Plan oficial para generar empleo minero real

La provincia de San Juan vive un clima de alta expectativa ante la reactivación de la actividad minera. Con la mirada puesta en el impacto del RIGI y el desarrollo de proyectos cupríferos de envergadura como Los Azules, Josemaría y las prospecciones en la zona de Vicuña, la gestión del talento humano se ha convertido en una prioridad estatal.
Por Yenhy Navas

Franco Marchese, subsecretario de Trabajo de la provincia, ofreció a ACERO Y ROCA un panorama detallado sobre los desafíos laborales que vienen. En este sentido, el funcionario destacó que el Gobernador ha puesto el foco en transformar la expectativa en empleo real, identificando un cuello de botella crítico: la falta de personal idóneo capacitado.
Déficit de mano de obra y nuevos centros de formación profesional
El diagnóstico oficial indica que, si los proyectos en carpeta «explotan» en el buen sentido de la palabra, la oferta laboral local actual no dará abasto para cubrir la demanda. Por consiguiente, la estrategia se centra en la educación técnica acelerada.
Marchese confirmó que se está trabajando de manera articulada con la Secretaría de Trabajo de la Nación y la Oficina de Empleo nacional para financiar e instalar Centros de Formación Profesional. El objetivo es preparar oficios específicos que las empresas ya están requiriendo: soldadores, operarios de máquinas, perforistas y manejo en altura.

«Las empresas han visto que ese es el déficit que tenemos. Estamos en conversaciones para llevar a cabo estos centros. Si Dios quiere y la Nación nos da el ok definitivo, arrancaríamos este año con la creación del centro en Capital», afirmó el subsecretario.
Estrategia logística: de Capital hacia los departamentos mineros
Aunque la minería ocurre en la cordillera, el plan de capacitación tendrá una lógica centrípeta inicial. Si bien existen departamentos mineros al norte (Jáchal e Iglesia), al oeste (Calingasta), al sur (Sarmiento por la cal) y al este (Valle Fértil), el primer gran nodo de formación se ubicará en la Capital.
Al respecto, la autoridad laboral explicó que esto busca aglutinar la oferta educativa en un punto de convergencia para todos los puntos cardinales. Posteriormente, el modelo se replicará en el interior. Además, se proyecta una modalidad híbrida, buscando que las grandes compañías colaboren con simuladores de maquinaria para garantizar prácticas seguras.
Terminalidad educativa: el requisito innegociable del secundario completo

Para los lectores que buscan ingresar al sector, existe una barrera de entrada que no se puede eludir. No obstante, la necesidad de oficios, la base académica es excluyente.
Marchese fue categórico: «La idea es que tengan una formación de base. Una empresa hoy en día no te va a tomar si no tenés el secundario completo. No hay empresa que baje de esas características». Esta exigencia busca también incentivar la terminalidad educativa en la población adulta joven.
Gestión de empleo: hacia una bolsa de trabajo unificada para el sector
Actualmente, la Subsecretaría recibe currículums «a mansalva», funcionando como un nexo de contención. Sin embargo, Marchese aclaró que hoy no actúan como una bolsa de trabajo directa, ya que la contratación es privativa de las empresas.
Aun así, se trabaja en conjunto con el Ministerio de Minería y el Ministerio de Producción para sistematizar esta demanda. La proyección es que, en un plazo de uno a dos años, cuando la construcción de los proyectos escale, se formalice una bolsa de trabajo oficial donde las empresas busquen directamente al personal certificado en los nuevos centros de capacitación.

En cuanto al tejido empresarial local, la minería está actuando como un poderoso regularizador del mercado laboral. De hecho, las multinacionales mineras imponen estándares de compliance que obligan a sus proveedores a mantener «la casa en orden».
El estándar de cumplimiento como motor de profesionalización PyME
«Las grandes empresas exigen estándares altos. Si la PyME no cumple con las normas de calidad y laborales, simplemente no la contratan. Esto repercute en la actividad: hoy una PyME sabe que debe ser seria y cumplir con los requisitos de higiene y seguridad del país», detalló Marchese.
Por ende, las denuncias por falta de registración (trabajo en negro) en el sector minero son prácticamente nulas. Las grandes operadoras como Barrick o los titulares de los proyectos de cobre mantienen a su personal en regla, y las irregularidades que se detectan suelen ser menores, vinculadas a elementos de protección o seguridad, pero no a la informalidad.
Fiscalización: el poder de policía en la alta montaña sanjuanina
El Estado provincial mantiene activo su rol fiscalizador mediante la Policía de Trabajo. La Subsecretaría ha adaptado su logística con camionetas 4×4 y personal técnico para realizar inspecciones in situ en los yacimientos, sin importar la distancia o la altura.

Concretamente, los controles no solo verifican la documentación administrativa (que ahora se cruza con los datos de ARCA, ex AFIP), sino que inspectores de Higiene y Seguridad constatan las condiciones reales de trabajo en campamentos y minas.
Modernización administrativa
Finalmente, para facilitar la vida al proveedor minero, se ha digitalizado la burocracia. Trámites como la presentación de nóminas, planillas de asistencia y documentación laboral ya se realizan de manera online. «Le facilitamos al empleador que pueda hacer todo desde la empresa misma con sus contadores. Buscamos que cumplan; la sanción es el último recurso si no se respetan las normativas», concluyó el funcionario.
Datos clave para agendar
- Oficios más buscados: Soldadores, operarios de maquinaria pesada, perforistas.
- Requisito académico: Primaria y Secundaria completas.
- Inicio de capacitaciones: Proyectado para el transcurso de este año en Capital.