Slănic Prahova: La catedral de sal rumana que cura y deslumbra al mundo

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En San Juan y el mundo, el cierre de minas suele verse como el fin de una etapa. Sin embargo, en Rumania, una antigua explotación de sal se transformó en la «Catedral Subterránea» más grande de Europa, atrayendo a miles de turistas y pacientes que buscan su microclima terapéutico.

La mina de sal Slănic Prahova

La mina de sal Slănic Prahova es un fascinante mundo subterráneo en Rumania, que ofrece a los visitantes una visión única de la histórica industria minera de sal.

Un legado centenario: de la explotación del príncipe al turismo global

Los orígenes de la explotación salina en Slănic Prahova, Rumania, se remontan al siglo XVII, cuando el príncipe Mihail Cantacuzino identificó y adquirió las ricas vetas de sal en la región, sentando las bases de una industria que duraría décadas.

No fue hasta 1943 que se inauguró formalmente la Mina Unirea, una de las secciones más emblemáticas del complejo subterráneo. Aquí se llevó a cabo la extracción industrial de sal hasta 1972, año en que cesó la producción y el sitio comenzó su transformación hacia el turismo y el bienestar.

Con más de 200 metros de profundidad y gigantescas cámaras de hasta 55 metros de altura distribuidas en catorce salas de perfil trapezoidal, la mina es hoy un monumento subterráneo de enorme belleza y valor histórico. Su superficie supera los 80.000 m² de espacios excavados que hoy pueden visitarse y apreciarse.

Haloterapia: el microclima subterráneo que funciona como medicina natural

Interior de la mina

Conocida por sus impresionantes cavernas y su microclima terapéutico, la mina es un destino perfecto tanto para los entusiastas de la historia como para aquellos que buscan relajación.

Las propiedades únicas del aire en la profundidad de Prahova

  • Temperatura constante alrededor de 12–13 °C durante todo el año.
  • Humedad relativa alrededor del 50 %.
  • Aire rico en iones de sodio y partículas de sal, con muy baja presencia de alérgenos y contaminantes.

Este entorno subterráneo genera lo que muchos especialistas llaman haloterapia o terapia de sal, utilizada tradicionalmente para aliviar y tratar afecciones respiratorias como asma, bronquitis o alergias. Los visitantes pueden pasar horas respirando este aire puro que, según múltiples testimonios y prácticas médicas, favorece la salud pulmonar y el bienestar general.

No es solo turismo, sino también una experiencia de cuidado natural de la salud, que ha convertido a Slănic en un referente europeo en turismo médico y de bienestar.

Arte, cultura y recreación en salas de 55 metros de altura

Más allá de su valor terapéutico, la mina sorprende por su riqueza cultural y arquitectónica bajo tierra. En la llamada Sala del Génesis se exhiben imponentes esculturas y bajorrelieves realizados en sal que representan figuras históricas como Trajano o Decebal, evocando la profunda relación de Rumanía con su pasado.

Además, el complejo subterráneo no es un museo silencioso: alberga actividades recreativas y eventos. Desde exposiciones y competiciones deportivas hasta conciertos y encuentros culturales, sus gigantescas cámaras ofrecen una acústica natural única que atrae a visitantes de todo el mundo.

Dentro de la mina también se han acondicionado espacios para el ocio, como zonas de descanso, actividades lúdicas y áreas deportivas, que combinan perfectamente la experiencia subterránea con el entretenimiento.

Miina subterránea en Rumanía con actividades deportivas y de ocio

En el interior de la mina se pueden realizar distintas actividades deportivas y de ocio como jugar al billar o al ping pong.

 Curiosidades que fascinan: ciencia y ocio bajo la roca salina

Aunque la minería de sal ya no se practica en Slănic, la mina sigue viva como punto de encuentro internacional de curiosos, turistas y pacientes que buscan sus efectos saludables. Su aire casi libre de contaminación y partículas microbianas ha llevado a algunos a considerar instalaciones científicas o de investigación subterránea en su interior.

La cercanía con Bucarest y su accesibilidad por carretera hacen de Slănic un destino ideal para escapadas de fin de semana con historia, salud y naturaleza.

Historia viva bajo tierra: el futuro del post-minado

La mina de sal de Slănic Prahova no es solo una de las más grandes de Europa, sino un lugar donde historia, salud y cultura convergen bajo un techo de roca salina. Su microclima terapéutico, su impresionante arquitectura subterránea y su programación cultural la convierten en una referencia obligada para quienes buscan experiencias enriquecedoras en destinos poco convencionales.

Casos como el de Slănic Prahova obligan a repensar el ciclo de vida de los proyectos mineros en nuestra región. Lo cierto es que la minería no termina con la extracción del último gramo de mineral; el verdadero desafío, y la mayor oportunidad para San Juan, radica en el diseño de un post-minado que transforme los socavones en activos turísticos, científicos o de bienestar.

Convertir una estructura industrial en una «catedral de salud» no solo garantiza la licencia social perpetua, sino que asegura que el legado económico del proyecto florezca mucho después de que las máquinas se hayan apagado.

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