El oro y la plata imparables: los metales preciosos rompen récords históricos este 2026
Los mercados globales de metales preciosos están protagonizando un arranque de año excepcional, con el oro superando los USD 4.600 por onza y la plata acercándose peligrosamente a los USD 90 por onza, en medio de una fuerte demanda inversora y tensiones macroeconómicas que reafirman su estatus de activos refugio.
Por Redacción ACERO Y ROCA

En los primeros días de 2026, tanto el oro como la plata han extendido las subas vertiginosas que ya habían mostrado en 2025. El precio del oro al contado alcanzó hasta USD 4.629,94 por onza, marcando nuevos máximos en varios mercados, mientras que la plata rompió barreras históricas y escaló hasta USD 89,05 por onza en el mercado spot.
La fuerte búsqueda de activos seguros por parte de inversores globales, frente a incertidumbres políticas y económicas, así como expectativas de políticas monetarias más flexibles en economías clave, han impulsado estos movimientos que rompen récords.
Por qué suben el precio del oro y la plata
El oro como activo de refugio seguro
Con crecientes tensiones geopolíticas y dudas sobre la independencia de importantes bancos centrales, especialmente en Estados Unidos, los inversores están trasladando capitales hacia metales que históricamente sirven como resguardo ante volatilidad económica.

Entradas récord en fondos y bancos centrales
El oro, además de la demanda tradicional, ha visto un flujo extraordinario de entradas en fondos cotizados (ETFs) que lo respaldan físicamente, con cifras récord en 2025 y continuidad en 2026. Por su parte, la plata ha registrado demanda robusta tanto de inversores como de mercados industriales, sumada a su inclusión en la lista de minerales críticos en Estados Unidos.
El déficit de oferta impulsa el valor de la plata
Mientras que la demanda de plata crece, muchos analistas advierten que su producción está limitada por un déficit estructural de oferta, lo que potencia aún más la escalada de precios.
Proyecciones para 2026 y más allá
Oro: Posible Alcance de los USD 5.000
Las perspectivas para el oro a mediano plazo están fuertemente inclinadas al alza. Importantes casas de análisis y bancos globales ya proyectan que el precio del oro podría alcanzar los USD 5.000 por onza en 2026, impulsado por la persistente demanda de refugio y compras de bancos centrales que acumulan reservas, sobre todo en economías como China.
Además, el consenso de mercado sugiere que la acumulación de activos en oro podría mantenerse sólida incluso ante eventuales correcciones si los riesgos financieros y geopolíticos persisten.

Plata: rumbo a tres cifras
Por su parte, la plata continúa siendo un protagonista destacado. Con un avance superior al 140 % en 2025 y un nivel que ronda los USD 90 por onza en las primeras semanas de 2026, varios analistas no descartan que el metal blanco pueda superar incluso los USD 100 por onza si se mantienen las condiciones actuales de mercado y la demanda industrial continúa firme.
Implicancias para inversores y mercados
La subida simultánea del oro y la plata está recalibrando carteras de inversión y estrategias de cobertura global. La creciente preferencia por activos tangibles refleja no sólo la incertidumbre económica y la volatilidad de los mercados tradicionales, sino también la importancia de los metales preciosos en la diversificación estratégica de portafolios.
Además, la interacción entre políticas monetarias, la fortaleza o debilidad de monedas fiat como el dólar estadounidense, y los flujos hacia fondos de metales preciosos seguirá siendo un factor clave a observar a lo largo de 2026.
El impacto del rally alcista en la cordillera sanjuanina
En este contexto, la escalada de precios no es solo un dato estadístico para San Juan, sino un motor de reactivación directa. Con el oro en niveles récord, proyectos locales que se encuentran en etapas de optimización o extensión de vida útil, como Veladero, ven fortalecida su viabilidad operativa. Asimismo, este escenario de precios altos mejora sustancialmente los flujos de caja proyectados para las futuras minas del Distrito Vicuña y otros prospectos de plata en Calingasta e Iglesia. En definitiva, para la provincia esto significa una mayor base para la recaudación de regalías y, fundamentalmente, un incentivo extra para que las empresas aceleren sus planes de inversión y contratación de proveedores locales durante todo 2026.
Un ciclo de metales preciosos renovado

El comienzo de 2026 ha consolidado una tendencia alcista que va más allá de los picos aislados: el oro y la plata están marcando nuevos récords históricos, apoyados por fundamentos macroeconómicos sólidos y un interés inversor global que ve en estos metales no solo una cobertura contra riesgos, sino una apuesta estratégica de largo plazo.
A medida que avanza el año, seguirá siendo esencial seguir de cerca cómo las condiciones macroeconómicas globales, incluyendo tasas de interés, tensiones geopolíticas y movimientos de bancos centrales, continúan influyendo en los precios de los metales preciosos.