Guerra por Groenlandia: Trump impone aranceles ante la resistencia europea por los minerales críticos

Share:

Groenlandia, un territorio autónomo del reino de Dinamarca ubicado en el Ártico, está en boca de todos, y en estos primeros días de enero, la tensión ha escalado. Las tropas danesas se han desplazado en toda la isla, después de que Donald Trump expresara su interés de que Estados Unidos controle este territorio estratégico. ¿Las razones? Su ubicación geopolítica y su potencial en minerales críticos usados en tecnología avanzada y defensa.

Trump Groenlandia minerales críticos geopolítica.
Trump y el mapa de Groenlandia en discusión estratégica sobre minerales críticos.

Donald Trump desató una nueva tormenta internacional al confirmar que impondrá un arancel del 10% sobre todos los productos provenientes de ocho potencias europeas. La medida, que entrará en vigencia el próximo 1 de febrero, es una represalia directa contra las naciones que enviaron personal militar a Groenlandia para frenar las intenciones de compra del gobierno estadounidense.

En concreto, la sanción comercial escalará al 25% a partir del 1 de junio si no hay avances en la propuesta de Washington para anexar el territorio. Los países afectados, Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia, conformaron un bloque de resistencia para blindar la presencia danesa en el Ártico y rechazar cualquier intento de compra.

Paralelamente, La Unión Europea evalúa imponer aranceles por 93.000 millones de euros a productos de EEUU, como contraofensiva a las medidas de Trump por la situación con Groenlandia.

La presión no sólo es de carácter político. Las potenciales reservas de recursos como tierras raras, esenciales para la fabricación de dispositivos electrónicos, baterías, energías renovables y sistemas de defensa, han despertado el interés no sólo de Estados Unidos, sino de varios de los multimillonarios más importantes del mundo.

¿Por qué Groenlandia despierta tanto interés?

La respuesta combina geopolítica, recursos naturales y tecnología. Para la administración Trump, Groenlandia no es solamente una extensión de tierra ártica: es un activo que podría redefinir el equilibrio de poder global.

Trump y sus asesores han señalado repetidamente que el control de Groenlandia es crucial para la seguridad nacional de EE.UU. y para contrarrestar la influencia de potencias como China y Rusia en el Ártico. Aunque Dinamarca y el gobierno groenlandés han rechazado tajantemente la idea de vender la isla, con declaraciones oficiales afirmando que “Groenlandia no está en venta y nunca lo estará”,  las tensiones no han disminuido.

Además de su posición estratégica, Groenlandia es rica en minerales críticos y tierras raras que, con el retroceso del hielo por el cambio climático, se vuelven más accesibles para la exploración y explotación. Estos minerales son esenciales para la industria tecnológica global, energías renovables, semiconductores y defensa militar.

Momentáneamente, comprar Groenlandia, como propone Trump no es una acción que cuente con el aval de la Unión Europea, ni menos aún de los groenlandeses. El precio estimado para esa operación rondaría los US$ 700.000 millones.

Los billonarios tech y su apuesta por la isla helada

Bezos y Gates inversiones Groenlandia tecnología minerales.
Jeff Bezos y Bill Gates entre los inversores tecnológicos con interés en recursos groenlandeses.

Entre los nombres más destacados que han puesto su mirada, y su capital, en Groenlandia figuran los líderes de la industria tecnológica global, quienes han anticipado la relevancia estratégica de sus recursos mucho antes de la escalada política.

Inversiones de Silicon Valley en minerales críticos

Según Forbes Argentina, multimillonarios como Jeff Bezos (Amazon), Bill Gates (Microsoft), Michael Bloomberg (Bloomberg LP) y Sam Altman (OpenAI) invirtieron desde 2019 en KoBold Metals, una empresa que aplica inteligencia artificial para identificar depósitos de minerales críticos en Groenlandia.

Estas inversiones se realizaron, entre otras formas, a través del fondo Breakthrough Energy, liderado por Gates, que participó en una ronda de financiación Serie C en diciembre de 2024, valuando a la firma en casi US$ 3.000 millones con un aporte de US$ 537 millones.

 Elon Musk y Sam Altam.
Elon Musk y Sam Altam son Billonarios, apuestan a la IA y las energías renovables y tienen sus ojos puestos en Groenlandia.

El CEO de OpenAI, Altman, contribuyó en 2022 a través de su firma Apollo Projects; mientras que otros multimillonarios han explorado propuestas más audaces, como la financiación de proyectos de desarrollo urbano tipo “freedom city” en la isla, una idea que atrae a figuras del ecosistema tecnológico con un enfoque menos tradicional y más disruptivo.

Elon Musk, por ejemplo, expresó su apoyo a la anexión de la isla a Estados Unidos, escribiendo en X: «Si los groenlandeses quieren formar parte de Estados Unidos, y espero que así sea, serán muy bienvenidos».

El interés de Musk no es casual. Las baterías de litio  utilizadas en los autos eléctricos de Tesla, dependen de minerales que también pueden encontrarse en Groenlandia. La relación entre soberanía, tecnología y materias primas se hace cada vez más evidente.

No todos los movimientos financieros en Groenlandia están exclusivamente asociados a KoBold. Otros actores como Peter Thiel, con financiaciones previas a la startup Praxis que busca crear zonas tecnológicas liberadas de ciertas regulaciones, también tienen intereses en la región, y el fondo Cantor Fitzgerald ha respaldado proyectos mineros locales.

Vínculo entre intereses políticos y económicos

La relación entre Trump y algunos de estos inversionistas es parte de una trama más compleja. El heredero de la fortuna Estée Lauder, Ronald Lauder, figura como una de las personas que inspiró a Trump sobre la posibilidad de adquirir Groenlandia aún desde su primer mandato, según testimonios de ex asesores de seguridad estadounidense.

Reunión en la Casa Blanca con empresarios tecnológicos billonarios.
Trump reunido en la Casa Blanca con referentes tecnológicos.

La importancia de Groenlandia para estos empresarios no se reduce a lo geopolítico o estratégico: está directamente conectada con su utilidad para las industrias tecnológicas del futuro, como la manufactura de componentes de alta tecnología, materiales energéticos y cadenas de producción global que dependen de minerales difíciles de sustituir.

Reacciones internacionales y la soberanía groenlandesa

La reacción desde Dinamarca y Groenlandia ha sido unánime: ambos gobiernos han defendido su soberanía y rechazado cualquier intento de venta o anexión, subrayando que sólo el pueblo groenlandés, no Estados Unidos ni otras potencias, puede decidir el futuro del territorio.

La primera ministra danesa Mette Frederiksen, ha enfatizado que Estados Unidos no tiene base legal alguna para apoderarse de Groenlandia, y líderes europeos han expresado similar preocupación por la preservación del derecho internacional.

“Si Estados Unidos decide atacar militarmente a otro país de la OTAN, todo se detendría, incluida la OTAN y, por lo tanto, la seguridad tras la Segunda Guerra Mundial”, afirmó la funcionaria.

Desde Washington, Trump insiste en que Groenlandia debe pasar a manos estadounidenses por motivos de seguridad nacional.

tropas de Dinamarca en Groenlandia.
Dinamarca ha desplegado tropas en Groenlandia en los últimos dias ante la escalada de los EEUU de querer invadir la isla

Las autoridades de Groenlandia, por su parte, emitieron un mensaje categórico: «No queremos ser estadounidenses…queremos ser groelandeses «. La declaración conjunta de los partidos políticos locales reafirma el principio de autodeterminación frente a las presiones externas.

En el plano político, estos movimientos han tensado relaciones históricas con aliados europeos y han llevado a discusiones sobre sanciones, aranceles y contra-medidas si Washington continúa presionando por el control de la isla.

El desenlace puede estar cerca 

La estrategia de Donald Trump alrededor de Groenlandia es, al mismo tiempo, política, geoestratégica y económica. La isla, rica en minerales críticos, ubicada en un punto clave del Ártico y con posibilidades de nuevas rutas marítimas por el deshielo, se ha convertido en un objetivo codiciado no solo por Estados Unidos sino también por una élite de multimillonarios tecnológicos que anticipan el valor de sus recursos para las industrias del siglo XXI.

Lo que comenzó como una idea de compra se traduce hoy en tensiones diplomáticas, inversiones estratégicas y un nuevo capítulo en la competencia global por recursos y poder.

 

minería en San Juan. industria minera argentina. actualidad del sector minero. innovación en minería. regulación minera en Argentina. desarrollo sustentable en minería. empleo minero. proyectos mineros destacados. impacto social de la minería.
¿Te pareció interesante? Compartila en tus redes: