Claves de una licencia social que une a la comunidad y la minería

La licencia social en proyectos de infraestructura vinculados a la minería exige estrategias que transciendan la operatividad técnica. En este escenario, el rol de las empresas contratistas se vuelve un eslabón crítico, especialmente en San Juan, donde la actividad extractiva convive estrechamente con las poblaciones locales. María Florencia Guzmán, socióloga y actual Responsable Social en la Unión Transitoria (UT) conformada por Semisa Infraestructura S.A. y Terusi Construcciones S.A., nos cómo se articula este desafío en el terreno.
Por Yenhy Navas

Avance de obras en el proyecto «Camino de Acceso Corredor Norte» en San Juan, donde la UT Semisa-Terusi despliega su capacidad operativa en alta montaña.
Guzmán, quien se desempeña en el proyecto de Camino de Acceso Corredor Norte (propiedad de Vicuña Corp. – FLUOR Corp.), desglosa los pilares de un modelo de intervención que abarca desde la seguridad vial educativa hasta la inserción de la mujer en roles técnicos no tradicionales.
Ejes estratégicos de gestión en Jáchal e Iglesia
El proyecto actual tiene como área de influencia directa a las comunidades de Jáchal e Iglesia y, posteriormente, Guandacol en La Rioja. Para operar en estas zonas con legitimidad, la gestión se estructura bajo un Plan de Gestión Social (PGS) que se sostiene sobre tres pilares fundamentales:
Los tres pilares del plan de gestión social
- Capacitación y contratación: Enfocada prioritariamente en la mano de obra local no especializada.
- Desarrollo de proveedores: La adquisición de bienes y servicios dentro de la propia comunidad.
- Inversión social: Ejecución de programas específicos, como talleres de seguridad vial en escuelas de la zona.
Bajo esta premisa, la especialista explica que la clave para la reputación actual de la empresa radica en el «relacionamiento horizontal con las comunidades«. Este enfoque se traduce en un canal de comunicación abierto donde los pobladores acceden directamente a los responsables del proyecto, facilitando respuestas inmediatas ante dudas o problemas.

«Sabemos que, dentro de la complejidad de la coyuntura actual, la posible generación de empleo en el rubro de la minería es un tema que despierta muchas expectativas en la sociedad y, siendo este un tema sensible, hemos tenido extrema precaución respecto a lo que transmitimos», afirma Guzmán.
En consecuencia, esta precaución comunicacional y la claridad en los mensajes han sido determinantes para «evitar y mitigar conflictos sociales» en una región donde la expectativa laboral es alta.

Seguridad Vial: Impacto del programa TC 2000
Uno de los componentes más destacados del eje de inversión social es el taller de seguridad vial, diseñado para responder a una realidad operativa de la zona: el tránsito constante de maquinaria pesada y camiones de gran porte debido a la actividad minera.
Para abordar esta problemática, la UT contrató el programa nacional “TC 2000 Va a la escuela”, una iniciativa vigente desde 2005. La metodología utiliza un juego audiovisual para vincular el automovilismo y la educación vial con ocho materias curriculares, incluyendo matemática, física y geografía.

Los resultados de la implementación en San Juan arrojan los siguientes datos de gestión:
- Primer ciclo: Ejecutado en septiembre de 2025 en escuelas de Angualasto, Malimán y Colola (Iglesia).
- Proyección 2026: Confirmado un segundo ciclo para abril del presente año.
- Expansión: La nueva etapa sumará nuevas localidades de Iglesia e incorporará al departamento de Jáchal.
El objetivo central es «concientizar y sensibilizar a niños, niñas y adolescentes sobre seguridad vial en corredores mineros», una medida preventiva esencial para la convivencia entre la industria y la vida cotidiana de los pueblos.
Proveedores locales: Desafíos y competitividad

El desarrollo de proveedores locales es otro pilar crítico para la obtención de la licencia social. Sin embargo, la integración de las Pequeñas y Medianas Empresas (PyMEs) de Jáchal e Iglesia a la cadena de valor presenta obstáculos económicos y logísticos concretos.
Guzmán detalla que, al recibir a las cámaras de proveedores locales, se han identificado desafíos recurrentes que dificultan su competitividad frente a empresas de mayor envergadura. Entre las principales problemáticas detectadas se enumeran:
- Falta de stock inmediato.
- Demoras en los tiempos de entrega.
- Sobreprecios derivados de condiciones desfavorables de mercado.
Frente a este escenario, la estrategia no se limita a la compra, sino que incluye un acompañamiento técnico. «Realizamos un seguimiento minucioso para ayudarlos a mejorar estas deficiencias y que logren ser competitivos en los procesos de licitación«, asegura la entrevistada. Aunque el proyecto actual es de corto plazo, el objetivo es dejar capacidad instalada para que puedan aprovechar el desarrollo minero futuro de la provincia.
Mujeres en obra: Rompiendo el «techo de cristal»

La industria de la construcción y la minería ha sido, históricamente, un sector masculinizado. No obstante, la gestión actual busca romper con los estereotipos laborales tradicionales. Guzmán enfatiza la decisión de abrir espacios formativos y laborales para mujeres en tareas técnicas, alejándolas de los roles de servicio habituales como limpieza o cocina.
La política de contratación implementada prioriza la inclusión de personal femenino en puestos de mano de obra no especializada pero técnica, tales como:
- Ayudantes de topografía.
- Armado de gaviones.
- Auxiliares viales.
«Es importante abrir el abanico de oportunidades también en cargos estratégicos y operativos y no encasillarse en estereotipos ni en roles de género».
Al respecto, la socióloga destaca que se han encontrado con «muy buenos perfiles» que cumplen con las exigencias del trabajo en terreno. Si bien reconoce que existen avances, admite que la paridad en la minería sigue siendo un «desafío constante que requiere de permanentes negociaciones y consensos».
Inteligencia artificial y el futuro operativo en alta montaña

La modernización operativa de Semisa para los próximos años se alinea con la adopción de nuevas tecnologías, destacando la incorporación de inteligencia artificial (IA) para la optimización de procesos. Según explica la entrevistada, esta tecnología es vital para la «mayor seguridad en la detección y mitigación de riesgos e impactos negativos«.
Para finalizar, Guzmán reflexiona sobre la impronta de su gestión, la cual espera que sea recordada por la «transparencia con las comunidades y por el trabajo mancomunado para la resolución de conflictos«. La operatividad en la alta montaña requiere, según sus palabras, de una flexibilidad capaz de adaptarse a cambios emergentes sin perder la excelencia operativa.