Cómo afecta el nuevo Pasaporte Digital de Europa a los proyectos mineros de San Juan

La entrada en vigor de la Ley de Materias Primas Críticas (CRMA) de la Unión Europea ha transformado por completo las reglas de juego para la minería global. En diálogo con ACERO Y ROCA, Íñigo Moreno, referente de EAD STEEL – Metal Expert, analizó cómo estas normativas impactan directamente en los proyectos de San Juan. El foco hoy no está solo en extraer, sino en cómo demostrar la transparencia del proceso para no perder valor en el mercado internacional.
Por Yenhy Navas

Pasaporte Digital: El nuevo estándar europeo
Actualmente, la trazabilidad dejó de ser una opción para convertirse en una exigencia innegociable. Europa exige conocer la huella de cada tonelada que ingresa a su territorio. Sin embargo, para los operadores locales, el camino administrativo todavía es sinuoso.
«Desde la perspectiva europea, no existe aún un certificado único, sino un conjunto de exigencias orientadas a demostrar origen y cumplimiento ESG, con el futuro Pasaporte Digital del Producto como marco común», explicó Moreno. En consecuencia, este documento será el documento de identidad de los minerales en el futuro cercano.
Moreno advirtió que el sistema se percibe «todavía incompleto y en construcción«. Esta brecha entre la burocracia de Bruselas y la realidad en los yacimientos genera un efecto secundario: la incertidumbre frena decisiones de inversión críticas para el desarrollo de nuevos pórfidos.

Riesgos de exclusión para el mineral no certificado
Por otro lado, surge la duda sobre qué sucede con el cobre o el litio que no logra cumplir con estos estándares. La normativa no prohíbe el ingreso de forma tajante, pero levanta muros operativos muy altos.
«Formalmente el mineral no queda excluido: puede ingresar asumiendo mayores costes administrativos«, precisó el experto. No obstante, la realidad comercial es distinta. Moreno fue categórico al señalar que «muchos compradores europeos optan por no asumir el riesgo, lo que produce una exclusión comercial de facto«.
Si Europa se vuelve un mercado demasiado complejo, el flujo de minerales cambiará de rumbo. El riesgo latente es que las exigencias empujen el material hacia regiones con procesos de control mucho más laxos, restando competitividad al bloque europeo.
Descuentos comerciales por falta de trazabilidad
Cuando un productor no logra certificar su operación bajo las normas CRMA, sus opciones de venta se reducen drásticamente. Como resultado, la dependencia de las fundiciones asiáticas se vuelve casi obligatoria.
«Asia sigue ofreciendo acceso rápido y certezas comerciales«, afirmó Moreno. Sin embargo, este camino tiene un costo económico. Según el especialista, el descuento que sufre el mineral no certificado no tiene que ver con su pureza química, sino con la «reducción de alternativas de mercado«. El productor pierde poder de negociación al tener un solo comprador posible.

Valor de mercado y el mito del sobreprecio por cobre verde
Una de las grandes preguntas en San Juan es si el mercado paga más por un mineral «limpio». La respuesta de Moreno es una dosis de realismo para la industria: «hoy, el precio lo sigue dictando la cotización internacional de los metales, sin grandes bonos adicionales».
«Hoy no existe un diferencial claro y estable en la cotización spot«, aseguró. Por el contrario, el beneficio de producir de manera sostenible es estratégico. El incentivo real para el minero está en el acceso a contratos de largo plazo y financiación preferencial.
El desafío de la rentabilidad a corto plazo
La paradoja actual es que Europa exige estándares de excelencia pero no siempre los remunera de forma inmediata. Esto genera un dilema para los directores de proyectos: priorizar la sofisticación europea o la simplicidad (y liquidez) de otros mercados menos exigentes.
Auditorías externas y la carga administrativa en San Juan
El proceso de validación para exportar a la Unión Europea requiere una logística de control que Moreno define como pesada. No basta con hacer las cosas bien; hay que demostrarlas ante ojos externos.
«El proceso se basa en auditorías realizadas por terceros independientes«, explicó. En suministros que Europa considera estratégicos, la presión sube de tono e incluso puede incluir inspecciones directas del comprador.
Moreno subrayó que el problema no es el control, sino la «superposición de auditorías» que genera una carga operativa agotadora para las empresas en Argentina.

El impacto en las PyMEs y la cadena de valor
La trazabilidad no termina en la puerta de la mina. Europa exige mirar hacia atrás, hacia cada proveedor que entra al yacimiento. Por esta razón, las PyMEs de servicios mineros también están bajo la lupa.
Moreno explicó que la minera exportadora traslada estas exigencias a toda su cadena. Si bien esto mejora la calidad estructural del sector, también crea una «barrera de entrada para empresas pequeñas» que no tienen el capital para costear certificaciones internacionales. Sin un acompañamiento real, el modelo europeo podría terminar concentrando el mercado en unos pocos actores grandes.
El dilema geopolítico entre la Unión Europea y China

Finalmente, el análisis de Moreno dejó una advertencia estratégica. Al poner estándares tan altos, Europa corre el riesgo de quedarse sin proveedores, logrando el efecto contrario al deseado: aumentar su dependencia de terceros que sí logran procesar el mineral masivamente.
«Mientras Europa selecciona, Asia compra«, sentenció el experto. Si el equilibrio entre exigencia y apoyo financiero no es exacto, el mineral sudamericano seguirá fluyendo hacia el Este, dejando a las industrias europeas en una posición de vulnerabilidad.