Proyecto Taguas: Orvana Minerals detecta un sistema de pórfido tras superar los 1.300 metros
La compañía canadiense informó avances clave en su campaña de perforación profunda en el proyecto ubicado en Iglesia. Los primeros resultados del pozo TADD-278 confirman la transición hacia un sistema mineralizado de mayor envergadura, con la mira puesta en un potencial yacimiento de cobre y oro.

Un salto estratégico hacia la cordillera profunda
Orvana Minerals Corp., propietaria del 100% del Proyecto Taguas, dio un paso fundamental en su estrategia de exploración en San Juan. Según el último reporte emitido desde Toronto este 8 de abril de 2026, la compañía logró desentrañar nuevos secretos en las entrañas de la cordillera iglesiana, ampliando su horizonte más allá de los recursos de oro y plata oxidados que se conocían cerca de la superficie.
La apuesta actual es ambiciosa: el objetivo es interceptar la mineralización de sulfuros subyacente y, fundamentalmente, dar con el «corazón» de un sistema de pórfido de cobre y oro. Para ello, la empresa desarrolló un modelo geológico de vanguardia y estudios geofísicos capaces de identificar blancos hasta los 1.500 metros de profundidad.
Los resultados del pozo TADD-278: geología de alto impacto

Al 7 de abril de 2026, la perforación del pozo TADD-278 alcanzó una marca notable de 1.326 metros. Si bien la geología del terreno presentó desafíos, con zonas de falla estructuralmente complejas que ralentizaron el avance de las máquinas, los hallazgos preliminares son sumamente alentadores para el equipo técnico.
Las tareas de exploración permitieron detectar un sistema hidrotermal con una clara zonificación vertical. Los geólogos observaron una transición fascinante: el sistema pasa de un entorno epitermal de alta sulfuración a un ambiente de pórfido más profundo. Raúl Álvarez, director de Exploración y Servicios Técnicos de Orvana, se mostró entusiasmado con el progreso:
«Nos alientan los resultados obtenidos hasta la fecha. Se espera que los próximos metros de perforación mejoren aún más nuestro conocimiento del sistema mineral de Taguas», expresó Álvarez.
A partir de los 736 metros, la perforación comenzó a mostrar rocas volcánicas dacíticas con alteración sericítica e intrusiones que sugieren la cercanía de un pórfido. La aparición de vetillas de molibdeno y vetas de tipo A y B son indicadores clásicos que, según los expertos, suelen preceder al hallazgo del núcleo del sistema mineralizado.
Análisis técnicos y valores obtenidos

En cuanto a los valores de laboratorio, los análisis preliminares realizados en el tramo comprendido entre los 715 y 920 metros arrojaron resultados interesantes. Se detectaron 0,25 g/t de oro y 0,12 % de cobre en un intervalo de 205 metros.
Aunque la pirita sigue siendo el mineral predominante en estos niveles, se identificaron trazas de calcopirita. Esto respalda la interpretación de que la perforación se encuentra actualmente en los niveles superiores e intermedios de un sistema mineralizado de gran escala.
Es importante destacar que los resultados de los ensayos desde los 920 metros hasta la profundidad actual todavía se encuentran pendientes de recepción, lo que genera una gran expectativa en el sector minero local e internacional.
Próximos pasos: el desafío del invierno andino

La hoja de ruta de Orvana Minerals no se detiene. La intención de la operadora es continuar el avance del pozo TADD-278 hasta alcanzar una profundidad final de entre 1.500 y 2.000 metros, siempre que las condiciones técnicas lo permitan.
Sin embargo, el clima de alta montaña impone sus propias reglas. Ante la inminente llegada del invierno y las condiciones climáticas difíciles que se anticipan en la cordillera, la compañía confirmó que no se prevén perforaciones adicionales durante la presente temporada una vez que finalice el pozo actual.
Este receso invernal será aprovechado para realizar un análisis integral de los datos, estudios petrográficos y una revisión técnica profunda.
Todo este material servirá de base para planificar la próxima campaña de exploración, que buscará consolidar a Taguas como uno de los proyectos de cobre y oro más prometedores de la provincia.
Compromiso con la calidad y transparencia
Para garantizar la fiabilidad de los datos, Orvana implementó rigurosos protocolos de Aseguramiento y Control de Calidad (QA/QC). Las muestras fueron procesadas por el laboratorio Alex Stewart International Argentina SA en Mendoza, bajo certificaciones internacionales ISO. La supervisión técnica del reporte estuvo a cargo de Raúl Álvarez Cifuentes, designado como Persona Calificada según la norma NI 43-101.
Con activos operativos en España y Bolivia, Orvana Minerals reafirma con este avance su compromiso con el potencial minero de San Juan, posicionando a Taguas en el radar de los grandes inversores que buscan el cobre del futuro.

Periodista especializado en minería. Integra el equipo de Acero y Roca, donde analiza los desafíos logísticos, la actualidad de los proyectos nacionales y el impacto económico del sector en la región.