Glencore y Anglo American: El cobre argentino es el refugio ante la crisis global

Los informes financieros que acaban de publicarse en Londres y Suiza envían un mensaje cifrado pero contundente para la cordillera argentina. Los balances anuales de 2025 dejaron un sabor agridulce, con caídas en los beneficios de los gigantes Glencore y Anglo American, pero con una coincidencia estratégica: el cobre es el activo que no se toca.
Por Sergio Álvarez

Balances en rojo pero con el foco puesto en el cobre
Mientras sectores tradicionales como los diamantes o el carbón siderúrgico arrastraron los números hacia abajo, el cobre se consolidó como el salvavidas de las operaciones. Ambas compañías están en pleno proceso de «limpieza» de sus carteras de activos para concentrar capital en los minerales críticos, posicionando a la Argentina en un lugar de privilegio.
Glencore: USD 2.000 millones para accionistas y luz verde para Alumbrera
A pesar de que su EBITDA (ganancias antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización) por tercer año consecutivo cayeron en sus beneficios, esta vez, un 6% (cerrando en USD 13.510 millones), Glencore logró superar las estimaciones de los analistas, que esperaban unos USD 13.300 millones. Esta solidez financiera permitió que la empresa decidiera devolver USD 2.000 millones a sus accionistas. Como respuesta, las acciones abrieron con un alza del 2,5% en Londres, acumulando una suba del 19% en lo que va del año.

El director ejecutivo, Gary Nagle, fue el encargado de ponerle paños fríos a la caída anual: «Si bien las ganancias del año completo disminuyeron, las utilidades aumentaron un 49% en la segunda mitad del año pasado«, explicó el CEO. Nagle atribuyó este salto al incremento en los precios de los metales y, fundamentalmente, al aumento de la producción de cobre, el corazón de su estrategia actual.
Para nosotros, lo más relevante es el compromiso territorial. La empresa confirmó que en 2026 reactivará la mina Alumbrera en Catamarca, lo que servirá de puente logístico para el megaproyecto MARA. Además, Glencore ya puso sus cartas sobre la mesa solicitando el ingreso al RIGI para El Pachón (San Juan) y MARA, con inversiones que superan los USD 9.500 millones solo en la primera fase del gigante sanjuanino.
Anglo American y Teck: El nacimiento de un coloso del cobre

Por su parte, Anglo American reportó una pérdida contable de USD 3.700 millones, golpeada principalmente por su negocio de diamantes. Sin embargo, este resultado es parte de una transformación histórica: su fusión con Teck Resources para dar vida a «Anglo Teck», un nuevo campeón global que tendrá el 70% de su exposición en el cobre.
¿El fin de la era de los diamantes para Anglo?
La empresa decidió soltar definitivamente a De Beers, su emblemática unidad de diamantes, tras una caída sostenida en la demanda, de hecho, Anglo ya había rebajado el valor de la firma en alrededor de 3.500 millones de dólares en los últimos dos años. «Necesitamos llegar a las ofertas vinculantes finales y luego elegir al socio con el que queremos seguir adelante y negociarlo con todas las partes involucradas», señaló el CEO Duncan Wanblad. Este giro estratégico es una señal de vida para sus intereses en la región, donde buscan asociaciones similares a la que cerraron con Vale en Brasil o su reciente avance en Chile.
Por qué San Juan y Catamarca son la «llave» del futuro

Lo cierto es que mientras el mundo mira los balances negativos de 2025, los inversores premiaron a estas empresas con subas en sus acciones. El mercado entiende que el «mal año» es producto de soltar negocios viejos para entrar de lleno en la electromovilidad.
Al fin y al cabo, los gigantes están soltando lastre para poner todas las fichas en el metal de la transición. Con el RIGI como garantía de estabilidad y proyectos como El Pachón y MARA en la galera, San Juan y Catamarca se preparan para ser el refugio donde estas multinacionales planean recuperar su brillo.