Agua y minería: el plan de Hidráulica para modernizar la red con fondos mineros
La Dirección de Hidráulica ejecuta un plan Plan infraestructura hídrica minería San Juan para adaptar la infraestructura provincial a la crisis hídrica. Con foco en tecnología, transparencia y fondos mineros, el objetivo es garantizar la distribución equitativa del recurso.

LO ESENCIAL EN 10 SEGUNDOS
Hidráulica readapta la red provincial, pensada históricamente para 1.900 hectómetros cúbicos, a los 600 actuales. La hoja de ruta exige reparar miles de compuertas, auditar externamente el 3% del consumo minero e implementar tecnología de monitoreo en acuíferos para blindar la equidad del sistema.
Mantenimiento «pico y pala»: el plan para reparar miles de compuertas
El sistema hídrico de la provincia de San Juan enfrenta una disociación crítica entre su diseño original y la realidad climática. Administrar la escasez requiere una infraestructura flexible que hoy no existe, lo que obliga a ejecutar un plan de obras inmediato para evitar el desperdicio en los canales de distribución.

«El sistema de San Juan se creó pensando que el río traía 1.900 hectómetros. Hoy está trayendo 600. Esta reducción permanente obliga a readaptar la red para cumplir con el principio de equidad que marca la Ley de Aguas. Es un sistema que se creó pensando en abundancia, y no es flexible a las variaciones del río. Hoy tenés que llevarle agua a un departamento, y para eso entra en otro departamento, cuyos cultivos no la necesitan ese mes».
José María Ginestar, Director del Departamento de Hidráulica.
Para solucionar este desfasaje, la hoja de ruta no requiere creatividad inmediata, sino mantenimiento duro. Ginestar apela a un término minero: es la etapa del «pico y la pala». «Hay un gran trabajo que hacer en reparación de compuertas, colocación de escalas y paños de hormigón en un sistema que tiene 50 años de no hacer nada casi. Hoy hay que reparar literalmente miles de compuertas«, afirma.
El financiamiento de esta etapa básica recae sobre los recursos propios de Hidráulica, provenientes del canon de los regantes. «Solo para limpiar el sistema se puede llegar hasta los 3.000 millones de pesos. De ahí tenés que agregarle otros 2.000 millones más de mínima en obras menores para hacer que funcione», proyecta el Director.
Inversión minera y tecnología para el monitoreo de cuencas
Ante la limitación de los recursos coparticipables del Estado provincial, que sufrieron caídas del 30% al 40%, el plan de modernización de Hidráulica se apalanca estratégicamente en los fideicomisos mineros. Estos fondos, con afectaciones específicas en departamentos como Iglesia, Jáchal y Calingasta, son el motor para aplicar tecnología de vanguardia en la medición del recurso.
«Los recursos están dispuestos por la minería para eso. Darle toda la potencia a esa herramienta es fundamental para que sean modelo de gestión, como ya se hizo con las obras del descargador de fondo del Dique Cuesta del Viento«, señala Ginestar.
El salto tecnológico se divide en dos frentes. Por debajo de la tierra, se implementarán redes de monitoreo en los acuíferos para tener información masiva y representativa. «Queremos censar los pozos para decir: llovió, a las tres horas subió la napa, o tiramos agua por el río y subió acá«, explica. Esto incluye relevar las perforaciones mineras a 3.000 metros de altura para entender el comportamiento de la infiltración en la cordillera.
Tecnología en las alturas: estaciones meteorológicas y sensores de acuíferos
Por encima de la tierra, ante la falta de un radar del Servicio Meteorológico Nacional en la provincia, se construye una red de estaciones meteorológicas propias. «Cuando empezás a ver de manera integrada el clima, los pozos y cómo abriste una válvula, podés tomar decisiones certeras sobre el manejo del agua», sostiene.

Cuentas claras: auditorías externas para el consumo de agua minero
El tercer eje del plan de acción es la comunicación directa y el control auditable, diseñados para erradicar las zonas grises y la desconfianza social frente al consumo de la gran industria. Hidráulica asume un rol proactivo en mostrar cómo se distribuye la cuota hídrica provincial.
«La minería, ¿cuánto se lleva de agua? Eso hay que mostrarlo. Si es del 3%, hay que explicarlo. El campo consume el 80% del agua, y está bien que así sea porque el sector primario lo requiere. Es lógico que el sistema consuma 80% para riego, 10% para consumo humano y 10% para industria. El sistema es naturalmente así», blanquea Ginestar.
Para garantizar que cada proyecto cuprífero o aurífero extraiga estrictamente lo permitido, se fortalecerá el Área de Control de Calidad de Agua con vehículos e instrumentos de medición para inspecciones diarias en campo. Sin embargo, el cambio de paradigma más fuerte radica en la contratación de laboratorios externos (universidades o privados).
Hidráulica busca terminar con el esquema donde las operadoras costean directamente a quienes auditan su agua. «Salgamos a contratar el servicio. Yo le digo a la minera: ‘bríndeme los recursos, pero déjeme que yo le pague al laboratorio para que no se sientan vínculos’. Hay que cotejar en campo, ver las mediciones y darle seguridad a los sanjuaninos«, concluye el ingeniero.
La gestión del recurso hídrico en San Juan abandonó el terreno de las promesas climáticas para anclarse en la ingeniería de datos y la administración quirúrgica. El plan trazado por Hidráulica demuestra que el desarrollo de la minería del cobre no es un obstáculo, sino la palanca financiera necesaria para modernizar un sistema agrícola obsoleto.
Al auditar de forma independiente cada gota que consume la cordillera y aplicar tecnología predictiva en los valles, la provincia busca demostrar que la eficiencia hídrica es el único puente válido entre la licencia social y la expansión industrial proyectada para la próxima década.

Periodista especializada en gestión minera, sustentabilidad y desarrollo regional. Con un enfoque centrado en la transparencia y la comunicación estratégica, analiza el impacto de la industria en las comunidades y el marco institucional del sector. En Acero y Roca, es la voz encargada de desglosar los desafíos de la licencia social y los procesos de modernización minera.