¿Trabajadores o sensores? El plan de la Minería 5.0 para «predecir» al humano

El Dr. Ing. H. Daniel Patiño, investigador del Instituto de Automática de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ), detalla el impacto real de las nuevas tecnologías en la industria extractiva. El especialista expone cómo la Inteligencia Artificial (IA) y la automatización redefinen los procesos productivos, la seguridad laboral y el perfil de los trabajadores en los yacimientos modernos.
Por Yenhy Navas

LO ESENCIAL EN 10 SEGUNDOS
El Dr. Daniel Patiño (UNSJ) explica que la Minería 5.0 integra IA generativa y automatización, transformando yacimientos en ecosistemas inteligentes con mayor seguridad y eficiencia. Pilares clave: IA, sistemas autónomos, IoT, gemelos digitales y edge computing. Biosensores anticipan riesgos en trabajadores. La tecnología no reemplaza, sino que exige nuevos perfiles de supervisión. Para 2030, San Juan necesita infraestructura y profesionales capacitados para liderar esta revolución minera sustentable.
La gran confusión: ¿Por qué todavía no estamos en la Minería 5.0?
Al analizar el estado actual de la tecnología en los yacimientos, el Dr. Patiño aclara una confusión muy común en el sector. «Hay una imprecisión conceptual frecuente: gran parte de la minería actual aún está en Industria 4.0 avanzada, no plenamente en la 5.0«, afirma el investigador.
De hecho, la verdadera Industria 5.0 incorpora tres ejes fundamentales que la diferencian de su predecesora: la interacción humano-máquina avanzada (human-centricity), la resiliencia operativa y la sostenibilidad integral. Según el experto, la principal disrupción tecnológica no radica únicamente en sumar robots, sino en la introducción de la IA Generativa. Esta tecnología, consolidada desde finales de 2024, permite tomar decisiones autónomas dentro del sistema minero en tiempo real.

«Hoy la diferencia entre un yacimiento tradicional y uno verdaderamente moderno no está en tener ‘más máquinas’, sino en operar la mina como un sistema inteligente integrado. Por lo tanto, para los gerentes operativos, la mina deja de ser un conjunto de procesos aislados para convertirse en un ecosistema ciberfísico, lo que se traduce en mayor seguridad y reducción de costos».
Los 5 pilares de la minería inteligente
La transformación tecnológica de la minería de alta montaña se sostiene sobre cinco pilares clave:
- Inteligencia Artificial: Analiza grandes volúmenes de datos para planificar el minado y optimizar los consumos energéticos.
- Sistemas autónomos: Camiones y perforadoras sin conductor garantizan operaciones continuas y reducen la accidentabilidad.
- Internet Industrial de Todas las Cosas (IoT): Miles de sensores monitorean en tiempo real la maquinaria para anticipar riesgos.
- Gemelos digitales: Modelos virtuales que replican la mina para simular escenarios y mejorar la toma de decisiones antes de ir al terreno.
- Edge Computing: Procesamiento de datos local que asegura la operación autónoma en zonas remotas con baja latencia.
Mantenimiento predictivo humano: ¿Seguridad total o control absoluto?
Uno de los avances más innovadores que expone el Dr. Patiño es la aplicación de la IA a la seguridad ocupacional. El investigador propone utilizar exactamente la misma lógica del mantenimiento predictivo de la maquinaria pesada, pero aplicada a la salud de los trabajadores.
«La idea es simple pero poderosa: así como hoy anticipamos la falla de un camión mediante sensores, también podemos anticipar condiciones de riesgo fisiológicoen los operarios», explica. Para lograrlo, el sistema analiza historias clínicas y utiliza dispositivos portables que miden variables críticas en alta montaña, como la oxigenación, temperatura y fatiga.

Al detectar un patrón anómalo, la IA genera alertas tempranas para implementar rotaciones o descansos, reduciendo drásticamente los accidentes por error humano.
El fin de la fuerza bruta: El nuevo perfil del operario digital
Frente a la preocupación lógica por la pérdida de empleos debido a la automatización, el especialista ofrece una perspectiva tranquilizadora. «El cambio más profundo no es la desaparición del trabajador minero, sino la transformación de su perfil profesional«, sostiene.

Por el contrario, las empresas reemplazarán las tareas físicas repetitivas por funciones de supervisión de sistemas autónomos y gestión de datos. Para lograr esta adaptación, el capital humano necesita formación urgente en alfabetización digital. «Quien adquiera esas competencias no será reemplazado por la tecnología: será quien la opere, la supervise y la mejore«, afirma con contundencia.
Impacto económico: Cómo la IA reduce las paradas de planta
La rentabilidad de un yacimiento depende de la continuidad de sus operaciones. Por consiguiente, una parada de planta no planificada genera pérdidas que alcanzan cientos de miles de dólares por hora. Gracias al uso de datos en tiempo real, la inteligencia artificial detecta patrones de desgaste en equipos críticos (como molinos y chancadores) antes de que ocurra la falla mecánica.
Además, según estudios citados por el investigador, estas implementaciones logran reducciones de hasta un 40% en paradas no programadas y disminuyen los costos de mantenimiento en un 25%.

El futuro de la minería en San Juan hacia el 2030
Al mirar hacia el futuro de la provincia, el Dr. Patiño proyecta que, para el año 2030, la IA estará plenamente integrada en la operación minera de San Juan. Sin embargo, para que este escenario se concrete, la región necesita inversiones en infraestructura de telecomunicaciones en alta montaña y, fundamentalmente, profesionales locales capacitados.
En definitiva, el futuro exige una colaboración interdisciplinaria. Las regiones que logren formar perfiles híbridos, que combinen el conocimiento minero tradicional con la ciencia de datos y la electrónica, serán las únicas capaces de liderar con éxito esta nueva era de la industria.