Nuevos datos del accidente mortal en Los Azules: la caja negra es la clave
Una semana después de la tragedia, la Justicia espera documentación para ir al lugar. La topadora tiene una caja negra que puede revelar qué pasó. La familia de Mario Alancay viajó desde Jujuy y el sindicato UOCRA se puso a disposición. Habla en exclusiva para ACERO Y ROCA, Iván Grassi, el fiscal que lleva la causa.

LO ESENCIAL EN 10 SEGUNDOS
El fiscal Iván Grassi confirmó a nuestro medio que la topadora de la tragedia en Los Azules tiene una especie de caja negra con GPS. Primero llega la documentación, después van al lugar con peritos y la extraen. Recién ahí sabrán qué pasó. La familia de Mario Alancay vino desde Jujuy. UOCRA las asesoró. Zlato se hizo cargo de los pasajes y el traslado.
Una semana después de la muerte de Mario Alberto Alancay en el proyecto Los Azules, la topadora que volcó sigue inutilizada en el sector Atutia. La Justicia volverá al lugar. Antes de ir necesita la documentación completa. Y hay un detalle que no había trascendido: la máquina tiene una especie de caja negra.
Acero y Roca dialogó el fiscal Iván Grassi, coordinador de la UFI Delitos Especiales, y con Alberto Tobares, secretario adjunto de UOCRA, para reconstruir lo que pasó después de la tragedia y cómo avanza la investigación.

La «caja negra» que puede decirlo todo
El fiscal Grassi explicó el proceso con claridad. La investigación tiene dos etapas. Primero hay que reunir toda la documentación. Después hay con peritos al lugar de los hechos.
«Hay que ir a la mina y examinar la máquina. Sacar un aparato que tiene que es como la caja negra de los aviones y examinarla con los peritos». – Fiscal Iván Grassi, UFI Delitos Especiales
La caja negra funciona de forma similar a la de un avión. Registra el recorrido de la maquinaria con GPS y almacena datos del funcionamiento o sea: todos los movimientos que hizo el operario. Una vez extraída y analizada, los peritos podrán reconstruir qué hizo la topadora antes del vuelco y si hubo alguna falla mecánica.

La documentación que espera la fiscalía incluye los antecedentes técnicos de la máquina y los registros laborales del operario. En particular, se verificará si Alancay tenía los cursos y habilitaciones correspondientes para operar ese tipo de maquinaria. En principio, la empresa donde trabajaba, Zlato informó a la justicia que sí era maquinista calificado. Pero hay que confirmarlo.
«Todo indica que fue un accidente, pero no sabemos todavía con claridad. Estamos esperando la documental«. — Fiscal Grassi
Por qué no siempre es «la única» respuesta
Aunque la caja negra es casi el «testigo perfecto» de lo que hizo la máquina, no puede ver factores externos que son críticos como el estado del terreno. Si el camino cedió por inestabilidad del suelo (común en tareas de apertura de caminos), la máquina registrará el vuelco, pero el peritaje geológico deberá confirmar por qué cedió la banquina.
Otro punto a tener en cuenta es la visibilidad y el clima del lugar en el momento del accidente. Los datos electrónicos no registran si había ráfagas de viento blanco o polvo en suspensión que pudieran haber afectado la visibilidad del operario al momento de realizar la maniobra fatal.
¿Qué pasa si confirman que fue un accidente?
Si la caja negra y los peritajes confirman que fue un accidente sin responsabilidades penales, la causa se archiva. Si aparece algún elemento que indique otra cosa —una falla evitable, una habilitación ausente, una negligencia— se activaría una causa. Por ahora, el fiscal no tiene certezas. La fecha de la inspección al lugar depende de cuándo llegue la documentación completa.
La topadora quedó exactamente donde volcó. Nadie la movió. Está acordonada y a disposición de la Justicia.
La familia vino desde Jujuy

Mario Alberto Alancay era de Jujuy. Su madre y su esposa viajaron hasta San Juan para hacer los trámites correspondientes. El sindicato UOCRA las recibió y las asesoró sobre los pasos a seguir: el seguro de vida, la liquidación final con el proporcional de aguinaldo y vacaciones, y el seguro por fallecimiento a cargo de la ART.
«Vino la madre y la esposa de Jujuy. Las asesoramos por parte del gremio. Están encaminados en los pasos a seguir con el tema del seguro.» — Alberto Tobares, secretario adjunto de UOCRA San Juan
Zlato S.R.L., la empresa sanjuanina contratista para la que trabajaba Alancay, se hizo cargo de los pasajes de ida y vuelta de la familia y acompañó todo el proceso, señaló Tovarez. La familia esperaba la orden judicial para poder trasladar el cuerpo a Jujuy. Tobares fue claro sobre la conducta de la empresa: «Zlato tiene todos los papeles en orden. No son de esas empresas fantasma. Se ha hecho todo el procedimiento con buena predisposición».
Un accidente que rompe una racha larga

Tobares puso el hecho en perspectiva. En el sector que nuclea UOCRA, los accidentes fatales son raros. El último que recuerda fue hace aproximadamente diez años, en Veladero, también con maquinaria pesada.
«Son trabajos muy riesgosos. Maquinistas que andan a 70, 80 metros de altura. Gracias a Dios hace tiempo que no teníamos accidentes fatales», señaló.
La muerte de Alancay sacudió a la comunidad minera en San Juan. Los Azules es uno de los proyectos de cobre más importantes del mundo. Su operación en alta montaña implica riesgos intrínsecos que las empresas buscan minimizar con capacitación y tecnología. Este accidente pone ese estándar nuevamente bajo la lupa.
La investigación sigue abierta. La caja negra espera. Y la Justicia todavía tiene que subir a la cordillera.

Periodista y Licenciado en Comunicación Social, integra el equipo editorial de Acero y Roca. Especializado en actualidad y política minera, se encarga de la cobertura de proyectos y el análisis de la realidad provincial con un enfoque activo y comprometido con la información de primera mano.