PatagoniArray: El ambicioso proyecto para «radiografiar» la riqueza profunda del sur argentino

El proyecto PatagoniArray ha iniciado una fase histórica en el sur argentino. Recientemente un equipo de especialistas del Laboratorio Patagónico de Petro-Tectónica de la UNPSJB, junto a investigadores de China, Australia y Países Bajos, instaló 39 estaciones sismológicas de última generación para «radiografiar» la litósfera y el manto superior hasta profundidades de cientos de kilómetros.
Por Yenhy Navas

A diferencia de los estudios geológicos superficiales, esta iniciativa busca comprender la arquitectura profunda de la región. Según explica el Dr. César Rodrigo Navarrete, geólogo e investigador del CONICET, el proyecto pretende resolver interrogantes sobre el origen de los relieves, las cuencas y la actividad volcánica que han dado forma a la Patagonia actual.
Tomografía terrestre: tecnología de vanguardia para estudiar el subsuelo
El despliegue técnico no tiene precedentes en la zona. Se han instalado sismógrafos de banda ancha, equipos de altísima sensibilidad capaces de registrar vibraciones mínimas, tanto de terremotos lejanos como de microsismos locales. Esta tecnología funciona de manera similar a una tomografía médica: utiliza las ondas sísmicas para generar un modelo tridimensional de la Tierra.

«El principio físico es el mismo que el de una tomografía médica», detalla Navarrete. Al atravesar diferentes tipos de rocas y estructuras, las ondas cambian su velocidad. Al registrar estos cambios en los 39 puntos de control, los científicos pueden deducir la composición, temperatura y estado físico de los materiales en profundidad.

Un activo estratégico: impacto y utilidad para la industria minera
Aunque el fin primordial es la investigación científica básica, los datos obtenidos son un activo estratégico para el sector extractivo. La ubicación de los yacimientos minerales no es azarosa; responde a procesos que ocurren en el manto superior y la base de la corteza.
Claves geológicas para la exploración de yacimientos
- Modelado de estructuras: La identificación de fallas profundas y zonas de debilidad en la litósfera permite entender los canales por donde ascendieron fluidos hidrotermales que formaron depósitos metalíferos.
- Contexto tectónico: Conocer el grosor cortical y las anomalías térmicas ayuda a predecir zonas con mayor potencial para la exploración minera y geotérmica.
- Reducción de riesgo: Los datos de sismicidad local aportan información crítica para el diseño de infraestructura minera y civil en áreas de bajo conocimiento previo.

La «radiografía» que propone PatagoniArray es fundamental para identificar la discontinuidad de Mohorovičić (el límite entre la corteza y el manto). En la minería de oro y plata, conocer dónde la corteza es más delgada o detectar «raíces térmicas» profundas permite delimitar distritos mineros enteros que antes estaban ocultos bajo sedimentos jóvenes, reduciendo drásticamente el riesgo de inversión en exploración.
Logística y cooperación: las 39 estaciones que vigilan la Patagonia
La ejecución del proyecto demandó una logística compleja que involucró a entes provinciales, intendentes y estancieros. La distribución de las estaciones cubre un espectro amplio de la geografía patagónica, asegurando una cobertura integral de los bloques tectónicos que componen el Macizo del Deseado y la Cuenca del Golfo San Jorge.
La colaboración internacional ha sido fundamental. Investigadores de la Universidad Nacional del Sur se unieron a expertos de instituciones globales para financiar y proveer el equipamiento. Esta sinergia permite que la Patagonia se posicione en el mapa de los grandes experimentos geofísicos globales, como los realizados anteriormente en Norteamérica y China.

Fase de recolección y plazos: el camino hacia el mapa geológico final
Tras la instalación completada en diciembre de 2025, comienza la fase de recolección de datos. Los sismógrafos deben permanecer instalados durante un período prolongado (generalmente entre 18 y 24 meses) para captar una cantidad suficiente de eventos sísmicos que permitan una resolución óptima de las imágenes. “Los sismógrafos estarán colectando datos por un año y medio, aproximadamente. Luego de eso viene la etapa de procesamiento de los datos e interpretación. Es un proceso largo”, subraya Navarrete.
«En algunos años, podrán resolverse infinidad de interrogantes geológicos», afirma el Dr. Navarrete. El procesamiento de esta enorme cantidad de información requerirá el uso de supercomputadoras y algoritmos avanzados para convertir las señales sismográficas en mapas geológicos de alta definición.
Apoyo institucional: Declaración de Interés Nacional
El impacto del proyecto también tuvo eco en el Congreso. La Cámara de Diputados de la Nación, a través de su Comisión de Ciencia y Tecnología, emitió un dictamen favorable declarando a PatagoniArray de Interés Nacional. Este respaldo legislativo no sólo valida la relevancia científica de «radiografiar» el subsuelo argentino, sino que facilita los protocolos de cooperación internacional y el libre tránsito de los especialistas y equipos de alta complejidad por todo el territorio patagónico.