Cuando la gestión de residuos se convierte en economía circular

San Juan apuesta a la economía circular y la gestión de residuos sostenible. Una empresa transforma residuos plásticos urbanos e industriales en madera plástica 100 % reciclada y reciclable para convertirlos en muebles que duran más que la madera tradicional y resulta mucho más ecológica y amigable con la naturaleza.
Por Daniela Albarez

Desde el departamento de Rawson, en San Juan, Bosque Urbano se consolida como una empresa innovadora que transforma residuos plásticos urbanos e industriales en «madera» plástica.
La empresa, fue creada por Guillermo Ducloux y Victoria Artstein, quienes decidieron convertir una preocupación ambiental cotidiana en un proyecto productivo con impacto social, ambiental y económico. “Veíamos a diario la cantidad de residuos plásticos que terminaban en basurales y espacios naturales, y sentimos que era necesario convertir ese problema en una oportunidad para San Juan”, expresa Ducloux. Desde ese punto de partida nació una iniciativa que hoy aporta soluciones concretas a la gestión de residuos y a la economía circular.

Qué es la madera plástica y por qué es una alternativa sustentable
La «madera plástica«, se elabora a partir del procesamiento y recuperación de residuos plásticos urbanos e industriales. Se trata de un sustituto ecológico de la madera tradicional, pensado para reducir la tala de bosques y disminuir la contaminación ambiental. “Nuestro producto es cien por ciento reciclado y reciclable, con gran resistencia estructural y una durabilidad muy superior a la madera convencional”, explica su fundador.
Llegar al producto final no fue sencillo: “Nos capacitamos, investigamos tecnologías, estudiamos materiales y aprendimos cada etapa del proceso, desde la recuperación del residuo hasta la fabricación del producto final”, señala Ducloux.
Características técnicas
- No requiere mantenimiento.
- No necesita barnices, pinturas ni impermeabilizantes.
- No se astilla ni se pudre.
- Es 100 % impermeable.
- Resiste ambientes salinos, químicos y la radiación solar.
- Soporta condiciones climáticas extremas.
Estas cualidades la convierten en una solución eficiente para espacios públicos, proyectos urbanos, usos domiciliarios y aplicaciones institucionales.

De la idea a la planta industrial: impacto local en Rawson
“Pasamos de hacer pruebas y primeros listones a consolidar una planta que recupera, clasifica, muele, lava y extruye alrededor de 10.000 kilos de residuos plásticos por mes”, destaca Ducloux.
Este volumen de procesamiento no solo limpia la ciudad, sino que permite a las empresas mineras certificar su ‘huella de plástico negativa’, un estándar que el RIGI está empezando a valorar para los reportes de ESG en 2026
Este crecimiento permitió diversificar la producción y fortalecer vínculos con instituciones educativas, municipios y organizaciones sociales, generando un entramado local que impulsa la economía circular en San Juan.
Uno de los proyectos más destacados de esta empresa es la articulación con la Fundación Manos Abiertas y la Mina Veladero, orientada a transformar tapitas plásticas en mobiliario sustentable. “La alianza surgió de una necesidad compartida: convertir un residuo muy visible en un producto útil para la comunidad”.

Durabilidad extrema: los muebles de madera plástica no se pudren, no se astillan y resisten el sol sanjuanino.
La minería como motor de la economía circular sanjuanina
En primer lugar, es fundamental señalar que, para la empresa sanjuanina, el compromiso de una operación minera de gran escala marca un verdadero punto de inflexión. Con respecto a esto, Ducloux afirma con total seguridad: “Que una empresa minera decida separar, recuperar y valorizar sus residuos demuestra claramente que la sustentabilidad puede incorporarse a la operación diaria y no quedarse solo en el discurso”. Por consiguiente, este tipo de acciones transforman la teoría ambiental en una práctica concreta y medible.
De esta manera, se puede ver que la minería tiene la capacidad de generar impactos positivos muy profundos cuando integra prácticas de economía circular. Lo cierto es que esto ocurre principalmente debido al enorme volumen de materiales que el sector gestiona de forma constante. Al mismo tiempo, esta relevancia se potencia gracias a su gran capacidad de articulación con otros actores estratégicos de la sociedad. Como resultado de todo lo anterior, el modelo se vuelve un círculo virtuoso de triple impacto.

Impacto multiplicado: Veladero aportó más de 3 toneladas de material para convertirlas en soluciones comunitarias.
Guillermo Ducloux: “Una tapita sola es apenas un residuo, pero miles reunidas por escuelas, familias, fundaciones y empresas se convierten en bancos y soluciones reales que vuelven a la comunidad”.
Un modelo de reciclaje replicable para todo el país

De cara al futuro, la empresa proyecta consolidarse como la principal fábrica de madera plástica del oeste argentino, ampliar su planta, automatizar procesos y desarrollar nuevos productos como placas plásticas recicladas. “Queremos que cada municipio pueda gestionar sus residuos plásticos con destino circular y que San Juan sea un ejemplo nacional”, afirma Ducloux.
Además, consideran que este tipo de alianzas entre empresas, organizaciones sociales y sector público pueden replicarse en cualquier provincia. “Es un sistema virtuoso, sustentable y económicamente viable, que puede crecer mucho más”, concluye.