Mendoza activa sus proveedores: Casemmza y Uspallata definen el nuevo mapa del servicio minero

Mendoza se prepara para el cobre y la cadena de valor se organiza. Mientras la Cámara de Servicios Mineros de Mendoza (Casemmza) define su rol como auditor externo de las operadoras, en Uspallata se consolidan como el nodo logístico clave para la alta montaña. Dos visiones, un mismo objetivo: que la riqueza minera se transforme en empleo mendocino.
Por Yenhy Navas

Carlos Ferrer define el rol de Casemmza como organismo de control minero

Carlos Ferrer, presidente de Casemmza. «La cámara no es un aliado incondicional, sino un actor con capacidad de vigilancia.»
«Nosotros somos un organismo intermedio que va a controlar y auditar que las cosas se hagan bien», afirmó. El directivo enfatizó que la función primordial de la institución es velar por el cumplimiento de las normativas y, fundamentalmente, por la integración real de la industria local: «Nuestra función es auditar y controlar que se cumpla con el compre mendocino».
Capacidad técnica y el impacto del compre mendocino
Al ser consultado por el músculo productivo de la provincia, el presidente de Casemmza aportó datos precisos sobre la composición de la cámara y su alcance técnico: La cámara nuclea hoy a más de 120 empresas prestadoras de servicios, estas empresas cubren actualmente el 100% de las necesidades en las etapas de exploración, y el entramado incluye desde servicios logísticos hasta metalmecánica y servicios de alta complejidad técnica y ambiental.

«El objetivo es que la cadena de valor se quede en Mendoza y que el empleo sea para los mendocinos«, señaló, subrayando que la infraestructura de servicios ya está preparada para escalar junto con los proyectos.
Alianza estratégica regional: El eje con San Juan
Un punto central en el discurso de Ferrer fue la necesidad de integración regional, y confirmó que existe una relación estrecha y coordinada con la Cámara de Servicios Mineros de San Juan (CASEMI).
Según explica Ferrer: «Estamos trabajando en la consolidación de un polo minero regional, para complementar la infraestructura industrial de Mendoza con la experiencia operativa de San Juan«. Esta sinergia permitirá crear un mercado de servicios más robusto y competitivo para atraer y sostener grandes inversiones.
El impacto del cobre y la seguridad jurídica
Ferrer vinculó la oportunidad de Mendoza con la demanda global de minerales críticos para la transición energética. Sobre el potencial económico, destacó que la reactivación en zonas como el Malargüe Distrito Minero Occidental (MDMO) generará un impacto directo en el empleo:
«Por cada empleo directo en la mina, se activan entre 3 y 5 empleos indirectos en la cadena de servicios».
Además, valoró el nuevo Código de Procedimientos Mineros como la herramienta técnica que otorga la previsibilidad necesaria: «La seguridad jurídica es la base para que el inversor llegue y para que nosotros podamos controlar con reglas claras».
Licencia social y transparencia ambiental
Para el presidente, la confianza de la comunidad se gestiona a través de la cercanía del proveedor local. «El proveedor es el primer garante de la transparencia. El vecino confía cuando ve que la empresa de su comunidad es la que está trabajando», sostuvo. Por este motivo, la cámara exige que sus asociados certifiquen normas ISO y cumplan con estándares de auditoría externa para dar garantías reales sobre el cuidado de los recursos naturales.

El cobre se posiciona como el gran motor de la inversión minera en la región. Imagen ilustrativa de ACERO Y ROCA
Desafíos operativos: Formación y crédito
Finalmente, Ferrer identificó las brechas que el sector debe cerrar para no perder competitividad, entre ellas la formación técnica (estimó que la demanda de mano de obra calificada en la provincia tendrá un crecimiento del 20% anual) y el financiamiento (señaló la urgencia de contar con líneas de crédito específicas para que las PyMEs locales puedan equiparse con tecnología de punta y competir con grandes prestadores internacionales).
Edgardo Vera: Uspallata como nodo logístico y el espejo de San Juan.

Uspallata como distrito de servicios estratégicos
La geografía juega a favor y Vera lo sabe. La premisa que impulsa a la Cámara es clara: Uspallata funciona como la «puerta de entrada» natural a los yacimientos de alta montaña. Esta cercanía otorga a los proveedores locales una ventaja inigualable en costos y tiempos de respuesta frente a competidores externos.

El objetivo no es solo agrupar empresas, sino elevar la vara de la calidad. «No queremos ser una zona de paso, trabajamos para consolidar un distrito de servicios mineros que ofrezca soluciones técnicas inmediatas», afirma Vera con contundencia.
La visión de la Cámara apunta a resolver la ecuación económica de las operadoras: reducir la logística de transporte y garantizar asistencia técnica in situ. No basta con estar cerca; hay que estar calificado.
Alianzas con la UIM y ASINMET
Para jugar en las ligas mayores, se necesita respaldo institucional. Uno de los activos más fuertes de la gestión actual es la vigencia del convenio marco firmado en febrero de 2025. Esta alianza estratégica involucra a gigantes como la Unión Industrial de Mendoza (UIM), ASINMET y la Cámara de Servicios Mineros (CASEMMza).
Gracias a este acuerdo, las PyMES de Uspallata acceden hoy a capacitaciones y certificaciones que antes eran inalcanzables. Vera destaca que «la firma de convenios con instituciones nos da el respaldo técnico y político para sentarnos en la mesa de decisiones. Hoy, un proveedor de Uspallata tiene el soporte de una red provincial».

La conectividad vial con San Juan es estratégica para captar el «efecto derrame» de las grandes inversiones que impulsa el RIGI. Imagen ilustrativa de ACERO Y ROCA
Integración regional: El efecto San Juan y el RIGI
Lejos de ver a San Juan como una competencia, la Cámara de Uspallata la observa como un «espejo» y un socio estratégico. «San Juan es el norte donde mirarnos. La sinergia es inevitable; el RIGI abrirá oportunidades que exceden los límites provinciales y Uspallata debe estar lista para captar esa demanda», analiza el dirigente.
Licencia social mediante la generación de empleo genuino

La minería en Mendoza enfrenta un doble desafío: el técnico y el social. Frente a esto, la estrategia de la Cámara evita la confrontación ideológica con los grupos antimineros y elige un camino pragmático: la demostración empírica.
«La licencia social se construye cuando el vecino ve que su hijo consigue trabajo en una empresa del pueblo. La realidad del empleo mata cualquier relato infundado«.
Para Vera, la licencia social empieza «desde abajo», mediante la generación de empleo genuino. De hecho, los datos que maneja la entidad sugieren que la inserción laboral de los vecinos en la cadena de proveedores es el antídoto más efectivo contra la desconfianza.
Expectativas comerciales para 2026
Finalmente, de cara al ciclo 2026, la hoja de ruta es clara: pasar de los convenios a los contratos. Tras un año de fortalecimiento institucional, la meta es que las operadoras prioricen la contratación local.
La Cámara trabaja activamente en un registro de proveedores calificados para garantizar capacidad técnica a las mineras. En definitiva, la gestión de Edgardo Vera busca que el desarrollo minero en la alta montaña sea una orden de compra efectiva en el escritorio de una empresa de Uspallata.
Un frente común para el desarrollo mendocino
Lo cierto es que el consenso entre Casemmza y la Cámara de Uspallata marca un punto de inflexión para la industria local. Mientras que la entidad provincial establece las reglas de juego basadas en la transparencia y el control estricto, los proveedores territoriales aseguran la viabilidad operativa en la zona de mayor potencial geológico. En definitiva, el éxito de la minería en Mendoza no dependerá únicamente de la llegada de capitales externos, sino de la capacidad de su red de servicios para integrarse regionalmente y transformar cada proyecto en una oportunidad de crecimiento para las comunidades. El desafío para 2026 está planteado: pasar de las alianzas institucionales a la ejecución efectiva de contratos que fortalezcan el tejido productivo de la provincia.