El nuevo orden energético global posiciona a Vaca Muerta como eje estratégico

Mientras el conflicto en Medio Oriente redefine el mapa energético, Argentina emerge con el potencial de convertirse en la Noruega de Occidente. El especialista Fabio Casarin analiza cómo la paz geográfica y el RIGI blindan las inversiones en Vaca Muerta. En paralelo, un hallazgo del Dr. Diego Kietzmann (CONICET) revela que la formación es un millón de años más antigua, aportando una precisión científica que reduce costos y optimiza la exploración de recursos estratégicos.
Por Yenhy Navas

LO ESENCIAL EN 10 SEGUNDOS
Argentina emerge como potencial «Noruega de Occidente» con Vaca Muerta (2ª reserva mundial de gas, 4ª en petróleo no convencional). La paz geográfica y el RIGI atraen inversiones en un contexto de crisis energética global. Fabio Casarin destaca la oportunidad; para 2028, el país podría ser nodo de seguridad energética mundial. Paralelamente, el Dr. Diego Kietzmann (CONICET) descubrió que Vaca Muerta es un millón de años más antigua, optimizando exploración y reduciendo costos.
La paz geográfica: El activo invisible que revaloriza a Vaca Muerta
Con la escalada bélica entre Estados Unidos, Israel e Irán, el mundo enfrenta un nuevo orden energético definido por la urgencia de suministro. Argentina, que históricamente fue un importador neto, hoy rompe ese paradigma gracias a que Vaca Muerta posee la segunda reserva mundial de gas y la cuarta de petróleo no convencional.
El conflicto en el Estrecho de Ormuz, por donde circula el 20% del petróleo y gas global, ha disparado el valor del barril Brent por encima de los 100 dólares. Según Fabio Casarin, especialista en minería, energía y gestión empresarial: «Esta paz geográfica que ofrece Argentina, sumado a las enormes reservas, hacen que los ojos se vuelquen aquí«. El país se presenta como un aliado estratégico, un «vecino tranquilo» con un potencial de desarrollo que apenas comienza a vislumbrarse en este nuevo orden energético.
Argentina como oasis de estabilidad para inversiones

«El RIGI es fundamental por la certeza en las liquidaciones, la reducción de ganancias del 35% al 25% y una estabilidad fiscal por 30 años. A esto se suma la posible modificación de la Ley de Glaciares, lo que completa un esquema de previsibilidad jurídica indispensable para atraer la tecnología necesaria para alcanzar nuevos récords de producción».
Fabio Casarin
Logística de precisión: El test de estrés para la competitividad argentina
El incremento de los costos operativos es un test de estrés para todo el sector productivo. En la logística de transporte, el combustible representaba anteriormente entre un 30% y 40% de los costos; bajo el nuevo orden energético, esa cifra ya supera el 50% o 60%.
Esta realidad obliga a una reconfiguración urgente de las empresas. Para Casarin, la solución radica en la tecnificación: «La geología nos dio todo, pero el desafío que tenemos por delante ahora es de la ingeniería, la logística y la política macroeconómica«. La transición hacia flotas de GNL, la electrificación de vehículos livianos y el fortalecimiento de la infraestructura terrestre y ferroviaria son pasos críticos para no perder competitividad.

Infraestructura y el rol de la minería extractiva
Para capitalizar esta ventana de oportunidad, obras como el oleoducto Vaca Muerta Sur, la terminal de Punta Colorada y la reversión del Gasoducto Norte son vitales. El objetivo es pasar de un mercado regional a uno global mediante el GNL.
Asimismo, el crecimiento proyectado del 40% para el sector no depende solo de los hidrocarburos. La minería de cobre y litio, con proyectos ya bajo el régimen del RIGI, actúa como un motor complementario. Esta convergencia estructural genera un efecto multiplicador, donde por cada empleo directo en boca de mina o pozo, se dinamiza toda una cadena de proveedores de servicios especializados y auditorías ambientales.
Perspectivas hacia el 2028: ¿La Noruega de Occidente?
Si se cumplen las metas de infraestructura, el escenario para 2028 es ambicioso. Argentina podría dejar de ser un exportador ocasional para convertirse en un nodo de seguridad energética mundial. El eje de importancia podría desplazarse del Mar Rojo al Océano Atlántico.
En su análisis final, Casarin traza un paralelismo histórico: «Argentina en 2028 podría representar para el bloque occidental lo que representó Noruega para Europa en los años ’70». Consolidarse como un socio democrático y jurídicamente seguro es la llave para transformar el potencial geológico en una realidad sistémica global dentro del nuevo orden energético.
El nuevo reloj geológico: Precisión de 20.000 años para el subsuelo

La combinación de técnicas permite una resolución temporal inédita de 20.000 años. Imagen ilustrativa de Acero y Roca.
Ciencia aplicada a la exploración minera
Un estudio publicado junto a la Universidad de San Pablo redefine la historia de Vaca Muerta. Mediante magnetoestratigrafía, una técnica que lee el campo magnético terrestre en los minerales, investigadores del IGEBA (UBA-CONICET) determinaron que la base de la formación es un millón de años más antigua de lo que se creía.
Tradicionalmente, la datación se basaba en fósiles de amonites, pero el nuevo enfoque ofrece una precisión inédita. «Los resultados indican que la base de la Formación Vaca Muerta es aproximadamente un millón de años más antigua de lo que se pensaba«, confirma el Dr. Diego Kietzmann, coautor del estudio.
Eficiencia y rentabilidad
En la industria, el tiempo geológico es dinero. Según Kietzmann, «contar con un marco cronológico preciso permite reducir las incertidumbres en la correlación de las secuencias«. Este «reloj geológico», con una resolución de 20.000 años, optimiza los modelos predictivos y la eficiencia en la fracturación de reservorios.

Diego Alejandro Kietzmann – Investigador Independiente CONICET – Profesor Adjunto UBA.
El potencial para San Juan
Aunque el foco es petrolero, la metodología tiene aplicación directa en la minería sanjuanina. La técnica permite la orientación de testigos corona que suelen rotar durante la perforación. «La correcta orientación permite reconstruir su posición original dentro de la formación», explica el investigador. Esto es vital para mapear fracturas y vetas minerales cuando el único material disponible es el testigo.
El avance rinde homenaje a la Dra. María Paula Iglesia Llanos, investigadora clave del proyecto fallecida recientemente, y destaca la importancia de la soberanía científica para el manejo de recursos estratégicos.