La Provincia de El Loa busca diversificar con fuerza su matriz productiva a través de un ambicioso proyecto de infraestructura urbana impulsado por el Secretario Regional Ministerial de la Región de Antofagasta (SEREMI), Pablo Pomareda: la creación de la Ciudad de Cobre.

Esta iniciativa apunta a transformar de manera radical el panorama urbano de Calama mediante un gran espacio público masivo que combine la identidad minera profunda, el patrimonio del metal rojo, el turismo de la región y el comercio local, inspirándose directamente en los modelos de áreas verdes urbanas de la capital del país.
La propuesta, que actualmente transita su primera fase de diseño conceptual y articulación institucional, busca erigirse como un motor de desarrollo integral que responda a las demandas históricas de la comuna. Según detalló el Secretario Regional Ministerial de la Región de Antofagasta, Pablo Pomareda, la idea central es concentrar las distintas necesidades del territorio (empleo, espacios públicos y recreación) para dar vida a este centro neurálgico.
Un espacio disruptivo para fusionar la identidad local con el formato del retail
El proyecto contempla un diseño vanguardista que integraría museos interactivos dedicados a la historia del mineral, zonas gastronómicas, un skatepark e infraestructura deportiva de alto nivel. Sin embargo, uno de los puntos más agresivos de la propuesta radica en su estrategia comercial. El plan busca concentrar a los emprendedores locales que hoy operan de manera dispersa en un solo punto focal, imitando deliberadamente la dinámica y el efecto de atracción masiva que logran los grandes centros comerciales o malls, pero manteniendo una estricta pertinencia e identidad local para generar un círculo virtuoso en la economía regional.
Además de potenciar el comercio interno, la iniciativa tiene la mira puesta en el mercado internacional. La apuesta es una arquitectura disruptiva, con edificios revestidos de cobre o materiales que simulen su textura, para retener el enorme flujo turístico que actualmente transita directo hacia San Pedro de Atacama sin detenerse en la comuna. Por lo tanto, el objetivo es transformar a Calama en un destino turístico con peso propio, llevando la identidad de la zona a un modelo 2.0. El icónico monumento «El Minero», una escultura de cobre envejecido ubicada en el Paseo Ramírez, funciona hoy como el principal reclamo turístico de la zona, pero las autoridades saben que la ciudad necesita dar un salto de escala.

Gestión de suelos estatales para replicar la escala de los grandes parques metropolitanos
Para avanzar en la viabilidad técnica y legal de esta megaconstrucción, el SEREMI de Economía ya inició coordinaciones formales con la Municipalidad de Calama y la Secretaría Regional Ministerial de Bienes Nacionales. Actualmente se desarrollan conversaciones con el municipio y dicho Ministerio para evaluar la disponibilidad de terrenos fiscales de gran tamaño dentro del radio urbano. La meta explícita de las autoridades es asegurar suelos estatales que permitan replicar la escala de espacios públicos emblemáticos de Santiago, como el Parque Forestal o el Parque Bicentenario. Más allá de su evidente valor recreativo y social, las autoridades enfatizan que la megaconstrucción funcionará como un polo permanente de absorción de mano de obra local en sus distintas etapas de desarrollo.
El quiebre de la matriz extractiva tradicional frente al escepticismo social
Aunque la iniciativa se encuentra en una etapa inicial y todavía carece de plazos de ejecución definidos en el calendario, la intención de la cartera es agilizar al máximo su tramitación técnica y legislativa. De hecho, el seremi de Economía adelantó que presentará formalmente el anteproyecto y los avances logados en la gestión de los suelos fiscales ante el Concejo Municipal durante el próximo mes.

Ante el escepticismo natural que suelen levantar estos megaproyectos en la comunidad calameña, la autoridad regional hizo un llamado directo a respaldar las propuestas innovadoras que se atreven a romper con la dependencia exclusiva de la actividad extractiva tradicional. Pomareda marcó la cancha diferenciando al soñador del innovador, señalando que este último tiene una estrategia para concretar sus metas.
A partir de esto, queda claro que el camino de la minería moderna no puede limitarse a la boca de mina. Es imperioso desarrollar el urbanismo de las regiones productoras, devolviéndole el valor del recurso a la comunidad mediante infraestructura de vanguardia que asegure un futuro sostenible cuando los yacimientos maduren.

Equipo editorial de Acero y Roca. Información técnica, veraz y actualizada sobre el sector minero e industrial de Argentina y el mundo.