China impulsa minería en aguas profundas con su buque de perforación

China reafirma su ambición de dominar la cadena global de minerales estratégicos con el lanzamiento de su primer buque de perforación oceánica capaz de alcanzar los 10.000 metros aproximadamente, una pieza clave para acceder a recursos submarinos como cobalto, litio, cobre y zinc.
Por Sergio Álvarez

El desarrollo de esta plataforma de exploración en aguas profundas responde tanto a la creciente demanda de minerales críticos para las nuevas tecnologías como a la estrategia de China de asegurar suministros y capacidades propias frente a la competencia global.
Características y capacidades del nuevo explorador oceánico
China puso en servicio su buque de perforación profunda, conocido como Meng Xiang, diseñado y construido íntegramente en el país. La embarcación, con una longitud de casi 180 metros y una capacidad de desplazamiento de más de 30.000 toneladas, es la primera de su tipo construida por China y puede perforar hasta 11 kilómetros debajo del lecho marino, un alcance que la posiciona como líder mundial en tecnología de perforación ultra profunda.
El Meng Xiang incorpora avanzados laboratorios científicos a bordo, capaces de realizar investigaciones integradas en geología, microbiología y análisis de muestras marinas, potenciando su función tanto en exploración de recursos como en estudios del ciclo de vida de los océanos.
Esta embarcación también puede operar de forma continua por hasta 120 días, con un alcance de hasta 15.000 millas náuticas, lo que permite campañas de exploración extendidas en alta mar sin necesidad de retornar frecuentemente a puerto.
Minerales estratégicos: litio, cobalto, cobre y zinc

La apuesta del país asiático por equipamiento de exploración oceánica se enmarca en su posición dominante en la producción y procesamiento de minerales críticos, esenciales para tecnologías del futuro como baterías de vehículos eléctricos, energías renovables y dispositivos electrónicos. Según fuentes especializadas, China controla porcentajes significativos del procesamiento mundial de minerales como litio, cobalto, grafito y tierras raras, componentes clave para cadenas tecnológicas modernas.
Además, el país asiático importa e industrializa gran parte de los minerales brutos para baterías del mundo, consolidando su influencia en toda la cadena de valor. En 2023, representó aproximadamente 46% de las importaciones mundiales de minerales brutos para baterías, destacándose como centro de refinado y distribución global.
El acceso a depósitos en aguas profundas permitiría a China diversificar sus fuentes de supply chain para cobalto, litio, cobre y zinc, reduciendo su dependencia de yacimientos terrestres y regiones políticamente inestables.
Tecnología marina y rivalidades geopolíticas
La apuesta por tecnología de perforación en aguas profundas no solo responde a la necesidad de minerales, sino también a una creciente competencia geopolítica por el dominio de recursos oceánicos. En este contexto, China ha realizado avances también en exploración submarina a través de robots mineros y misiones científicas en el Pacífico occidental, evaluando depósitos de cobalto y otros minerales en los fondos marinos.
Además de estos avances, otros países como Japón también han iniciado misiones similares, orientadas a la extracción de tierras raras en aguas profundas, lo que subraya la importancia estratégica de estos recursos en la rivalidad tecnológica global. 

Desafíos ecológicos y regulación internacional
Si bien la perforación oceánica ofrece acceso a recursos valiosos, también plantea preocupaciones ecológicas y desafíos regulatorios. La extracción de minerales del fondo marino puede afectar delicados ecosistemas marinos, por lo que organismos científicos internacionales han instado a evaluar cuidadosamente los impactos ambientales antes de una explotación a gran escala.
La Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS) y la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos (ISA, por sus siglas en inglés) juegan un papel central en la regulación de actividades mineras en aguas internacionales, buscando equilibrar la exploración tecnológica con la protección de los océanos.
Lo que significa para el futuro del suministro global
La entrada en operación de buques como el Meng Xiang posiciona a China en la vanguardia de la exploración oceánica, ampliando su capacidad para asegurar materias primas críticas en un momento de alta volatilidad de mercados y tensiones geopolíticas por recursos naturales. A medida que la demanda de minerales para tecnologías limpias sigue al alza, estos desarrollos podrían reconfigurar las rutas de abastecimiento y la competencia entre potencias económicas.