Desde Oaxaca hasta TikTok, Rosario Arellano transformó el rechazo social a la minería en una estrategia de comunicación minera digital orientada a traducir la industria al lenguaje cotidiano y mejorar su comprensión pública.

LO ESENCIAL EN 10 SEGUNDOS
Rosario Arellano desarrolló una estrategia de comunicación minera digital que traduce procesos técnicos a formatos accesibles. A través de las redes sociales, logró posicionar contenido educativo, mejorar la comprensión pública y generar engagement en audiencias no especializadas. El modelo confirma que la licencia social también depende de una comunicación clara, sostenida y estratégica.
El problema estructural de la comunicación minera
La comunicación minera digital consiste en traducir procesos técnicos complejos en contenidos accesibles para audiencias no especializadas, con el objetivo de mejorar la percepción social y fortalecer la licencia social para operar.
La minería enfrenta un problema que excede lo operativo y lo productivo. En este contexto, Rosario Arellano, creadora de Mine Rous, identifica un déficit estructural en la forma en que la industria se explica a sí misma. Su recorrido personal, atravesado por contextos de resistencia social en Oaxaca, derivó en una propuesta concreta: traducir la minería a un lenguaje accesible sin perder rigor técnico.
De la percepción negativa a la experiencia directa
“Yo crecí en una comunidad minera del estado de Oaxaca en México, y crecí escuchando muchos mitos acerca de la minería”, señala Rosario. Ese entorno marcó su punto de partida, donde la percepción social estaba condicionada por información fragmentada o directamente errónea.
El primer contacto con la industria
El primer contacto con la minería se produjo a partir de un programa de becas impulsado por una empresa minera en su comunidad. Ese vínculo inicial no solo le permitió financiar parte de su formación académica, sino también acceder a una experiencia directa con la industria. “Fue mi primer acercamiento con la empresa, como beneficiaria de un programa que tenía en el área de relaciones comunitarias”, explica.

«A partir de esa experiencia empecé a conocer un poquito más, a tener un poquito de curiosidad por los temas mineros, a saber cómo era la minería moderna, porque era algo que desconocía completamente y me permitió contrastar con la información que había recibido desde pequeña sobre el funcionamiento real de la minería».
Comunicación minera desde adentro: el salto estratégico
Sin formación técnica en minería, Arellano se incorporó al sector minero desde la comunicación. Su participación en un programa de radio minero marcó el inicio de su inserción operativa. Allí comenzó a internalizar procesos, discursos y dinámicas propias de la industria. El salto a la comunicación institucional respondió a una decisión estratégica empresarial. «Hubo un cambio de dirección muy importante que habilitó la creación de un área específica orientada a redes sociales y posicionamiento. Empezamos a hablar sobre mineria en las redes«, recuerda.
TikTok como herramienta de posicionamiento para el sector minero
En ese contexto, Arellano desarrolló contenidos enfocados en desmitificación minera. La iniciativa escaló hasta posicionar a la empresa como pionera en el uso de TikTok dentro del sector minero. “Fue la primera empresa minera en tener cuentas oficiales de TikTok”, indica.
La estrategia alcanzó visibilidad transversal, incluso con una nominación en los TikTok Awards for Business, compitiendo con marcas de consumo masivo.
Mine Rous: el modelo de comunicación minera digital
Tras seis años en la compañía, un cambio corporativo derivó en su salida. Sin embargo, ese punto no implicó una desvinculación conceptual con el sector, sino una expansión. Arellano consolidó un proyecto independiente orientado a la comunicación minera digital, con foco en educación y simplificación técnica. Así surgió Mine Rous, un perfil de Instagram para hablar de minería.
El diagnóstico que sustenta su propuesta es directo. “La minería se ha mantenido bastante cerrada a comunicar a más personas”, afirma y según su análisis, «la comunicación sectorial está concentrada en circuitos internos, lo que limita su alcance y refuerza la desconexión con la sociedad».

Contenidos educativos y simplificación técnica
Ese vacío se traduce en una ausencia de materiales accesibles. Arellano detectó que los contenidos disponibles eran excesivamente técnicos y poco funcionales para audiencias no especializadas. “Todo era muy técnico, muy difícil de comprender para quien no estaba empapado de esto”, explica.
Su respuesta fue operativa. Desarrolló formatos breves, secuenciales y pedagógicos. Series como “La minería desde cero” abordan el ciclo completo, desde exploración hasta procesamiento. En paralelo, contenidos como “Traduciendo la minería” descomponen terminología específica en cápsulas de menos de dos minutos.
“Si un niño pequeño puede entender esto, está perfecto porque eso significa que cualquier otra persona también lo puede entender”, define como criterio editorial.

El enfoque combina simplificación sin pérdida de contenido técnico. No busca reemplazar al especialista, sino funcionar como interfaz entre la industria y el público general. “Mi rol es poder mostrar al mundo, y siempre con todo el respeto hacia cada una de las personas que llevan años para poder ser realmente expertos, lo que es realmente la minería”, aclara.
El desafío estructural entre la comunicación y la licencia social
De esta manera, el proyecto digital, identificado bajo la marca Minerose, consolidó su presencia en plataformas como TikTok, Instagram y LinkedIn. En un año, logró crecimiento sostenido y posicionamiento dentro de un segmento con baja competencia en comunicación minera efectiva.
En definitiva, el caso Arellano expone una debilidad estructural de la industria minera. La falta de traducción comunicacional no es un problema secundario, es un factor que condiciona la licencia social, la percepción pública y la sostenibilidad operativa.
Cuando la información se vuelve comprensible, la respuesta aparece. El desafío para el sector ya no es técnico, es estratégico y comunicacional.

Periodista especializada en minería, ambiente y agenda social. Forma parte de Acero y Roca -Magazine Minero, donde cubre la actualidad del sector con foco en sostenibilidad, seguridad, innovación y gestión de recursos humanos. Su trabajo analiza la relación entre minería y desarrollo local, con atención en el impacto en las comunidades y la gestión de recursos naturales. También aborda el avance de la inclusión en la industria, siguiendo iniciativas vinculadas al rol de la mujer y espacios sindicales emergentes.