El gigante despierta: Vicuña revela los números del distrito de cobre más grande del país
La minería argentina acaba de cruzar un punto de no retorno hacia la escala mundial. Claramente, la presentación de la Evaluación Económica Preliminar (PEA) por parte de Vicuña Corp. marca un antes y un después para la provincia de San Juan.
Por Redacción Acero y Roca

En este contexto, el proyecto que unifica los depósitos de Josemaría y Filo del Sol se encamina a ser la mayor inversión extranjera directa en la historia del país, con un desembolso total estimado en la impresionante cifra de USD 18.000 millones.
Lo cierto es que este desarrollo binacional, operado por el joint venture entre BHP y Lundin Mining, no solo busca extraer mineral, sino redefinir la infraestructura productiva entre Argentina y Chile. De hecho, se estima que Vicuña se ubicará entre las cinco operaciones de cobre, oro y plata más importantes del planeta.
El plan de tres etapas para transformar la cordillera sanjuanina

Efectivamente, la estrategia de Vicuña Corp. se basa en un crecimiento modular y predecible. En consecuencia, el proyecto se dividirá en tres fases críticas:
- Etapa 1 (Josemaría): El foco inicial estará en el depósito Josemaría en San Juan. Con una inversión de USD 7.000 millones prevista para el periodo 2027-2030, se desarrollará una mina a cielo abierto y una planta concentradora. Por consiguiente, el objetivo es generar flujo de caja operativo lo antes posible.
- Etapa 2 (Óxidos de Filo del Sol): Se avanzará sobre los recursos de óxidos para recuperar cobre, oro y plata, eliminando la capa superior para preparar el terreno hacia los sulfuros.
- Etapa 3 (Expansión industrial): Esta fase es la más ambiciosa, ya que elevará la producción a 293.000 toneladas por día. Además, incorporará tecnología de avanzada mediante outsourcing, como una planta desalinizadora de agua y sistemas de transporte de concentrado de última generación.
Impacto económico y liderazgo global
las proyecciones de producción son capaces de marear a cualquier analista. Durante los primeros 25 años completos de operación, se espera un promedio anual de 395.000 toneladas de cobre, 711.000 onzas de oro y 22,2 millones de onzas de plata. Efectivamente, el despliegue inicial es igual de ambicioso: durante los primeros 10 años de producción, se prevé que el proyecto entregue aproximadamente 2,5 millones de toneladas (Mt) de cobre, 5,5 millones de onzas (Moz) de oro y 214 millones de onzas (Moz) de plata.
Para alcanzar estos volúmenes, la expansión de la planta concentradora en su tercera etapa contempla elevar los niveles de procesamiento a aproximadamente 293.000 toneladas por día. Por consiguiente, esta escala posicionará a Vicuña como un jugador de peso pesado en el mercado global de metales.
Ron Hochstein, CEO de Vicuña, fue tajante al respecto:

“El Proyecto Vicuña es una oportunidad transformacional para la Argentina. Como uno de los distritos de cobre no desarrollados más relevantes del mundo, tiene el potencial de impulsar el crecimiento económico de largo plazo a través de inversión extranjera, empleo y mayores ingresos por exportaciones”.
El camino hacia 2026: ingeniería y empleo local
Sin embargo, el trabajo pesado ya comenzó. Durante este 2026, el equipo técnico se concentrará en la ingeniería de detalle, la adquisición de equipos críticos y los movimientos de suelo iniciales. Por otro lado, se priorizará la mejora de los caminos de acceso y la expansión del campamento para albergar a la creciente fuerza laboral.
De esta manera, la creación de empleo y el fortalecimiento de proveedores regionales son los pilares de este «plan de seducción» territorial. En última instancia, con una decisión final de inversión prevista para finales de este año, San Juan se prepara para que, en 2030, la primera producción de Vicuña ponga a la provincia en el centro del mapa minero global.