Minería y ambiente: CEMAS acelera el estándar técnico para lograr licencia social

La minería argentina se consolida como motor de desarrollo; en consecuencia, la gestión ambiental dejó de ser un requisito formal para convertirse en un eje estratégico. En este escenario, la Cámara Empresaria de Ambiente y Sostenibilidad en Argentina (CEMAS) se planta con un rol técnico-institucional clave, fundamentalmente porque entiende que el desarrollo no espera.
Por Daniela Albarez

El rol estratégico de CEMAS en el mapa ambiental
Desde la Cámara explican que “CEMAS cumple un rol técnico-institucional dentro del entramado ambiental argentino. En la práctica, articulando empresas, profesionales, organismos públicos y ámbitos académicos vinculados a la gestión ambiental y la sustentabilidad productiva para mejorar la calidad de las personas equilibrando lo productivo con el cuidado ambiental”.
El principal objetivo de la entidad es claro: “elevar el estándar técnico de la gestión ambiental, acompañando a los sectores productivos, entre ellos la minería, en la incorporación de buenas prácticas, cumplimiento normativo, innovación tecnológica y mejora continua del desempeño ambiental”.

Red de expertos para resolver la complejidad minera
Consultados sobre su composición institucional, desde la gerencia destacan que la Cámara está integrada por empresas de servicios ambientales, consultoras técnicas y laboratorios. Por otro lado, la red incluye ingenierías, compañías industriales y productivas, profesionales especializados y organizaciones vinculadas a energía, agroindustria, minería y economía circular.
Esa heterogeneidad no es menor. Por el contrario, “esa diversidad permite abordar los desafíos ambientales de manera integral y transversal, combinando conocimiento técnico, experiencia territorial y capacidad de gestión”.
Puente de confianza entre la industria y la sociedad
Según explica la gerencia, La institución a su vez, explican «actúa como un puente técnico y de confianza entre el sector, proveedores ambientales, organismos públicos y sociedad, además trabajamos en una una minería que incorpore criterios ambientales sólidos, basados en procesos, indicadores y estándares verificables y no solamente en el cumplimiento formal de la normativa”.

La gestión ambiental nace en la exploración
Una de las definiciones más contundentes de la entrevista es la mirada ambiental. “Las decisiones que se toman en las etapas iniciales de un proyecto minero, tales como la prospección y la exploración, con sus líneas de base ambiental, son determinantes para su desempeño ambiental futuro”.
De esta manera, es posible anticipar riesgos, optimizar el diseño de los proyectos, reducir impactos y costos posteriores, y generar confianza temprana con comunidades y autoridades.

Desafíos críticos para el futuro de la actividad
Para ser claros, la Cámara pone la lupa en varios frentes que hoy son prioridad:
- La gestión eficiente y responsable del agua.
- El manejo de residuos y pasivos ambientales.
- La protección de ecosistemas sensibles.
- La transparencia en los procesos de monitoreo y control.
- La construcción de relaciones de confianza con los territorios donde se desarrollan los proyectos.
- Fortalecimiento de capacidades técnicas.
- Logro de una gestión ambiental consistente a lo largo de todo el ciclo minero hasta los procesos de cierre de mina.
Licencia social: gestionar bien para comunicar mejor
«Una buena gestión ambiental es un factor central para la licencia social, pero no se trata solamente de cumplir con la normativa, sino de demostrar en la práctica cómo se gestionan los impactos, cómo se monitorean y cómo se comunica esa información”.
En ese sentido, subrayan que “la coherencia entre lo que se planifica, lo que se ejecuta y lo que se comunica es clave para reducir conflictos y sostener los proyectos en el tiempo”.

¿Alcanzan los estándares ambientales de hoy?
Desde la Cámara afirman que“los estándares actuales representan un piso necesario, pero todavía existen oportunidades de mejora”, especialmente en:
- Actualización normativa
- Incorporación de estándares internacionales.
- Fortalecimiento del monitoreo y seguimiento.
- Evaluación del desempeño ambiental más allá del cumplimiento formal.
Socio técnico para elevar el desempeño minero
Según explican, “Podemos acompañar a las empresas mineras como un socio técnico-institucional”, facilitando espacios de capacitación y actualización, acceso a soluciones y proveedores ambientales especializados, intercambio de buenas prácticas y articulación con organismos públicos«.
El objetivo final, concluyen, es “contribuir a una minería con mejor desempeño ambiental, mayor previsibilidad y obtención de licencia social, basada en conocimiento técnico y diálogo constructivo”.

Pasos para sumarse a la red de CEMAS
Para formar parte de la institución los requisitos son:
- Pertenecer al sector ambiental o ser una empresa comprometida con la protección del medio ambiente, que implemente políticas proactivas y sostenidas en materia de sostenibilidad.
- Ser una sociedad legalmente constituida ante la Inspección General de Justicia (IGJ) o una Sociedad de Hecho con un estatuto formalizado.
- Contar con el respaldo de dos Socios Activos de la Cámara (requisito no excluyente).
- Respetar y comprometerse con las pautas de convivencia establecidas en el Estatuto y su reglamento, así como cumplir con el Código de Ética de la institución.
- Presentar la solicitud de admisión completa y firmada por el representante legal, acompañada de escaneo del estatuto y constancia de inscripción ante la IGJ y la constancia de C.U.I.T.
Ventajas exclusivas para los socios de la Cámara
Integrar la Cámara Empresaria de Ambiente y Sostenibilidad permite a las empresas acceder a una red técnica de alto nivel, espacios de articulación público-privada, participación en jornadas especializadas, actualización normativa permanente y visibilidad institucional dentro del sector ambiental y productivo.
Además, los socios cuentan con beneficios específicos y herramientas de fortalecimiento empresarial que pueden consultar en el sitio oficial de la entidad.