo hará la empresa—, sino preparar al joven para entrar al mundo laboral. El foco está en las habilidades blandas y digitales. «Buscamos que los jóvenes locales se conviertan en talentos atractivos para que las empresas los quieran en su organización«, explica Suárez.
El programa democratiza el acceso: un joven de la Puna o del sur patagónico tiene las mismas oportunidades de prepararse para su primera entrevista laboral.
¿Qué aprenden los jóvenes en este programa?
- Pensamiento crítico y lateral («fuera de la caja»).
- Tolerancia a la frustración.
- Creatividad y competencias digitales básicas.
La novedad: Un portal de licitaciones para agilizar la formación In Company

Las normas ISO garantizan la calidad en la capacitación laboral para minería. Imagen ilustrativa de ACERO Y ROCA
Mirando hacia el futuro, Suárez adelantó a nuestro medio una primicia: el inminente lanzamiento de un portal de licitaciones educativas.
¿Cómo funcionará? Será un puente digital directo. Las empresas mineras publicarán sus necesidades puntuales (ej.: «necesito formar 20 soldadores de alta montaña«) y los 1.400 socios de la Cámara podrán licitar y ofertar sus servicios certificados. De esta manera, se optimizan tiempos, se transparente la contratación y se garantiza la calidad educativa de los proveedores.
¿Por qué es vital la certificación de calidad?
Finalmente, el sello de calidad es lo que cierra el círculo de confianza. Al certificar sus procesos bajo la norma ISO 9001:2015, la Cámara ofrece seguridad jurídica y académica. En conclusión, en una industria obsesionada con la trazabilidad y los estándares, contar con una certificación externa transforma a la educación no formal en un activo estratégico para el desarrollo minero argentino.