Fernando Cortiñas: “Occidente se durmió y China hoy controla el poder de los minerales”

En un escenario donde la transición energética presiona las cadenas de suministro, Fernando Cortiñas, profesor asociado del IE Business School y experto en análisis geopolítico, analiza para ACERO Y ROCA, cómo la rivalidad entre China y Estados Unidos reconfigura el mapa de los recursos naturales, la disputa en África hasta el potencial del Arco Minero, y por qué la infraestructura logística es la nueva arma diplomática.
Por Yenhy Navas

La vulnerabilidad de Occidente frente al dominio industrial de China
«El problema de Occidente no es la falta de recursos en el subsuelo, sino la capacidad industrial instalada. China controla hoy cerca del 90% del refinado de tierras raras a nivel mundial«, explica Cortiñas.
Este 90% define la urgencia de las políticas actuales en la Unión Europea y Estados Unidos. Por consiguiente, mientras Pekín operaba bajo planes quinquenales asegurando toda la cadena de valor (desde la mina hasta el imán permanente), Occidente confió en que el mercado regularía los suministros. El resultado es una dependencia crítica en defensa y tecnología.

Logística de exportación: la nueva arma diplomática en el mapa minero
El análisis de Cortiñas pone el foco en un aspecto que a menudo pasa inadvertido en los reportes geológicos: la logística de exportación. Específicamente, el experto ilustra esta dinámica en Zambia y la República Democrática del Congo, regiones ricas en cobre y cobalto donde compiten dos modelos:
Ruta al Índico: La influencia asiática
Cortiñas destaca la revitalización del ferrocarril TAZARA (Tanzania-Zambia Railway). Esta línea permite que los minerales salgan hacia el puerto de Dar es Salaam, en el Océano Índico, facilitando su envío directo a las refinerías chinas.

Ruta al Atlántico: La apuesta de Occidente
En contraposición, Estados Unidos y la Unión Europea respaldan el Corredor de Lobito. Este proyecto busca conectar las zonas mineras con el puerto de Lobito en Angola. «Si el mineral sale por el Índico, la integración es con Asia. Si logramos que salga por el Atlántico, estamos reorientando estratégicamente esos recursos hacia Europa y América», detalla el profesor.

Groenlandia y Venezuela: dos gigantes con recursos bajo la lupa global
Dentro del análisis hemisférico, Cortiñas establece una comparativa provocadora entre dos territorios aparentemente opuestos. Ambos comparten una característica geológica fundamental: poseen vastas reservas de recursos críticos subexplotados.
El interés por el Ártico
El experto recuerda el interés explícito de la administración Trump por comprar Groenlandia. Este movimiento responde a una lectura estratégica para asegurar recursos frente a la dominancia asiática.
El dilema del Arco Minero
Asimismo, Cortiñas señala que el potencial del Arco Minero coloca a Venezuela en una posición teórica similar. Sin embargo, destaca una diferencia crucial:
«Venezuela posee una riqueza geológica que la equipara a los grandes jugadores globales. Pero la falta de seguridad jurídica, sumada a las sanciones y la falta de infraestructura, impide que ese potencial se traduzca en oferta de mercado».
¿Puede Occidente recuperar el terreno perdido?
El relato de Fernando Cortiñas describe una carrera contrarreloj. La «seguridad de suministro» ha reemplazado al «bajo costo» como prioridad número uno. No obstante, el experto advierte que los movimientos de «desacople» que promueven Bruselas y Washington son complejos.
«Occidente se durmió en los laureles pensando que el comercio traería estabilidad perpetua. China, en cambio, entendió que los recursos naturales y su procesamiento son herramientas de poder nacional«, sentencia.

Conclusión para el inversor minero
El mensaje final es una alerta clara: la evaluación de riesgos de cualquier proyecto extractivo hoy debe incluir el factor geopolítico. En definitiva, ya no basta con saber cuánto cobre hay bajo tierra; es imperativo entender quién financia la infraestructura de salida y dónde se refinará ese material. En este nuevo tablero, la minería es la punta de lanza de la política internacional.Guerra de Recursos: China, EE. UU. y el control de los minerales críticos.