ESPECIAL EXPO SAN JUAN MINERA
El presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA) advierte sobre la desaparición de 24.000 empresas y reclama políticas de Estado para que el flujo de capital minero no «pase de largo» frente a la crisis del mercado interno. Las expectativas de IPE en la minería sanjuanina.

LO ESENCIAL EN 10 SEGUNDOS
En el contexto de la Expo San Juan Minera 2026, Daniel Rosato denunció una Argentina dividida: el auge extractivo versus una industria manufacturera golpeada por importaciones desleales. IPA impulsa un clúster productivo en San Juan y una Ley de Emergencia para frenar despidos y reactivar el consumo nacional.
La dualidad económica: El auge minero frente al desierto industrial
Argentina atraviesa una fractura productiva. Por un lado, el sector de energía, petróleo, gas y minería proyecta inversiones récord bajo el marco del RIGI. Por el otro, la industria manufacturera, el verdadero motor del empleo intensivo, se desangra. Según Daniel Rosato, presidente de IPA, esta desconexión es alarmante: «Argentina tiene hoy dos realidades; lo que genera que realmente la economía se reactive es la industria manufacturera, que es la que genera más mano de obra intensiva».
El dirigente gremial fue tajante al describir el escenario nacional: se han perdido más de 24.000 empresas y el sector textil y de calzado encabeza la destrucción de puestos de trabajo. «Cuando la industria manufacturera anda mal, y decimos que se perdieron más de 300.000 puestos de trabajo, indudablemente eso también afecta al comercio», explicó el referente industrial en el marco de la Expo San Juan Internacional Minera.

Estrategias de desembarco: El Clúster de Berazategui en San Juan
Ante la caída del 30% en las ventas del mercado interno, las pymes industriales buscan refugio en la cordillera. Rosato confirmó que un grupo de 15 empresas nucleadas en un clúster de Berazategui ya inició inversiones en territorio sanjuanino. «Compramos un predio en el Parque Industrial, donde ya empezamos dos de nosotros a construir galpones, pensando en el futuro estratégico de San Juan«, detalló.
La apuesta no es solo inmobiliaria, sino política y comercial. El objetivo es firmar acuerdos de cooperación con la Unión Industrial de San Juan y la Cámara Minera. La tesis de Rosato es clara: la demanda minera será tan alta que la industria local no podrá cubrirla sola. «Hay que decirle a las empresas de minería: ‘Dígannos qué necesitan, qué es lo que están importando que no se pueda producir aquí’. Producirlo aquí es la estrategia», sentenció el titular de IPA.
La batalla por la mano de obra: Educación técnica o «succión» de talento
Uno de los puntos más críticos de la entrevista fue la formación de personal. Para Rosato, el sector minero demandará perfiles que hoy escasean, y existe el riesgo de que las grandes operadoras terminen absorbiendo el poco personal calificado de las pymes locales. «La minería va a necesitar empresas con personal calificado; las pasantías tienen que ser una obligación, que un chico se forme mientras estudia«, propuso.
El dirigente citó el caso de Vaca Muerta en Neuquén, donde la falta de mano de obra local obliga a traer trabajadores de todo el país, tensionando la infraestructura de pueblos como Añelo. «Esto puede llevar cinco o seis años; la formación es estratégica y fundamental. Sin esto, lo otro tampoco funciona», advirtió, haciendo un llamado a las universidades y escuelas técnicas sanjuaninas para iniciar procesos de capacitación inmediata.

Ley de Emergencia vs. RIGI: El reclamo por la competitividad
IPA no se queda en el diagnóstico y ya elevó al Congreso de la Nación un proyecto de Ley de Emergencia Económica, Productiva, Fiscal, Laboral y Tarifaria. El plan busca otorgar 365 días de alivio financiero: frenar embargos, bajar el costo energético y ofrecer tasas blandas para romper la rotura de la cadena de pagos. A cambio, las empresas se comprometen a no despedir personal sin justa causa.
Respecto al RIGI, Rosato fue crítico con la falta de reciprocidad: «Las empresas grandes tienen la posibilidad de utilizar el RIGI, que son millones de dólares, pero eso hoy no está generando más mano de obra ni mejores salarios si compran todo en el exterior sin pagar impuestos». Para el industrial, es vital que existan controles contra el damping, ya que entran productos importados a precios irreales (como el caso del papel o textiles) que destruyen la competencia nacional.
El patrimonio industrial en juego
La minería argentina tiene el potencial de crear 30.000 puestos de trabajo, pero la cifra por sí sola no garantiza la paz social si el tejido manufacturero colapsa. No se trata simplemente de cambiar un mameluco por otro; la cultura del trabajador industrial requiere proximidad y estabilidad. Pensar en un país que solo exporta recursos naturales sin integrar sus fábricas es renunciar a un patrimonio histórico. La industria pyme no pide privilegios, sino una cancha nivelada donde su capacidad de producir no sea castigada por la importación indiscriminada. El éxito de la minería en San Juan se medirá, finalmente, por cuántas máquinas argentinas estén encendidas en el proceso.
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Periodista especializada en gestión minera, sustentabilidad y desarrollo regional. Con un enfoque centrado en la transparencia y la comunicación estratégica, analiza el impacto de la industria en las comunidades y el marco institucional del sector. En Acero y Roca, es la voz encargada de desglosar los desafíos de la licencia social y los procesos de modernización minera.