Minería y diversidad: El pedido por la exclusión laboral trans en la cordillera sanjuanina
La actividad sostiene economías familiares y genera empleo en San Juan, pero mantiene barreras estructurales para la comunidad LGBTIQ+. La inserción laboral de personas trans sigue siendo inexistente en el sector minero.

LO ESENCIAL EN 10 SEGUNDOS
La minería en San Juan sostiene el crecimiento económico y el empleo, pero mantiene una deuda estructural en inclusión laboral. Las personas trans enfrentan barreras culturales, operativas y educativas que limitan su acceso al sector, incluso con capacitación técnica. La participación LGBTIQ+ es baja y parcialmente invisibilizada. Sin políticas activas, como cupos y formación específica, el desarrollo minero continuará reproduciendo desigualdades en el acceso al trabajo formal.
Deuda de inclusión: El sector minero frente al desafío de la diversidad real
La minería en San Juan se consolidó como uno de los principales motores económicos de la provincia: Genera empleo, dinamiza economías familiares y ofrece ingresos por encima del promedio regional. Sin embargo, en la práctica, ese impacto no se traduce en igualdad de acceso al trabajo.
En este contexto, para Mariana Castro Cánova, presidenta interina del Consejo Provincial de Diversidad de San Juan, el sector aún opera con lógicas que excluyen a parte de la sociedad. “La minería es la mayor entrada de dinero que puede tener una familia. Muchas personas han podido salir adelante gracias a esta actividad”, afirma y advierte que«ese desarrollo convive con límites claros en materia de inclusión«.

Diversidad en minería: avances parciales y límites estructurales
En términos de diversidad, el escenario muestra avances parciales. “Hace 15 años era imposible que una persona homosexual ingresara a trabajar en una empresa minera. Si entraba tenía que ocultar que era gay. Hoy ya se puede hablar abiertamente sobre tu sexualidad en una empresa minera que nadie te juzgue, pero la oportunidad siempre está para el varón homosexual o la mujer lesbiana”, explica Mariana.
Exclusión laboral de personas trans en el sector minero
Sin embargo, la situación cambia de manera drástica cuando se trata de personas trans. “Varones y mujeres trans la tienen casi imposible para poder entrar a una empresa minera, ni siquiera en el servicio de limpieza”.
De acuerdo con Castro Cánova, la causa no es la falta de formación sino factores culturales profundamente arraigados.«Hay mucho prejuicio y mucha estigmatización. Ven tu sexualidad pero no tu capacidad laboral”.

Barreras en el campamento: Los prejuicios que frenan el ingreso de personas trans
Uno de los principales obstáculos aparece en la dinámica operativa de la actividad. Los sistemas de trabajo en campamentos y la convivencia en turnos prolongados funcionan como argumento recurrente para limitar el ingreso.
“Tienen miedo de lo que puede pasar en las habitaciones… dentro de las habitaciones mineras pasa de todo, pero como son heteros no importa”, cuestiona la presidenta.
Impacto: empleo nulo y pérdida de oportunidades laborales
Como resultado, la consecuencia es directa: la exclusión del mercado laboral formal. “Las oportunidades laborales para las personas trans son prácticamente nulas”, afirma. Incluso en casos con formación técnica, la inserción no se concreta. “Hay personas capacitadas para operar maquinaria o conducir camiones que no logran acceder a un puesto”.

Solo el 3% del colectivo LGBTIQ+ accede al empleo minero
En términos cuantitativos, según datos relevados por el Consejo de la Diversidad, la participación del colectivo LGBTIQ+ en el sector es reducida. «El 3% pertenece al colectivo LGBTIQ+ y hay un 1% que sigue dentro del clóset, que no visibiliza su identidad por temor a represalias».
A esta situación se suma una limitación previa vinculada al acceso a la educación. “Muchas personas trans abandonan los estudios por hostigamiento o violencia”, explica. Como resultado, los requisitos formales de ingreso, como la finalización del secundario, terminan funcionando como un filtro adicional.
En consecuencia, el impacto excede lo laboral. La falta de acceso a empleo registrado empuja a este sector hacia contextos de alta vulnerabilidad. “Sin oportunidades reales, muchas personas terminan en economías informales, en trabajos no deseados y en condiciones precarias”, advierte.

Propuestas para romper el círculo de la informalidad laboral
Frente a este escenario, Castro Cánova plantea la necesidad de avanzar con medidas concretas tanto desde el Estado como desde el sector privado. “Las empresas deberían implementar cupos laborales para las personas trans, para garantizar un trabajo digno”, propone.
Entre las posibles acciones, menciona la capacitación específica y la apertura gradual de puestos de trabajo. “No se trata de incorporar grandes cantidades de personas de inmediato, pero sí de generar oportunidades concretas que marquen un cambio”, señala.
El desafío pendiente: crecimiento económico sin inclusión real
En síntesis, la minería en San Juan continúa expandiéndose y consolidando su peso económico. Sin embargo, sin modificaciones en los criterios de contratación y en la cultura organizacional, ese crecimiento seguirá reproduciendo un esquema de acceso desigual al empleo

Periodista de Acero y Roca, se especializa en medio ambiente, inclusión y agenda internacional. Enfocada en secciones de formación y sustentabilidad, aporta una mirada analítica sobre los desafíos sociales de la minería moderna.