Seguridad en minería subterránea: impulsan la primera norma IRAM para refugios mineros móviles

La seguridad en la minería subterránea enfrenta desafíos permanentes. En este contexto, el Instituto Argentino de Normalización y Certificación (IRAM) impulsa una norma específica para refugios mineros móviles, dispositivos esenciales para proteger la vida de los trabajadores ante emergencias.
Por Daniela Albarez

Participar en la elaboración de esta norma IRAM norma permite contribuir directamente a la protección de la vida de los trabajadores. Imagen de Acero y Roca.
En su elaboración participa activamente la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ), a través del Departamento de Ingeniería de Minas, aportando respaldo técnico y experiencia académica al proceso de normalización.
Para profundizar sobre este avance, dialogamos con el licenciado Maximiliano Moreno, especialista en Higiene y Seguridad en el Trabajo, en Calidad y Medio Ambiente, y profesor titular de la Cátedra Higiene y Seguridad en el Trabajo del Departamento de Ingeniería de Minas de la UNSJ.
Por qué surge la necesidad de una norma IRAM para refugios móviles
En primer lugar, en la actividad minera subterránea pueden producirse situaciones críticas como derrumbes, accidentes vehiculares e incendios que ponen en peligro la vida de los trabajadores. Por eso, los refugios mineros no son un complemento opcional, sino un elemento central dentro de la gestión integral del riesgo.
“Frente a esta realidad, IRAM conformó un Comité Técnico para abordar la temática. El Departamento de Ingeniería de Minas de la Facultad de Ingeniería de la UNSJ fue convocado como parte interesada, y fuimos designados junto al ingeniero de Minas Octavio Bertero como representantes”, explicó Moreno.

Antecedentes internacionales: qué países marcaron el camino
A nivel internacional, existen antecedentes normativos que sirvieron como referencia para el proyecto argentino. Normativas europeas, británicas y estadounidenses establecen parámetros de seguridad para refugios en minería subterránea.
En este sentido, “Canadá y Australia han avanzado significativamente en el diseño y regulación de refugios móviles y estacionarios, especialmente tras accidentes que marcaron un antes y un después en materia de seguridad minera. Esos estándares internacionales fueron tomados como guía, junto con normas específicas sobre materiales, resistencia estructural y sistemas de soporte vital”, expresó el experto.
Sin embargo, hasta ahora Argentina no contaba con una norma IRAM específica que estableciera criterios uniformes adaptados al contexto productivo nacional.

La importancia de una normativa técnica nacional
En consecuencia, la nueva norma permitirá estandarizar los refugios mineros móviles que se fabriquen en el país o se importen desde el exterior. Esto significa que todos los dispositivos deberán cumplir requisitos mínimos de construcción, resistencia y autonomía y se eliminan criterios dispares y se establece un piso técnico obligatorio que mejora la fiscalización, la compra de equipos y la capacitación del personal.
“La estandarización asegura que los refugios resistan incendios, explosiones y derrumbes; que proporcionen agua, aire respirable y alimentos suficientes; y que mantengan condiciones seguras durante un tiempo definido, ya sea 48, 72 horas o más”, detalló Moreno.

Impacto en la prevención de accidentes y emergencias
Además, contar con una normativa nacional facilita la inspección, operación y mantenimiento de los refugios. Las empresas podrán referenciarse en un estándar técnico argentino al momento de adquirir o certificar estos equipos.“Esta norma asegura un estándar mínimo uniforme para todo refugio de mina, lo que simplifica los procesos de control y mejora la respuesta ante emergencias”, indicó el especialista.
La norma no solo impacta en la prevención, sino también en la capacidad de reacción frente a incidentes graves en minería subterránea.
Requisitos mínimos que debe cumplir un refugio minero móvil
Según el proyecto de norma, los refugios mineros móviles deberán cumplir con una serie de requisitos técnicos esenciales:
Capacidad de autonomía: Deben garantizar un tiempo mínimo de supervivencia para el personal, según la cantidad de ocupantes y el tipo de operación minera.
Aire respirable: Incorporar sistemas que aseguren suministro continuo de aire limpio o sistemas de purificación.
Resistencia estructural: Soportar derrumbes, explosiones e impactos sin comprometer la integridad del espacio interior.

Ubicación estratégica: Estar correctamente posicionados dentro de la mina para facilitar el acceso inmediato en caso de emergencia.
Sistemas de comunicación: Permitir contacto con superficie o con equipos de rescate.
Energía de respaldo: Contar con fuentes autónomas para iluminación y funcionamiento de sistemas críticos.
Suministros básicos: Disponer de agua potable, alimentos y botiquines.
Condiciones de habitabilidad: Garantizar temperatura adecuada, control de gases y condiciones sanitarias mínimas.
Señalización e identificación: Estar claramente señalizados para facilitar su localización en situaciones de baja visibilidad.
“Principalmente, se busca que un grupo de personas pueda permanecer en un espacio seguro, protegido y funcional durante el tiempo necesario hasta ser rescatado”, explicó Moreno.
Actores involucrados en la redacción de la norma
“Como todo Comité Técnico de IRAM, el proceso reúne a múltiples actores: empresas mineras (usuarios), fabricantes de equipos, autoridades de aplicación, universidades, especialistas en seguridad industrial y la propia entidad normalizadora”, expresó el Licenciado. Este modelo de consenso técnico permite que la norma contemple la experiencia práctica del sector productivo y el rigor técnico-académico.

El rol de las normas IRAM en la minería argentina
Las normas IRAM cumplen una función estratégica en el sector minero. Si bien no reemplazan la legislación vigente, como la Ley de Higiene y Seguridad en el Trabajo y sus decretos reglamentarios, sí establecen estándares técnicos consensuados que orientan la fabricación, certificación y control de equipos.
En minería, las normas IRAM se aplican en múltiples áreas: calidad de materiales, sistemas eléctricos, equipos de protección personal, gestión ambiental, sistemas de ventilación y seguridad industrial, entre otras.
Además, muchas certificaciones exigidas por mercados internacionales toman como referencia normas técnicas reconocidas, lo que fortalece la competitividad del sector. En este sentido, la creación de una norma específica para refugios mineros móviles no solo mejora la seguridad interna, sino que también alinea a la minería argentina con estándares globales.
Argentina avanza así en un paso estratégico para fortalecer los estándares de seguridad minera, consolidando el aporte técnico de universidades, empresas y organismos especializados en un sector clave para el desarrollo productivo del país.