Sin título no hay cordillera: la terminalidad educativa es el nuevo filtro minero
La reactivación productiva en la cordillera demanda operarios calificados, pero las empresas han puesto un freno de mano: antes de la técnica, exigen el analítico. La cuestión es que la terminalidad educativa San Juan se ha convertido en el requisito excluyente para ingresar a la industria. Rodolfo Navas, director de Educación Técnica, reveló cómo la provincia adapta sus estadísticas y currículas para que los jóvenes no se queden afuera del boom metalífero

LO ESENCIAL EN 10 SEGUNDOS
La terminalidad educativa es la prioridad del sector corporativo para contratar personal. El gobierno de San Juan evalúa estadísticas del período 2023-2025 para frenar la deserción escolar. Además, la educación técnica suma 1.000 convenios de prácticas y actualiza sus planes de estudio integrando robótica e inteligencia artificial.
El avance de los grandes proyectos metalíferos en San Juan impone un reto humano sin precedentes. Si bien la demanda de habilidades específicas crece, existe una barrera fundamental que los aspirantes deben superar para ingresar a la industria. Hoy, el principal desafío no es solo la formación en oficios, sino garantizar la terminalidad educativa de los futuros trabajadores.
Para comprender cómo el Estado provincial aborda esta exigencia corporativa, dialogamos en exclusiva con Rodolfo Navas, director de Escuelas Secundarias Técnicas y Formación Profesional.
El fin de los diagnósticos a ojo
La falta de título secundario en potenciales operarios es una inquietud constante entre las empresas prestadoras de servicios y las multinacionales. Frente a esta preocupación, el Ministerio de Educación ha decidido intervenir basándose en estadísticas duras para evitar diagnósticos apresurados.

«Respecto a la retención escolar estamos trabajando sobre datos precisos, haciendo un relevamiento año por año sobre el comportamiento de los estudiantes, para tener una cifra concreta y poder, con esta información, sacar indicadores para saber las razones que están generando tanta deserción o no terminalidad»
Rodolfo Navas, director de Escuelas Secundarias Técnicas y Formación Profesional.
Asegurar la terminalidad educativa es el primer paso. Para lograrlo, herramientas como el plan FinEsTec han sido vitales para reincorporar a estudiantes que habían finalizado el cursado, pero adeudaban materias, permitiéndoles obtener su título técnico definitivo.
Robótica e IA: el nuevo estándar escolar
Una vez superada la barrera del título secundario, el segundo filtro es la especialización. Aunque no existe un informe formal emitido por las operadoras, las reuniones permanentes con la Unión Industrial y las cámaras mineras marcan el norte de la educación técnica.
«Estamos actualizando las cajas curriculares, incorporando todo aquello que hoy es necesario, sobre todo la parte tecnológica», explica el director. La nueva visión escolar incluye directamente «el avance de la IA, de la robótica, de la automatización, de la programación en sí».

Especialidades críticas para la minería
La cordillera requiere oficios concretos. Además de las ramas tradicionales como electricista industrial y energías renovables, Navas enumera las especialidades con mayor demanda de inserción laboral inmediata.
«Se está viendo una demanda fuerte de manejo de máquinas pesadas y camiones. También técnicos en mantenimiento, metalmecánica, electromecánica, electrónicos, químicos, higiene y seguridad«, subraya. Asimismo, destaca que los soldadores especializados conforman un grupo altamente solicitado hoy en día.
Mil convenios para «embarrarse» las botas
Para que la terminalidad educativa se traduzca en empleo real, la experiencia en terreno es irremplazable. Las pasantías han dejado de ser un mero trámite interno de los talleres escolares para convertirse en un puente directo hacia la cordillera.
«Asumimos con muy pocos convenios (…) y esto lo revertimos en un solo año, pero con una consistencia y una constancia que hoy podemos decir que hay más de mil convenios de prácticas profesionalizantes», celebra el director. Además, la provincia fortalece las habilidades blandas a través de alianzas estratégicas, como el programa de mentorías junto a la Asociación Empresaria Argentina.
Innovación y Brecha Tecnológica en los Talleres
El último gran obstáculo para las escuelas públicas es la actualización de su infraestructura. La tecnología que utilizan las mineras avanza más rápido que los presupuestos estatales.
«Se hace muy difícil poder hacer una renovación inmediata en las instituciones escolares, lo cual se dificulta mucho por los montos», reconoce honestamente el funcionario. Por ello, la solución radica en el aporte del gobierno provincial y la sinergia con empresas privadas, permitiendo que los jóvenes técnicos manipulen herramientas de última generación antes de su egreso.
En definitiva, la provincia trabaja a contrarreloj. Formando a los docentes y adaptando la currícula, el objetivo es claro: entregarle a la industria operarios modernos y, sobre todo, con su educación secundaria finalizada.

Periodista especializada en minería y gestión estratégica para Acero y Roca.