El periodista palestino Mutasim Saqf Al-Hait sostiene que la expansión de los asentamientos, el aumento de la violencia y la falta de presión internacional efectiva profundizan la crisis en los territorios palestinos. La situación también condiciona el acceso a recursos estratégicos y limita las posibilidades de desarrollo económico.

Nota de redacción: el enfoque de ACERO Y ROCA
En línea con nuestro compromiso irrenunciable con la paz, la dignidad humana y el respeto al derecho internacional, desde ACERO Y ROCA consideramos fundamental trazar una distinción clara y rigurosa en el abordaje de la crisis en Medio Oriente. El testimonio y el análisis técnico volcados en este artículo reflejan la realidad civil, social y productiva del pueblo palestino y sus recursos naturales. Por lo tanto, bajo ningún concepto deben confundirse estas realidades con las acciones, posturas o la plataforma del grupo Hamás, el movimiento político y militar palestino de ideología islamista y nacionalista que opera de manera diferenciada en la región. Nuestro único interés como medio de comunicación especializado es analizar de manera veraz el impacto del conflicto sobre la actividad minera, energética y el desarrollo sostenible de las comunidades.
Palestina atraviesa una de las etapas más críticas de las últimas décadas
La situación en los territorios palestinos atraviesa una de las etapas más complejas de las últimas décadas. Así lo afirma Mutasim Saqf Al-Hait, periodista palestino que desde 2017 trabaja como corresponsal y fotógrafo para medios y agencias de noticias locales e internacionales. Su trayectoria profesional comenzó tras recuperar la libertad luego de permanecer detenido en cárceles israelíes, una experiencia que redefinió su futuro profesional.
«Mi detención retrasó mi ingreso a la universidad; en aquel momento estudiaba Bellas Artes. Sin embargo, esa experiencia cambió el rumbo de mi vida y me llevó a dedicarme al periodismo y los medios de comunicación, para transmitir mi mensaje y la realidad de mi pueblo al mundo», señala.
Desde entonces, su trabajo se ha centrado en documentar sobre el terreno la situación de la población palestina. Según describe, el escenario actual está marcado por la expansión de asentamientos israelíes, el desplazamiento de comunidades y el incremento de la violencia contra civiles y trabajadores de prensa. «Considero que esta es una de las etapas más difíciles que ha atravesado la causa palestina», afirma.
La expansión de los asentamientos y el aumento de la violencia
El periodista considera que la evolución política israelí ha tenido consecuencias directas sobre la dinámica del conflicto. «A mi juicio, la sociedad israelí ha experimentado una creciente radicalización, especialmente tras la llegada al poder de un gobierno de extrema derecha hace algunos años».
Para Saqf Al-Hait, el conflicto ingresó en una nueva fase tras los acontecimientos de octubre de 2023. «La realidad cambió radicalmente después del 7 de octubre». Desde entonces, sostiene que la población civil ha soportado un costo humano cada vez mayor tanto en Gaza como en Cisjordania.
La infraestructura educativa también se ha visto afectada. «Varias escuelas en comunidades beduinas amenazadas por la expansión de los asentamientos han sido destruidas«, explica al referirse a las dificultades que enfrentan numerosas familias para acceder a servicios básicos.

El impacto económico de las restricciones sobre Palestina
Además del impacto social y humanitario, la situación económica continúa agravándose. «Los palestinos enfrentan crecientes dificultades económicas debido a la retención de los ingresos fiscales palestinos y a las severas restricciones impuestas sobre la actividad económica y la libertad de movimiento».
Estas limitaciones también alcanzan a sectores vinculados con los recursos naturales y las actividades productivas. Aunque Saqf Al-Hait evita pronunciarse como especialista sobre minería y geología, reconoce la importancia que poseen estos activos dentro de la disputa territorial. «Sin duda, el control de la tierra y de los recursos naturales constituye un elemento estratégico dentro del conflicto, debido a su importancia económica, política y geográfica».
Minería, producción y acceso a recursos en Cisjordania
La actividad minera palestina se concentra principalmente en la extracción de piedra caliza, mármol, arena y grava. La industria de la piedra, desarrollada especialmente en Cisjordania, constituye uno de los sectores industriales más relevantes de la economía palestina. Sin embargo, gran parte de las canteras se encuentran en el Área C, territorio bajo control israelí, lo que limita la expansión de nuevos proyectos y el acceso a reservas adicionales.
Diversos informes de organismos internacionales, entre ellos el Banco Mundial y agencias de Naciones Unidas, han señalado que las limitaciones de acceso a determinadas áreas productivas reducen la capacidad de crecimiento económico palestino y afectan el desarrollo de sectores vinculados a la construcción, la industria minera palestina y la explotación de recursos naturales.
Recursos energéticos que podrían impulsar la economía palestina
La cuestión adquiere una dimensión aún mayor al analizar los recursos energéticos y minerales estratégicos. Frente a la costa de Gaza se encuentra el yacimiento de gas natural Gaza Marine, con reservas estimadas en aproximadamente 32.000 millones de metros cúbicos. Pese a su potencial económico, el proyecto permanece sin desarrollo comercial tras décadas de restricciones derivadas del conflicto.
También existen recursos minerales asociados al entorno del Mar Muerto, donde se encuentran depósitos de potasa, bromo y magnesio. El acceso palestino a esos recursos permanece fuertemente condicionado por las restricciones territoriales y el control de las zonas de explotación.
Para Saqf Al-Hait «La gestión palestina de los recursos naturales sería un factor fundamental en cualquier proceso futuro de reconstrucción y desarrollo económico, ya que podría contribuir al fortalecimiento de la independencia económica, la creación de empleo y el impulso de un desarrollo sostenible».
Consecuencias ambientales y obstáculos para la ayuda internacional
El periodista también advierte sobre las consecuencias ambientales derivadas de años de conflicto y destrucción de infraestructura. Aunque evita realizar evaluaciones técnicas, considera evidente el impacto sobre las fuentes de agua y la salud pública.
Las dificultades alcanzan además a las organizaciones internacionales presentes en el territorio. Según explica, agencias humanitarias y organismos de Naciones Unidas enfrentan crecientes obstáculos para desarrollar sus actividades, situación que refleja las limitaciones existentes para aplicar resoluciones internacionales sobre el terreno.
Los desafíos para alcanzar una paz duradera
Respecto de las perspectivas de paz, Saqf Al-Hait observa un escenario poco favorable para una solución negociada. «Uno de los principales obstáculos para alcanzar un alto el fuego duradero es la existencia de un gobierno israelí de extrema derecha que no considera a la Autoridad Palestina como un socio real para la paz».
En su opinión, cualquier proceso político sostenible requiere cambios estructurales. «Cualquier proceso de paz genuino requiere el fin de la expansión de los asentamientos, el cese de las pérdidas de vidas civiles, así como el fin de las políticas represivas».
La inestabilidad regional, agrega, no sólo afecta a los territorios palestinos. También genera incertidumbre en los mercados internacionales de energía y materias primas debido al peso geopolítico de Oriente Medio dentro de la economía global. Finalmente, al dirigirse a los lectores de ACERO Y ROCA, Saqf Al-Hait propone observar el conflicto desde una perspectiva humana. «El pueblo palestino, como cualquier otro pueblo del mundo, aspira a vivir con libertad, dignidad, seguridad y paz».
Su mensaje resume una realidad donde la crisis humanitaria, las restricciones económicas y la disputa por el control de recursos estratégicos continúan condicionando el presente y el futuro de Palestina.

Periodista especializada en minería, ambiente y agenda social. Forma parte de Acero y Roca -Magazine Minero, donde cubre la actualidad del sector con foco en sostenibilidad, seguridad, innovación y gestión de recursos humanos. Su trabajo analiza la relación entre minería y desarrollo local, con atención en el impacto en las comunidades y la gestión de recursos naturales. También aborda el avance de la inclusión en la industria, siguiendo iniciativas vinculadas al rol de la mujer y espacios sindicales emergentes.