David Dominguez Hualilán, regalías, fideicomiso compartido y la realidad actual de Ullum

El intendente de Ullum, David Domínguez, habló con ACERO Y ROCA sobre el impacto de Hualilán, las regalías proyectadas y el plan para que el turismo sea el legado post-minería del departamento y dio su opinión sobre compartir un fideicomiso minero con Calingasta.
Por Lucas Laciar

Un día después del hito histórico que significó el inicio del traslado de mineral de Hualilán hacia la planta de Casposo. En este contexto hablamos con el intendente de Ullum, David Domínguez, para entender qué significa este momento para el departamento donde está ubicado el yacimiento y, sobre todo, cómo planea transformar esa oportunidad en algo que dure más allá de la vida útil de la mina. Su visión es particular ya que es uno de los dos intendentes provenientes del Movimiento Evita en todo el país.
Ullum se integra al mapa minero provincial tras décadas de espera
Domínguez no ocultó la emoción del momento, aunque fue cuidadoso en no generar expectativas desmedidas. «Son momentos históricos para nuestro departamento porque, a partir del día de ayer, comenzamos a ser parte de los departamentos mineros en la provincia de San Juan con todo lo que eso significa», arrancó el intendente.

Pero enseguida puso los pies en la tierra: Hualilán no es Veladero, al menos no todavía. Durante los próximos tres años, mientras el mineral se procese en la planta de Casposo en Calingasta, no habrá planta procesadora en Ullum. La mano de obra directa será mínima. «Según estimaciones de la empresa, serán no más de 150 o 200 personas en estos tres años«, precisó Domínguez.
Hoy hay 70 ulluneros trabajando en el proyecto: 20 vinculados directamente a la operadora Golden Mining y otros 50 distribuidos entre distintas empresas contratistas.
El gran salto, según el intendente, recién llegará después del 2029, cuando Hualilán comience a operar con planta y campamento propios en el departamento. «Estos pasos previos son necesarios porque, según datos de la empresa, si no comienza a producir es imposible juntar el recurso necesario para hacer la inversión de la planta de tratamiento propia», explicó.
Regalías estimadas: Hualilán aportaría más de 18 millones de dólares en 3 años

Según los cálculos, en los 3 años que Hualilán procesará en Casposo se alcanzarian las 80.000 onzas. Esto implicaria un total aproximado de 18 millones de dólares, a la cotización actual, en regalías.
La postura de Ullum sobre compartir el fideicomiso minero con Calingasta

Uno de los temas más sensibles de las últimas semanas fue la negociación por el fideicomiso minero, que según reveló a este medio el referente de CASEMICA, Alfredo Amin, el Ministerio de Minería se habría comprometido a dividir de forma equitativa entre Ullum y Calingasta mientras dure el procesamiento del mineral en la planta calingastina.
Domínguez no lo negó ni lo confirmó del todo. «Eso no está definido aún porque no hemos tenido conversaciones con el administrador del fondo fiduciario, que en este caso es la provincia», aclaró.
Sin embargo, lejos de mostrarse en contra, abrió la puerta: «De darse ese porcentaje solamente por los tres años que dura el convenio en que la empresa tratará el mineral en Calingasta, no me parece descabellado. Calingasta tendrá parte del impacto ambiental con el paso de los camiones por la villa cabecera».
Una postura que contrasta con la incomodidad que, según trascendió, generó en el municipio de Ullum la noticia del reparto. Y que al mismo tiempo confirma que el acuerdo, aunque no esté firmado, tiene más consenso del que se creía.
La realidad de Ullum: informalidad laboral y el reclamo por regalías energéticas
Para entender por qué Hualilán importa tanto, hay que conocer la realidad cotidiana de Ullum. Domínguez la describió sin eufemismos:
«Hoy más del 80% de nuestra comunidad vive de la informalidad o changas».
Un departamento que produce energía hidroeléctrica y solar para la provincia, pero que no recibe regalías por ello. Que dejó de ser agroproductivo hace décadas y que desde entonces fluctúa al ritmo de la obra pública y de variables que escapan a su control.
«Hualilán no es un proyecto minero demasiado grande, pero para los ulluneros va a significar la posibilidad de una nueva mirada y de un perfil socioeconómico que hace tiempo no hemos podido lograr para tener un piso de dignidad permanente», sintetizó el intendente.

El plan: usar las regalías para que Ullum no dependa de la minería cuando la minería se acabe
La parte más interesante de la visión de Domínguez no es el presente sino el futuro. El intendente tiene claro que una mina tiene fecha de vencimiento y que el desafío real es qué queda cuando Hualilán deje de producir. Su apuesta: el turismo.
«Estoy convencido de que tenemos que apostar al turismo, generar infraestructuras básicas y oportunidades para nuevos inversores, explotando nuestras bellezas naturales y preparando a nuestra gente para que el turismo sea una fuente de ingresos laborales», planteó. La idea es usar las regalías mineras para construir el andamiaje que sostenga al departamento en el largo plazo: infraestructura, servicios, capacitación.

Para eso ya existe una mesa de desarrollo minero local, integrada por vecinos, profesionales e instituciones como iglesias y escuelas, donde se discute cómo canalizar esos fondos de manera estratégica.
Hualilán y el futuro de Ullum: la visión de David Domínguez sobre el desarrollo minero
«En 20 años, cuando Hualilán deje de producir, Ullum tiene que tener un perfil socioeconómico que le haya permitido tener un piso de dignidad. Eso implica un trabajo mancomunado entre empresa, provincia, municipio y comunidad».», afirmó Domínguez.
Es, en definitiva, el mismo desafío que enfrentaron otros departamentos mineros de Argentina y del mundo: convertir una riqueza finita en una transformación permanente. Ullum recién empieza a intentarlo.