UCCuyo en territorio: El plan gratuito para formar el capital humano de la minería
La educación superior en San Juan está en plena transformación e intenta romper con el histórico centralismo académico de la capital. La rectora de la Universidad Católica de Cuyo (UCCuyo), Lic. María Laura Simonassi, analiza este cambio profundo. En consecuencia, el modelo de formación híbrida está redefiniendo el mapa del capital humano en las zonas de influencia minera.

LO ESENCIAL EN 10 SEGUNDOS
La UCCuyo ha consolidado en 2026 un esquema de formación técnica descentralizado en Iglesia, Jáchal, Calingasta, Valle Fértil, Sarmiento y Ullum. Gracias a un convenio de financiamiento total por parte del Ministerio de Minería, los estudiantes de estas zonas acceden a carreras de pregrado con validez nacional de forma gratuita. El modelo utiliza «Aulas Híbridas» con tecnología de punta para garantizar la conectividad y el arraigo, permitiendo que un alumnado heterogéneo de hasta 50 años se integre a la cadena de valor minera sin abandonar su comunidad.
Educación en territorio: El fin de la barrera geográfica y económica
El acceso a la universidad en San Juan ha dejado de ser una exclusividad de los centros urbanos y, fundamentalmente, ha dejado de ser un privilegio económico para los habitantes de las zonas de influencia minera. Para el ciclo lectivo 2026, la UCCuyo ha extendido su presencia a departamentos clave, incorporando recientemente a Ullum en su red de formación.
Una de las definiciones más importantes de la rectora Simonassi es la democratización del acceso: «En estos casos, los convenios prevén que la propuesta sea completamente gratuita para estudiantes de zonas alejadas». El proyecto de Aulas Híbridas es financiado en su totalidad por el Ministerio de Minería, eliminando el costo de las cuotas mensuales que usualmente percibe esta institución privada.
Esta expansión responde a un cambio drástico en el perfil del aspirante: ya no se trata solo del joven recién egresado, sino de grupos heterogéneos que llegan hasta los 50 años. Muchos buscan reorientar su trayectoria laboral para aportar valor al crecimiento de sus propias comunidades, fortaleciendo el arraigo local
El modelo híbrido: Conectividad y rigor académico
La oferta educativa minera actual se sostiene sobre una tríada estratégica: la universidad aporta el conocimiento, el Ministerio de Educación facilita espacios físicos y tutores territoriales, y el Ministerio de Minería garantiza el equipamiento tecnológico.

«Las aulas híbridas representan justamente el nodo tecnológico necesario para que los alumnos tengan los recursos digitales para avanzar. Aunque puedan existir inclemencias climáticas, la conexión a internet en estos nodos es robusta y el servicio se restablece con rapidez, asegurando la continuidad del aprendizaje».
María Laura Simonassi, rectora de la UCCuyo
- Simulaciones y análisis de casos: Diseñados para desarrollar capacidades técnicas acordes al contexto productivo real de la región.
- Resolución de problemas y diseño de proyectos: Orientados a los desafíos específicos que enfrentan las empresas y comunidades del sector.
- Formación continua y actualizada: Un área que permite responder con agilidad a las demandas operativas, tecnológicas y ambientales mediante cursos y diplomaturas en diálogo permanente con el sector productivo.
Títulos con peso y validez nacional
Un punto crítico para las empresas mineras es la certificación de los profesionales. La rectora aclara que la titulación obtenida es de pregrado universitario con reconocimiento oficial y validez nacional. «Son Tecnicaturas Universitarias y se rigen con los mismos planes de estudios que dictamos en el campus central de San Juan; el rigor académico es idéntico».

Las propuestas académicas activas incluyen:
- Cohorte 2025: Tecnicatura en Administración (3 años) y Desarrollo de Software (2,5 años).
- Cohorte 2026: Tecnicatura en Marketing Digital (3 años) y Seguridad Ambiental (3 años).
- Formación Ad-hoc: Diplomaturas en Riesgo Minero, Abastecimiento y Control de Calidad diseñadas para trabajadores del sector.
Más allá de la mina: Fortaleciendo la cadena de valor
La visión académica de Simonassi enfatiza que la demanda educativa no se agota en las carreras estrictamente mineras. Para que el impacto económico sea real, la universidad debe formar perfiles para toda la cadena de proveedores y servicios asociados. La oferta actual incluye disciplinas críticas como logística, sustentabilidad y cuidado ambiental, higiene y seguridad laboral, marketing, administración de empresas, calidad de procesos y desarrollo de software.
«La minería necesita no solo tecnología y capital, sino también talento humano formado en el territorio», afirma con contundencia la rectora. Este enfoque ya muestra resultados tangibles en la economía real: un porcentaje significativo de los alumnos ya se encuentra liderando sus propios emprendimientos locales o participando en pequeñas empresas de servicios. De esta forma, la educación superior no solo genera empleados para las operadoras, sino que siembra innovación y creatividad en las PyMEs regionales.
El desafío 2026: Agilidad frente a la Industria 4.0
A pesar del éxito del modelo descentralizado, Simonassi identifica que el mayor reto pendiente es la velocidad de adaptación. La industria minera es una actividad altamente dinámica que exige competencias que evolucionan más rápido que los planes de estudio tradicionales.
Para la máxima autoridad de la UCCuyo, el camino es consolidar un ecosistema de conocimiento en interacción permanente con empresas, proveedores y gobiernos. Es imperativo avanzar hacia trayectos formativos más flexibles que permitan incorporar rápidamente herramientas de inteligencia artificial, nuevas tecnologías emergentes y gestión de procesos sostenibles.
«Cuando una universidad llega a los departamentos, no solo lleva carreras: lleva oportunidades», concluye Simonassi, reafirmando el compromiso de formar profesionales con responsabilidad ambiental y un vínculo indisoluble con su comunidad.

Periodista especializada en minería y gestión estratégica para Acero y Roca.