Minería en Valle Fértil: la presión estatal del 30% que asfixia a los canteristas

Share:

Se culpa a la «licencia social», pero la realidad es económica. Cristian Riofrío expone cómo el Estado asfixia a los canteristas reteniéndoles más del 30% de su facturación, sin devolver un peso en infraestructura o gestión local, acrecentando la presión fiscal minera en Valle Fértil.

Fachada de una antigua oficina pública abandonada o cerrada en un entorno árido de San Juan. Imagen ilustrativa de Acero y Roca.
La ausencia histórica de una delegación minera provincial en el departamento empuja a los productores a la irregularidad burocrática. Imagen ilustrativa de Acero y Roca.

El mito de la licencia social frente a la inoperancia

En la jerga minera sanjuanina, se instaló la idea de que Valle Fértil no despega productivamente porque su población rechaza de cuajo la actividad. Sin embargo, para los actores que conocen el territorio, este argumento es una cortina de humo que oculta décadas de desidia administrativa.

Cristian Riofrío, minero de tercera generación y actual funcionario de Obras Públicas del departamento, desmiente categóricamente este lugar común: «La parte social acá, es lo de menos. Lo único que no quieren es la megaminería«. El verdadero ancla, asegura, es la falta de voluntad política de las autoridades provinciales. Durante más de 30 años, los productores solicitaron la creación de una delegación minera en la villa cabecera. La respuesta siempre fue el silencio. «Nunca, de todos los ministros que hubo, nunca nos dieron bola», afirma.

Esta desconexión obliga al canterista a operar en un limbo logístico. Tener los estudios de impacto ambiental (EIA) y los pedidos de mina aprobados no sirve de nada si renovar una simple guía de tránsito exige viajar a la Ciudad de San Juan, perdiendo días de trabajo y absorbiendo los costos de traslado.

Socios en las pérdidas y la trampa de la formalidad tributaria

El golpe de gracia para la minería artesanal e industrial del Valle no viene de las asambleas ambientales, sino de la Administración Federal y las arcas provinciales. Extraer cuarzo y feldespato hoy significa asumir una carga impositiva que licúa cualquier margen de reinversión en maquinaria o exploración.

¿Dónde está la coparticipación minera?

El interrogante central que plantea este escenario es el destino de los fondos recaudados. Todo mineral que se comercializa en la zona se hace bajo estricta facturación, inyectando IVA y Ganancias a las arcas que luego, teóricamente, deben regresar al municipio en forma de coparticipación.

Cristian Riofrio, funcionario de obras de la municipalidad de Valle Fértil y ex empresario minero de la misma localidad.

«El reflejo en la infraestructura urbana y vial de Valle Fértil es nulo. Si se sumaran las regalías, que representan unos puntos porcentuales adicionales, a la coparticipación generada históricamente por el sector, el crecimiento podría ser abismal… pero todavía seguimos renegando con servicios básicos precarios».

Cristian Riofrio, funcionario de obras de la municipalidad de Valle Fértil

La fragmentación de las fuerzas productivas

«La unión hace la fuerza y acá lo que menos hay es unión».

Esta desconexión no es exclusiva de los canteristas, sino que atraviesa toda la matriz económica del este sanjuanino. «Ni en los mineros, ni en los ganaderos, ni en los agricultores, ni en turismo. Están todos esperando que el Estado les dé para ver quién se cuelga primero».

Esta actitud pasiva ha permitido que de los 17 productores originales, apenas sobreviva un núcleo de 4 o 5 activos, sin que exista un frente unificado capaz de exigir al Ministerio de Minería las condiciones mínimas para operar con previsibilidad.

Mineral de cuarzo blanco apilado junto a facturas, calculadoras y documentos fiscales en un escritorio rústico. Imagen ilustrativa de Acero y Roca.
Los productores denuncian que la alta carga impositiva los convierte en socios del Estado, pero sin percibir beneficios ni obras. Imagen ilustrativa de Acero y Roca.

La minería no metalífera de Valle Fértil es el ejemplo más claro de cómo la asfixia impositiva y el centralismo pueden destruir una economía regional viable. Desmitificar la excusa de la «licencia social» es el primer paso para diagnosticar el verdadero problema: un Estado que exige el 30% de rentabilidad pero se niega a instalar una simple oficina a 500 kilómetros de la capital.

Si la dirigencia provincial no replantea la devolución de coparticipación en obras y el empresariado local no supera su histórica fragmentación, las reservas de cuarzo terminarán siendo apenas un recuerdo geológico en una villa estancada.

minería en San Juan. industria minera argentina. actualidad del sector minero. innovación en minería. regulación minera en Argentina. desarrollo sustentable en minería. empleo minero. proyectos mineros destacados. impacto social de la minería.
¿Te pareció interesante? Compartila en tus redes: