La minería ilegal en América Latina entrará en discusión académica regional con un seminario inédito organizado por la Universidad UTE el 28 y 29 de abril de 2026. El encuentro reunirá especialistas de Ecuador, Perú, Bolivia, Colombia y Brasil para analizar su vínculo con el crimen organizado, la gobernanza estatal y la trazabilidad.

LO ESENCIAL EN 10 SEGUNDOS
La Universidad UTE organizará un seminario internacional para analizar la minería ilegal como economía delictiva vinculada al crimen organizado transnacional. El encuentro reunirá especialistas de cinco países para debatir gobernanza, trazabilidad y debilidad estatal. El enfoque busca superar la mirada securitaria y entender el fenómeno como estructura económica compleja. También abordará impactos ambientales, sociales y la falta de datos, factores que dificultan el control efectivo.
La minería ilegal como economía delictiva transnacional
La minería ilegal dejó de ser un fenómeno periférico para consolidarse como una de las principales economías ilícitas de América Latina. En ese contexto, el Laboratorio Social y de Innovación Energético Minero de la Universidad UTE (LSIEM – UTE) organiza el primer «Seminario Internacional sobre Minería Ilegal y Crimen Organizado», con el objetivo de instalar una discusión académica que hoy aparece fragmentada y, en muchos casos, mal encuadrada.
Carlos Cabrera, integrante del LSIEM – UTE y responsable de la organización, plantea que el problema exige una lectura estructural que supere el enfoque exclusivamente securitario.

“La minería ilegal es un crimen organizado transnacional que está afectando regionalmente a toda la zona de la Amazonía y la región andina. Países como Brasil, Perú, Venezuela, Colombia, Ecuador, tienen entre sus amenazas más grandes de seguridad a la minería ilegal, porque es una de las economías delictivas que genera mayores réditos económicos con el menor riesgo».
Carlos Cabrera, integrante del LSIEM – UTE
Un seminario internacional para cerrar el vacío académico
El encuentro, que se realizará en la sede matriz de la UTE, en Ecuador, los días 28 y 29 de abril, convocará especialistas de Ecuador, Perú, Bolivia, Colombia y Brasil en dos jornadas orientadas al análisis teórico y práctico.
La iniciativa surge, según Cabrera, ante un vacío académico evidente.“Hay muy poca investigación sobre minería ilegal enfocada en crimen organizado transnacional”, sostiene.
Cómo opera la minería ilegal en redes criminales
El diagnóstico que impulsa el seminario parte de una premisa central. La minería ilegal no puede analizarse de forma aislada ni limitada al impacto ambiental porque funciona como parte de una arquitectura más amplia de economías ilícitas, donde convergen narcotráfico, trata de personas y contrabando, con estructuras que replican lógicas empresariales.
“Hay que entender al crimen organizado transnacional como si fuera básicamente multinacionales que trabajan a partir de la violencia y la poca capacidad que tienen los estados de control territorial”, explica Cabrera.
En términos operativos, esa lógica se expresa en cadenas de valor regionales que aprovechan asimetrías regulatorias y económicas entre países. El uso de mercurio y el acceso a combustibles subsidiados configuran circuitos transfronterizos que sostienen la actividad.“En Perú se generan cadenas de valor ilegales para traer mercurio a Ecuador y a Colombia”, detalla, y agrega que «el diésel subsidiado en Ecuador también alimenta operaciones ilegales en países vecinos».
Críticas al enfoque militarizado en América Latina
Sin embargo, el enfoque del seminario apunta a desarmar la lectura simplificada que predomina en la región. Cabrera cuestiona la tendencia a abordar el fenómeno desde una respuesta militarizada y propone«entender la minería ilegal como un problema económico, donde el oro funciona como vehículo para el lavado de activos y la diversificación del riesgo dentro de portafolios criminales».
Además, la debilidad institucional aparece como un factor crítico. La fragmentación de datos oficiales, la falta de trazabilidad minera y la opacidad en las exportaciones dificultan cualquier intento de control efectivo. Cabrera expone un caso concreto. “La pequeña minería hace dos años pasó de exportar como 600 millones de dólares un año y al siguiente año pasó a exportar mil millones de dólares”, indica, evidenciando inconsistencias que abren margen para operaciones ilícitas.
En paralelo, y como consecuencia directa, la ausencia del Estado en territorios alejados favorece la consolidación de esquemas de gobernanza paralela. En zonas mineras, grupos criminales no solo controlan la extracción, sino que regulan dinámicas sociales y económicas. “Genera gobernanzas dentro de esos territorios cuando no existe Estado y cuando no existen alternativas de mercado”, advierte.
Argentina y el desafío de la transparencia en minería
En esa línea, Cabrera también introduce una referencia a Argentina como caso de análisis en materia de transparencia y gestión de datos. Menciona experiencias vinculadas al enfoque de gobierno abierto y al trabajo de organizaciones especializadas en trazabilidad de información pública.
“El pensar en el gobierno abierto sirve como una herramienta principal para transparentar y construir una visión de Estado específica”, señala, en alusión a iniciativas que buscan ordenar la información estatal y reducir la opacidad.
La referencia no es menor. En un país con expansión reciente de proyectos vinculados a minerales críticos, la capacidad de generar datos consistentes y sistemas de control interoperables aparece como un punto crítico para prevenir la penetración de economías ilícitas, fortalecer el control estatal minero y sostener la diferenciación entre minería formal e ilegal.
Polarización del debate y distorsión del problema
Por otra parte, el seminario también busca intervenir en el plano del debate público, hoy atravesado por una polarización que, según Cabrera, distorsiona el problema.
“La discusión se vuelve binaria entre no deberíamos tener minería o si deberíamos tener minería”, afirma. Esa simplificación invisibiliza la pregunta central sobre qué tipo de minería se desarrolla en contextos de pobreza, desigualdad y presencia de recursos.

Ejes del seminario y propuestas regionales
En concreto, la agenda del encuentro también incluye ejes vinculados a impactos ambientales, socioeconómicos y de derechos humanos, mecanismos de responsabilidad, cobertura mediática y marcos jurídicos.
El objetivo es avanzar hacia propuestas concretas que fortalezcan capacidades estatales y articulen respuestas regionales. “Es un problema complejo que tiene que articularse regionalmente porque si no, no va a poder ser solucionado”, resume Cabrera.
La mirada local: El blindaje argentino
En un contexto donde Argentina acelera sus proyectos de minerales críticos, la experiencia regional en la lucha contra la minería ilegal se vuelve un espejo preventivo. Si bien el escenario local difiere de las crisis en la Amazonía, el debate sobre la trazabilidad y la transparencia en el uso de insumos es vital para proteger la reputación de las provincias mineras.
Fortalecer el Gobierno Abierto y la fiscalización de las cadenas de valor no solo previene la penetración de economías ilícitas, sino que consolida la diferenciación de Argentina como un destino de inversión ética y segura, lejos de los riesgos operativos y reputacionales que hoy asedian a otros mercados de la región.

Periodista especializada en minería, ambiente y agenda social. Forma parte de Acero y Roca -Magazine Minero, donde cubre la actualidad del sector con foco en sostenibilidad, seguridad, innovación y gestión de recursos humanos. Su trabajo analiza la relación entre minería y desarrollo local, con atención en el impacto en las comunidades y la gestión de recursos naturales. También aborda el avance de la inclusión en la industria, siguiendo iniciativas vinculadas al rol de la mujer y espacios sindicales emergentes.