El «falso ahorro»: Gestión de campamentos mineros en San Juan
La habitabilidad minera deja de ser un gasto logístico para transformarse en un activo estratégico. Mario Lahoz analiza el impacto del descanso y la alimentación en la productividad y advierte: «Ahorrar en calidad termina costando hasta un 20% más al año», apunta a fortalecer la gestión de campamentos mineros en San Juan

LO ESENCIAL EN 10 SEGUNDOS
La gestión deficiente de campamentos mineros, priorizando precios bajos sobre calidad en hostelería y catering, dispara la rotación de personal y los conflictos gremiales. La inversión en insumos de alta gama y la inclusión de comunidades locales como proveedores estratégicos son las llaves para la eficiencia operativa y la licencia social.
La trampa del ahorro: por qué lo barato sale caro en el descanso
En la industria minera, desde la exploración hasta la operación, existe un vicio recurrente: el recorte en la calidad de los insumos básicos de hostelería. Según Mario Lahoz Montilla, profesional de Administración de Campamentos y SS.GG Consultor Minero, el error más frecuente es la adquisición de colchones y ropa de cama económicos. «Al comprar lo más barato, no se tiene en cuenta que el deterioro es acelerado y no brindan el descanso reparador necesario tras jornadas agotadoras en condiciones extremas«, afirma.
El impacto no es solo físico; es operativo. Un trabajador que no descansa es un trabajador con mayor riesgo de fatiga, falta de concentración y accidentes. El consultor destaca que este enfoque de «ahorro» es, en realidad, un disparador de gastos adicionales por reposición constante.
Catering en altura: El desafío de los 85°C y el malestar en el plato
La alimentación es el otro pilar crítico. El problema no es solo el costo de la materia prima, sino la falta de conocimiento técnico sobre la cocina en alta montaña. Lahoz Montilla explica que en la cordillera, el agua hierve a aproximadamente 85°C, lo que impide que pastas como ravioles o capelletis se cocinen correctamente, quedando crudos o duros.

«A veces se repiten proteínas como el pollo por ser más barato, o se disfrazan los mismos platos con nombres diferentes. Esto mina la paciencia del trabajador. El catering debe dejar de ser una fuente de tensión para ser un momento de camaradería, requiriendo la intervención de nutricionistas, bromatólogos y chefs que diseñen menús acordes a las necesidades calóricas reales, evitando el desperdicio que hoy es importante».
Mario Lahoz, profesional de Administración de Campamentos y SS.GG Consultor Minero
Datos audibles: El retorno de la inversión en bienestar
Al analizar los números, la brecha entre el precio y el valor se hace evidente. Mario Lahoz Montilla aporta métricas contundentes sobre la gestión de insumos y el clima laboral:
- Duración de activos: Un colchón de primera calidad llega a durar hasta 4 veces más que uno económico, que cuesta un 50% menos pero se deforma en meses.
- Ahorro operativo: Comprar calidad en materias primas e insumos permite ahorrar entre un 15% y un 20% a lo largo del año.
- Costos ocultos: Los reclamos gremiales por condiciones de alojamiento y comida suelen ser detonantes de paros y asambleas, incluso por encima de las disputas salariales.
«El comprador adquiere por precio, pero el administrador de campamento busca calidad. Si estas visiones no se unifican, es imposible optimizar», sentencia el experto.

Servicios esenciales: Del agua caliente al gimnasio de última generación
En proyectos como Rincón Lithium, la conectividad ha pasado a ser un servicio tan vital como la comida. El internet es hoy una demanda innegociable. Mario relata que la gestión de la paz social en el campamento se construye atendiendo detalles críticos: la disponibilidad constante de agua caliente después de jornadas extremas y la creación de espacios de recreación.
«Algo muy bueno que se hizo fue la construcción de un gimnasio de última generación y una sala de recreación excelentemente equipada», comenta. Escuchar a los referentes sindicales y estar «un paso adelante» en los servicios permite mitigar el conflicto antes de que escale.
El rol de San Juan: Integración de comunidades y proveedores locales
Uno de los puntos más destacados por Montilla es la evolución hacia los Joint Ventures con comunidades locales. En el NOA, las grandes empresas de hostelería capacitan a cooperativas locales para manejar lavanderías, aseo y catering.
En San Juan, si bien se trabaja desde las áreas de Relaciones Comunitarias, el experto considera que hay mucho por mejorar. «Considero que hay que darle mucho más protagonismo a las comunidades aledañas para generarles un sentido de pertenencia que hoy es casi inexistente. La inclusión real mejora los ingresos locales y fortalece la licencia social«.

Visión de futuro: Hacia el estándar de excelencia regional
El escenario minero de los próximos años, con el foco puesto en el cobre y el litio, exigirá una profesionalización de los cuadros gerenciales. El especialista advierte que hoy muchas gerencias de servicios generales están en manos extranjeras que desconocen la idiosincrasia local, lo que dificulta el trato con las comunidades.
El estándar innegociable será el bienestar del trabajador, siguiendo el modelo de Chile o Perú. «Se ha demostrado que cuando los trabajadores están cómodos y contentos, los accidentes disminuyen y el rendimiento se eleva«, explica. Además, advierte sobre la necesidad de revisar los sistemas de turnos (rosters), ya que los turnos demasiado largos aumentan la siniestralidad en los últimos días de la rotación.
El desafío de no dejar pueblos fantasmas
La gestión de campamentos no es solo una cuestión de logística interna; es el termómetro de la salud de un proyecto minero. El desafío para San Juan y la Argentina es lograr que esta infraestructura y el derrame económico que genera sirvan para un desarrollo sustentable. Como concluye Mario Lahoz Montilla, la minería debe hacerse correctamente: respetando e incluyendo a las comunidades para que, una vez finalizado el yacimiento, el legado no sean pueblos fantasmas, sino sociedades fortalecidas y capaces de sostenerse en el tiempo.

Periodista especializada en gestión minera, sustentabilidad y desarrollo regional. Con un enfoque centrado en la transparencia y la comunicación estratégica, analiza el impacto de la industria en las comunidades y el marco institucional del sector. En Acero y Roca, es la voz encargada de desglosar los desafíos de la licencia social y los procesos de modernización minera.