Arbitraje minero: Cómo evitar que un conflicto legal paralice tu inversión y tu obra

La gestión eficiente de las relaciones contractuales no es un detalle menor, sino un pilar para la continuidad operativa. Iván Levy, socio de la firma jurídica IntLaw LLP y experto en resolución de disputas, analiza por qué el arbitraje se ha consolidado como el mecanismo predominante para dirimir controversias en el sector y cómo aplicarlo correctamente en Argentina.
Por Yenhy Navas

Claves y consejos para blindar jurídicamente un proyecto minero
Arbitraje vs. justicia ordinaria: ¿Cuál es la verdadera rentabilidad?
Una de las dudas más recurrentes entre los empresarios del sector radica en la conveniencia económica de optar por el arbitraje. ¿Es realmente más costoso que un juicio tradicional?
Levy aclara el panorama con precisión: si analizamos exclusivamente los costos procesales de inicio, los tribunales ordinarios suelen presentar tasas judiciales más bajas. En contraposición, en el arbitraje los costos varían según factores específicos como la cantidad de árbitros, el monto en disputa y la institución elegida. De hecho, muchas instituciones ofrecen calculadoras de costos para obtener estimaciones previas y transparentes.

Sin embargo, la variable que realmente define la rentabilidad en minería es el tiempo. El especialista destaca que las disputas sometidas a arbitraje tienden a resolverse en plazos considerablemente menores que en la justicia ordinaria. Esto se debe a una diferencia estructural fundamental:
- El arbitraje es de instancia única: No existe la apelación, lo que elimina años de litigio.
- Recursos limitados: Las vías para impugnar un laudo son muy restringidas, lo que acota la duración del conflicto.
En consecuencia, al evaluar la decisión, Levy recomienda ponderar la relación entre tiempo y costo. En proyectos de gran escala, una paralización total o parcial de la obra por un conflicto legal prolongado deriva en pérdidas económicas que superan ampliamente cualquier tasa judicial. Por tanto, la celeridad del arbitraje actúa como un resguardo del capital.

Paso a paso: Cómo funciona el proceso de arbitraje minero
Para comprender cómo funciona esta herramienta más allá de la teoría, Levy ilustra un escenario frecuente: un conflicto entre una empresa minera y un subcontratista sobre la conformidad de los servicios provistos.
Si las partes incluyeron una cláusula arbitral, la dinámica del conflicto se desarrolla de la siguiente manera:
- Inicio de la Demanda: La empresa minera presenta una ‘Solicitud de Arbitraje’ donde resume su reclamo (por ejemplo, incumplimientos que generaron costos extra). Inmediatamente, la institución arbitral traslada el documento al subcontratista para que responda.
- Hoja de Ruta: Se constituye el tribunal arbitral (habitualmente de uno o tres árbitros) y se fija un calendario estricto para los escritos y la audiencia.
- Etapa de Pruebas: El proceso suele avanzar en dos rondas escritas, culminando en una audiencia oral y alegatos finales.
- Resolución: El tribunal emite su laudo. Este fallo es definitivo, no apelable y solo sujeto a recursos de aclaración o nulidad, otorgando un cierre previsible al conflicto.

Los 2 errores fatales al redactar una cláusula arbitral
A pesar de su importancia crítica, el especialista advierte que la redacción de la cláusula arbitral suele ser subestimada durante la negociación del contrato. Este descuido genera errores técnicos que pueden costar millones.
Error 1: Falta de claridad en el consentimiento
Es frecuente encontrar contratos que incluyen una cláusula arbitral pero que, contradictoriamente, en otras secciones refieren a la competencia de tribunales locales. Esta incoherencia es grave: si no se establece con claridad la voluntad de arbitrar, la cláusula puede ser invalidada, forzando a las partes a caer en la justicia ordinaria que querían evitar.

Error 2: Indefinición de aspectos esenciales
Durante la negociación comercial, definir el número de árbitros o la institución administradora toma pocos minutos. Por el contrario, si estos puntos no están escritos y surge el conflicto, discutir estos detalles procesales puede generar incidencias que duren semanas o meses, inflando los costos innecesariamente.
¿Es viable el arbitraje para PyMEs y proveedores locales?
Existe el mito de que esta herramienta es exclusiva para las grandes multinacionales. Levy refuta esta idea y asegura que el arbitraje es indudablemente viable para proveedores y PyMEs locales.
¿Cómo es esto posible? Las instituciones arbitrales de prestigio han diseñado reglamentos específicos para disputas de menor cuantía. Estos procesos expeditivos se caracterizan por:
- Tener una única ronda de escritos.
- Prescindir muchas veces de la audiencia oral.
- Resolverse con un árbitro único.
Estas adaptaciones reducen significativamente los tiempos y costos operativos, democratizando el acceso a la justicia privada para empresas de menor escala.

Especialización: El valor de un juez que entiende de minas
Finalmente, el arbitraje ofrece una ventaja cualitativa: la especialización. A diferencia de un juez generalista, los árbitros suelen ser abogados con experiencia concreta en minería, e incluso algunos poseen perfil de ingenieros. Sumado a la posibilidad de presentar peritos técnicos, se garantiza que quien decide entienda la complejidad del proyecto.
En el contexto actual, esta herramienta es vital para la inversión extranjera. Los inversores foráneos buscan evitar la justicia ordinaria por falta de familiaridad con los tribunales locales. Una cláusula arbitral les permite controlar el idioma, la confidencialidad y la celeridad del proceso. Asimismo, la protección de tratados internacionales (como el acceso al CIADI) funciona como una salvaguarda clave ante disputas con el Estado.
¿Qué es el CIADI?
Es el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones, una institución del Banco Mundial con sede en Washington. Es el foro más importante del mundo para resolver disputas entre inversores extranjeros y Estados. Para un inversor minero en Argentina, contar con acceso al CIADI es la garantía máxima de que sus derechos serán protegidos bajo estándares internacionales, más allá de la justicia local.
La recomendación del experto
Iván Levy cierra con un consejo directivo para los gerentes a punto de firmar un contrato: «Mi principal recomendación es otorgarle a la cláusula arbitral la misma atención que se presta a aspectos centrales del contrato, como el precio, los plazos o las especificaciones técnicas«. Prevenir el conflicto desde la redacción es la inversión más rentable.