Los proveedores mineros de Iglesia se transforman para ser nuevos socios estratégicos

José Silva, presidente de la Cámara de Proveedores Mineros de Iglesia (CADEMI), detalla en exclusiva para Acero y Roca el proceso de transformación del empresariado local. La transición hacia la competitividad técnica, el rol tecnológico de las nuevas generaciones, la formalización empresarial femenina y los objetivos institucionales para 2026.
Por Yenhy Navas

El desarrollo de la actividad extractiva en San Juan tiene en Iglesia su núcleo operativo principal. En este contexto, la red de abastecimiento experimenta una transformación profunda. José Silva, presidente de CADEMI, expone el nuevo paradigma del empresariado de la región, destacando un cambio que redefine el vínculo entre las comunidades y la industria.
De la cercanía geográfica a la competitividad técnica minera
Históricamente, radicar empresas cerca de los yacimientos garantizaba participación. Sin embargo, desde la perspectiva de la cámara, esta dinámica cambió drásticamente. «El proveedor local evolucionó de ser un actor complementario a convertirse en un socio estratégico«, afirma Silva.
En este sentido, el dirigente destaca que el cambio más fuerte fue estrictamente mental. El sector privado iglesiano ya no fundamenta su trabajo en la jurisdicción, sino en la eficiencia. «Dejamos de pensar en términos de oportunidad por cercanía y empezamos a pensar en competitividad», sostiene. Por lo tanto, el empresario actual busca cumplir indicadores, planificar y competir en total igualdad de condiciones con proveedores externos.

Jóvenes de Iglesia: el diferencial tecnológico en la minería actual
Además, la modernización de los servicios exige incorporar nuevos perfiles. El recambio generacional en el departamento aporta las herramientas técnicas específicas que demandan las operadoras de hoy.
«Las nuevas generaciones de iglesianos están formados en entornos digitales, con mayor apertura a la capacitación continua, incorporación de software de gestión y procesos estandarizados«, enumera Silva. En consecuencia, esta integración persigue la excelencia corporativa. «El diferencial de esta generación es la ambición de estar a la altura del sector. Queremos que cuando una operadora contrate a una empresa de Iglesia, lo haga por desempeño, calidad y confiabilidad«, puntualiza.
Cademi impulsa: profesionalización para las pymes mineras
Para que las pequeñas y medianas empresas (PyMEs) logren insertarse en los contratos de la gran minería, necesitan validar sus procesos. Frente a esta necesidad, la institución estructuró planes de acción. «Nuestro foco está en profesionalizar», asevera Silva. Por ello, lanzaron el programa CADEMI IMPULSA, enfocado en brindar asistencia técnica para fortalecer la competitividad de los socios.

Cómo superar auditorías y lograr financiamiento estratégico
El nivel de exigencia internacional obliga a mantener estructuras organizativas sólidas. De esta forma, el programa busca elevar los estándares operativos. «Queremos que las empresas de Iglesia puedan superar auditorías, cumplir protocolos y manejar contratos con el mismo nivel técnico que cualquier empresa consolidada», explica Silva. Paralelamente, la cámara asume un rol articulador con organismos provinciales para que las empresas accedan a financiamiento estratégico.
Liderazgo femenino y formalización en el sector minero
Por otro lado, la reestructuración del empresariado minero refleja un incremento de mujeres en la toma de decisiones corporativas. Silva confirma que el sector evidencia un crecimiento sostenido de mujeres liderando empresas de servicios y logística vinculada a la mina.
Para potenciar esta realidad, el acompañamiento se centra en la estructuración legal. «Tenemos socias que pasaron de la informalidad a la formalidad, consolidando estructuras administrativas y regularizando su actividad», detalla. Incluso, brindan asesoría para constituir Sociedades por Acciones Simplificadas (SAS), otorgando respaldo jurídico y proyección de crecimiento sostenible.
Logística en Iglesia: la ventaja de la inmediatez operativa
Ubicarse a 200 kilómetros de la capital sanjuanina representa un desafío lógico. No obstante, en la operatividad diaria, el arraigo territorial se traduce en un activo comercial invaluable.
Frente a la competencia foránea, Silva es categórico: «La principal ventaja es la capacidad de respuesta. El proveedor local tiene inmediatez operativa, conocimiento territorial y disponibilidad permanente«. Sumado a esto, comprender el entorno reduce riesgos críticos.
«El proveedor radicado entiende las dinámicas sociales, climáticas y logísticas del departamento, un factor que reduce tiempos y costos. En minería, la eficiencia en la respuesta es un diferencial crítico».

Desarrollo comunitario y encadenamiento productivo local
Evidentemente, construir la «Licencia Social« exige distribuir los beneficios económicos en la zona de influencia. Para CADEMI, el desarrollo del sector equivale al crecimiento directo de Iglesia.
«Nuestro objetivo es integrar a la mayor cantidad posible de empresas locales a la cadena de valor, impulsando un desarrollo productivo real«, sostiene Silva. Como resultado, «el fortalecimiento de los proveedores permite que los ingresos permanezcan en Iglesia, dinamizando el comercio y generando un círculo virtuoso de crecimiento».
Integración estratégica de los proveedores indirectos
Este ecosistema económico necesita extenderse más allá de la mina. Para lograrlo, la cámara promueve la participación de rubros anexos. «La minería es el motor, pero el ecosistema es más amplio, por eso trabajamos arduamente para que comercios, transporte y hotelería se integren como proveedores indirectos, logrando que la actividad minera dinamice toda la economía local y no quede concentrada en un solo segmento».

Metas institucionales de CADEMI para el 2026
Finalmente, la cámara proyecta sus pasos para los próximos meses enfocándose en la solidez de sus asociados.
«Nuestro principal objetivo para CADEMI es consolidarnos y posicionarnos firmemente, fortaleciendo nuestra representación institucional y nuestro rol estratégico«, proyecta Silva para 2026. «Buscamos acompañar a cada uno de nuestros socios en su proceso de crecimiento, brindándoles herramientas y asesoramiento». La visión final es contundente: «Crecer de manera colectiva, con empresas más profesionalizadas y preparadas para afrontar los desafíos del sector minero».