Flavia Royón: «El RIGI solo no alcanza, necesitamos infraestructura y reglas claras»

Desde su actual banca en el Senado de la Nación, la ex secretaria de Energía y de Minería, Flavia Royón, traza un diagnóstico preciso sobre el escenario actual de la industria y los desafíos legislativos que enfrenta Argentina de cara al 2030. Con una mirada técnica y federal, la senadora analiza la implementación del RIGI, la urgencia de obras de infraestructura energética y el rol protagónico que tendrá la provincia de San Juan en la matriz exportadora futura.
Por Yenhy Navas

Desafíos del RIGI: cómo transformar la normativa en inversión real
Si bien el RIGI se presenta como una herramienta fundamental para establecer reglas de juego a largo plazo, Royon advierte que su sola aprobación no es suficiente para garantizar el flujo de capitales necesarios. En este contexto, el panorama macroeconómico reciente arroja un dato duro que enciende las alertas: en 2025, Argentina experimentó por primera vez en 22 años una inversión extranjera directa con saldo negativo. Por tal motivo, la legisladora sostiene que el desafío principal es transformar la letra de la ley en obras concretas.

Para lograr esta consolidación, Royón propone una agenda legislativa estructurada en cinco ejes concretos que deben acompañar al régimen general:
Los cinco ejes legislativos para complementar el régimen de inversiones
- Estabilidad fiscal efectiva: Es crucial garantizar que lo pactado no se erosione mediante tasas o cambios indirectos durante un plazo determinado.
- Infraestructura estratégica: Se debe implementar financiamiento a tasas de desarrollo, ventanilla única y una coordinación efectiva entre Nación, provincias y privados.
- Desarrollo de proveedores: Establecer sistemas de certificación, escala y financiamiento, atando los incentivos a resultados medibles es vital para la industria local.
- Cierre de mina y remediación: Definir reglas claras y fondos de garantía para pasivos ambientales, elementos que son determinantes para la previsibilidad y la licencia social.
- Agregado de valor: Generar incentivos realistas para etapas intermedias y capacidades industriales locales.
Al respecto, la senadora enfatiza: «El RIGI sirve porque pone reglas de largo plazo, pero no alcanza. Si queremos inversiones grandes, el Estado tiene que mostrar orden y una hoja de ruta». Asimismo, destacó la reciente aprobación de la Ley de Presupuesto como un paso indispensable para dar previsibilidad a las políticas públicas.
La aclaración a la Ley de glaciares y el potencial minero

Uno de los puntos más sensibles en la agenda legislativa actual es la modificación o aclaración de la normativa sobre glaciares para destrabar proyectos, especialmente de cobre, en la alta cordillera. Royón se muestra optimista sobre la posibilidad de lograr un consenso este año, siempre y cuando el debate se mantenga en el plano técnico.
La propuesta no busca una flexibilización, sino «sacar el gris del concepto de ‘ambiente periglaciar’ y enfocarse en preservar los glaciares y formaciones con función hídrica efectiva«. Según explica, para que esta aclaración prospere debe apoyarse en criterios científicos sólidos, manteniendo al IANIGLA con un rol claro en el inventario y monitoreo, y con participación activa de las provincias.
«Tiene que quedar claro que esto no habilita minería sobre glaciares ni geoformas con función hídrica: las prohibiciones se mantienen», aclara Royón. No obstante, advierte sobre el factor tiempo: para los grandes proyectos de cobre que buscan ingresar bajo el paraguas del RIGI, el plazo establecido en la Ley Bases vence este año, quedando sujeto a una eventual prórroga del Ejecutivo.
Infraestructura energética: la llave para el NOA y Cuyo
«Sin energía no hay minería, eso es así», sentencia la senadora al abordar lo que considera el principal obstáculo operativo para el sector. Su experiencia en las carteras de Energía y Minería le permite identificar que, frecuentemente, proyectos avanzados se frenan por la falta de conexión a redes o de energía firme.
En consecuencia, Royón detalla un orden de prioridades para las obras necesarias en el Noroeste Argentino (NOA) y Cuyo:

Obras prioritarias por región
- Transporte eléctrico en el NOA: Es urgente ampliar la capacidad de líneas y estaciones transformadoras, ya que el sistema actual se encuentra «muy exigido» tanto por la demanda del litio como por la proyección del cobre.
- Refuerzos en Cuyo (San Juan y Mendoza): Se requieren no solo líneas, sino nodos y capacidad de transformación para permitir que los proyectos metalíferos operen sin llevar el sistema al límite.
- Gasoducto Norte: La reversión de esta obra es calificada como estratégica para llevar gas desde Vaca Muerta hacia el norte, garantizando generación de respaldo y competitividad industrial.
La senadora advierte que «el RIGI puede ayudar, pero si no resolvemos estas obras de transporte eléctrico y acceso a gas/energía firme, no va a alcanzar para que los proyectos estén funcionando».
San Juan 2030: liderazgo en cobre y minerales metalíferos
Al analizar el panorama federal, San Juan emerge con un potencial distintivo para liderar las exportaciones de minerales metalíferos hacia el final de la década. Específicamente, Royón destaca dos hitos fundamentales: la extensión de la vida útil de la mina Veladero hasta 2033, impulsada por una obra eléctrica clave realizada por la empresa, y el avance del distrito Vicuña.
Este último, operado por BHP y Lundin, se encuentra en etapa de pre-construcción y ya ha solicitado adhesión al RIGI, con un objetivo de entrada en producción estimado para 2030. Sin embargo, Royón señala que «San Juan puede estar arriba en metalíferos hacia 2030, pero no es automático».
«El éxito de esta proyección dependerá estrictamente de la ejecución de las obras de infraestructura y del mantenimiento de reglas claras».
Por otro lado, Royon valora el denominado «Modelo San Juan» de gestión social y ambiental. Asegura que «no es un modelo uniforme, pero es una metodología de gestión que puede adaptarse a otras provincias», destacando claves como la presencia estatal, el control ambiental permanente y el diálogo comunitario para gestionar conflictos en lugar de negarlos.
Desarrollo de proveedores locales y formación de capital humano
Una crítica constructiva que la senadora plantea sobre el RIGI es la ausencia de un capítulo específico destinado al desarrollo local. «El RIGI, tal como está, no te garantiza desarrollo local por default», admite. Para contrarrestar esto, aboga por herramientas legislativas que fomenten el empleo y la contratación de proveedores regionales, factores que considera indisolubles de la licencia social.

«Sin desarrollo de proveedores locales no hay minería sustentable ni licencia social», asegura. Finalmente, ante la proyección de un «boom minero», surge la interrogante sobre la disponibilidad de talento calificado. Royón identifica la necesidad de reforzar la formación en oficios concretos —electricistas industriales, soldadores, perforistas, mantenimiento— mediante un sistema dual de prácticas profesionalizantes.
Su propuesta incluye que el último tramo de la formación contemple prácticas pagas y certificadas en empresas. En conclusión, Royón vincula la falta de personal técnico con la misma falta de mirada a largo plazo que afecta a la macroeconomía: «Si no hay recursos, no hay escala».