Minería inteligente en San Juan: Cómo la eficiencia hídrica define la rentabilidad

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La industria minera atraviesa un cambio de paradigma decisivo en sus operaciones de exploración y gestión de recursos. Históricamente, el sector se movía impulsado por la urgencia operativa; sin embargo, hoy la actividad se desplaza hacia un modelo más sofisticado donde la planificación basada en datos previos determina la viabilidad de los proyectos.

Por Yenhy Navas

Modelado digital del subsuelo para hidrogeología minera San Juan. Imagen ilustrativa de ACERO Y ROCA
La transición de hipótesis a probabilidades cuantificadas es la clave de la hidrogeología minera San Juan moderna. Imagen ilustrativa de ACERO Y ROCA

En este contexto, Ariel Castro, Gerente General de Hidroper, analiza para Acero y Roca como la integración de geoeléctrica, modelado matemático y estudios de cuencas está redefiniendo el concepto de eficiencia en el sector. La premisa es contundente: el objetivo ya no es perforar más, sino perforar mejor.

El costo económico de la improvisación en minería

Uno de los puntos críticos en la gestión actual es el manejo de los presupuestos de exploración frente a la incertidumbre geológica. Según el análisis de mercado realizado por Hidroper, existe una correlación directa e innegable: a menor cantidad de estudios previos, mayor es el incremento de costos operativos no planificados.

Lic. Ariel Castro, Gerente General de Hidroper y la Hidrogeología minera San Juan
Castro asegura que la información técnica es el mejor seguro para el capital inversor.

La hidrogeología como blindaje contra el sobrecosto operativo

Entre las consecuencias económicas y técnicas de operar «a ciegas», el especialista enumera factores que impactan directamente en el balance financiero del proyecto:

  • Ejecución de pozos fallidos que no interceptan el objetivo.
  • Desvíos y sobreprofundización innecesaria de las labores.
  • Equipos ociosos por rediseños de campaña sobre la marcha.
  • Interferencias hidráulicas no previstas entre pozos.

«Un pozo fallido cuesta varias veces más que un estudio hidrogeológico bien hecho. La información siempre es más barata que la improvisación«, asegura Castro. De esta manera, destaca que el cambio cultural hacia la anticipación técnica funciona hoy como un verdadero factor de protección de capital.

Geoeléctrica y tecnología predictiva: ver el subsuelo

La evolución tecnológica ha permitido que la exploración de aguas subterráneas deje de depender exclusivamente de la intuición geológica o de métodos directos costosos. Gracias a esto, la implementación de la geoeléctrica y el modelado numérico ha introducido la capacidad de visualizar estructuras subterráneas antes de intervenirlas físicamente.

Para el inversor o gestor minero no especializado, estas herramientas funcionan como un sistema de reducción de incertidumbre. Básicamente, permiten identificar zonas saturadas frente a zonas secas, delimitar la geometría de los acuíferos y estimar espesores con un grado de precisión que los métodos tradicionales no alcanzan.

De la hipótesis a la probabilidad cuantificada

Si bien la naturaleza del subsuelo impide una predictibilidad del 100%, la aplicación de estos modelos matemáticos transforma el proceso de toma de decisiones. «Pasamos de trabajar con hipótesis generales a trabajar con probabilidades cuantificadas«, detalla el referente. Esta cuantificación permite simular escenarios de explotación y recarga, reduciendo drásticamente el riesgo de error al momento de definir dónde y cómo perforar.

Perforación de pozos de agua en alta montaña clima extremo. Imagen ilustrativa de ACERO Y ROCA
Operar en la cordillera exige una planificación milimétrica para evitar errores costosos. Imagen ilustrativa de ACERO Y ROCA

Desafíos técnicos en la alta montaña sanjuanina

La geografía de la región andina, y particularmente la de la provincia de San Juan, impone condicionantes físicos que no existen en la minería de llano o en la industria del agro. Por esta razón, la operación en altura introduce variables críticas que obligan a un diseño de pozos de alta complejidad.

Según la experiencia técnica de la empresa, la geometría del terreno en alta montaña presenta pendientes pronunciadas, fracturas geológicas y una alta variabilidad litológica en distancias cortas. A esto se suman las condiciones climáticas extremas como vientos, temperaturas bajo cero y congelamiento, y una menor presión atmosférica, factores que complican la logística.

En este entorno, los acuíferos suelen ser sistemas fracturados con recargas estacionales. Es decir, el agua no se distribuye de manera uniforme como en una cuenca sedimentaria tradicional. Por ello, el diseño de la captación requiere una planificación milimétrica. «En altura, un error cuesta más y se corrige más lento», advierte Castro, subrayando la necesidad de modelos finos para mitigar los riesgos operativos inherentes a la cordillera.

La hidrogeología aplicada se convierte garantiza la sostenibilidad de la cuenca. Imagen ilustrativa de ACERO Y ROCA
En contextos de estrés hídrico, la hidrogeología aplicada se convierte en la herramienta para garantizar la sostenibilidad de la cuenca. Imagen ilustrativa de ACERO Y ROCA

Gestión sustentable de cuencas y estrés hídrico

En tal sentido, los estudios de escorrentía superficial permiten cuantificar la disponibilidad real del agua, identificando con precisión las zonas de recarga y descarga. El modelado de la interacción entre el agua superficial y la subterránea resulta fundamental para diseñar balances hídricos que aseguren que la extracción industrial no supere la capacidad de renovación del acuífero.

El enfoque técnico se centra en optimizar la ubicación de los pozos para minimizar los impactos en el ecosistema circundante. «Ayudamos a que cada gota cuente, evitando sobreexplotación y asegurando que el proyecto opere dentro de límites seguros y verificables», señala Castro.

Datos duros como herramienta de licencia social

La validación social de la minería moderna exige niveles de transparencia que solo pueden sustentarse mediante evidencia técnica. Actualmente, la «permisología» y la relación con las comunidades ya no dependen de declaraciones de buena voluntad, sino de datos trazables y auditorías técnicas.

Ariel Castro enfatiza que un estudio hidrogeológico riguroso constituye un activo estratégico para la comunicación externa. Estos instrumentos permiten:

  1. Mostrar a las comunidades y autoridades qué se conoce del recurso y qué no.
  2. Explicar técnicamente los mecanismos de control.
  3. Responder a auditorías con evidencia empírica.

«La licencia social hoy depende tanto de la técnica como de la comunicación. Y la hidrogeología es un puente entre ambas», afirma. En definitiva, la construcción de confianza se basa en información verificable sobre el comportamiento del agua en el entorno del proyecto.

El futuro: La inteligencia del recurso

La proyección para los próximos cinco años en la minería argentina sitúa a la «inteligencia hídrica» en el centro de la estrategia corporativa. El agua ha dejado de ser considerada un insumo secundario para transformarse en un recurso estratégico que define la viabilidad a largo plazo.

«La minería del futuro será aquella que entienda, mida y cuide el agua con la misma precisión con la que gestiona su mineral», concluye.

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