El código CRIRSCO es el estándar global, pero la incertidumbre geológica la define una Persona Competente. Xavier Emery explica cómo los nuevos modelos evitan la subjetividad, aseguran inversiones y garantizan la licencia social en los megaproyectos andinos con una clasificación de recursos minerales.

LO ESENCIAL EN 10 SEGUNDOS
El Dr. Xavier Emery, experto de la Universidad de Chile, advierte que la clasificación tradicional de recursos mineros genera subjetividades que impactan en la inversión. Propone abandonar la ley de corte pura, medir el metal recuperable y aplicar un cuadro de mando integral que transparente los riesgos ambientales y operativos de cada yacimiento.
La brecha entre el código y la incertidumbre en la trinchera
La industria minera internacional se apoya ciegamente en el código CRIRSCO para validar sus descubrimientos. Sin embargo, en el terreno de las operaciones, los números que llegan a los directorios a menudo esconden un margen de interpretación peligroso. Para el Dr. Xavier Emery, profesor de la Universidad de Chile y referente en geoestadística, el problema no radica en la norma internacional, sino en el factor humano.
“No se trata de redefinir CRIRSCO ni cuestionar su valor, es un pilar esencial puesto que permite resguardar la transparencia, confianza y fe pública en los mercados de capitales”, aclara Emery. La verdadera fractura ocurre en el yacimiento, en la brecha entre una cifra aparentemente precisa y la incertidumbre real. Según el experto, quien decide en definitiva qué es un recurso y cuán confiable es esa estimación es la Persona Competente. Esta decisión depende directamente de la «complejidad del yacimiento y de la información geocientífica disponible».
Adiós al «efecto dálmata»: La necesidad de modelos geológicos reproducibles
Cuando se aplican modelos espaciales y geoestadísticos, los geólogos suelen enfrentarse a anomalías visuales en sus planos, como bloques de distintas categorías mezclados sin lógica aparente, conocido en la jerga como el «efecto dálmata». Para solucionar esto sin «maquillar» los reportes, Emery es categórico en la necesidad de estandarizar procesos.

«Una solución práctica es seguir reglas trazables y auditables en todos los aspectos de la construcción del modelo de recursos: modelamiento geológico, análisis de los datos de muestreo, modelamiento de leyes y análisis de sensibilidad. Para que la industria mantenga su credibilidad, los resultados obtenidos deben ser reproducibles».
Xavier Emery, profesor en la Universidad de Chile, Doctorado en Geoestadística de la Escuela de Minas de París
Valor integral: Por qué el «metal recuperable» es la nueva métrica del cobre
En regiones como San Juan y la franja andina, la apuesta está concentrada en los sistemas complejos de cobre y oro. Evaluar estos megaproyectos utilizando métricas de décadas pasadas representa un cuello de botella económico limitante.
Emery sostiene que la minería actual debe evolucionar «desde la aplicación de una simple ley de corte hacia una mirada de valor integral«. El enfoque moderno exige basarse estrictamente en el metal recuperable. Esta métrica es vital porque engloba factores que la ley de corte ignora: volúmenes, densidades, recuperaciones metalúrgicas y restricciones ambientales. A nivel de reservas, esto obliga a desglosar detalladamente todos los factores modificadores para definir con exactitud qué porción del yacimiento es realmente extraíble y rentable.
Cómo la clasificación impacta en la valoración bursátil
Cuando un evaluador conservador decide degradar un bloque de la categoría «indicado» a «inferido», el golpe a la valorización del proyecto es inmediato. Emery reconoce que este es un problema que el sistema CRIRSCO aún no resuelve por completo, ya que la singularidad de cada yacimiento impide crear una regla estricta y universal.
«Esto implica un factor de subjetividad en la clasificación, que puede impactar fuertemente la conversión de recursos en reservas, el plan minero, el perfil de producción, la percepción de riesgo y la valorización del proyecto minero por parte de inversionistas», afirma el académico. La única defensa del capital es la exigencia de materialidad y transparencia en los informes públicos, permitiendo al inversor «matizar los reportes» y evaluar los supuestos detrás de los números.
Licencia social y rentabilidad: un juego de suma positiva
Uno de los planteamientos más disruptivos de las nuevas corrientes de modelamiento es la integración de los elementos nocivos y las restricciones ambientales directamente en la medición del recurso, antes de llegar a la etapa de reservas. Ante la pregunta de quién se beneficia más con esta transparencia, Emery no duda: «¡Ambos ganan!».
La empresa minera protege su capital al reducir drásticamente el «riesgo de sobreprometer valor, reservas o vida útil«, blindándose contra la pérdida de confianza de los mercados y posibles sanciones legales. Por el lado de la comunidad, la ganancia radica en que «los impactos ambientales y las restricciones reales quedan incorporados desde el inicio de la evaluación», fortaleciendo la licencia social desde la fase de exploración.
Balanced Scorecard: La herramienta para auditar riesgos y asegurar la licencia social
La aceleración de la transición energética empuja a la industria a explorar más rápido, pero con mayor rigor. Aunque los códigos internacionales no imponen normativas prescriptivas, Emery posiciona al cuadro de mando integral (balanced scorecard) como la herramienta del futuro para la clasificación de recursos.
Esta metodología entrega «una puntuación basada en múltiples factores que permite mejorar la trazabilidad, la justificación de criterios, la comunicación de incertidumbre y la documentación de los riesgos».

La minería de clase mundial que se proyecta en la región no podrá sostenerse sobre estimaciones basadas en la pura intuición de un geólogo. La captura de inversiones para los grandes pórfidos de la cordillera dependerá de la capacidad de las operadoras para auditar su propia incertidumbre, transformando el riesgo geológico en datos matemáticamente defendibles frente a un mercado global que ya no perdona sorpresas en los reportes trimestrales.

Periodista especializada en gestión minera, sustentabilidad y desarrollo regional. Con un enfoque centrado en la transparencia y la comunicación estratégica, analiza el impacto de la industria en las comunidades y el marco institucional del sector. En Acero y Roca, es la voz encargada de desglosar los desafíos de la licencia social y los procesos de modernización minera.