Alfredo Amín se anota para la carrera electoral del 2027 y propone empleo pleno desde la minería

Comparte la noticia

El empresario, exdiputado y secretario de CASEMICA confirmó que se considera precandidato a intendente. Su propuesta coloca al empleo, la capacitación y los proveedores locales como principales desafíos frente al crecimiento minero.

Alfredo Amín se anota para la carrera electoral del 2027 y propone empleo pleno desde la minería
Alfredo Amín confirmó que se considera precandidato a intendente de Calingasta para 2027 y propone poner empleo, capacitación y minería en el centro de la agenda departamental.

Calingasta comenzó a mover sus piezas para 2027 y la minería atraviesa buena parte de la discusión. Alfredo Amín, empresario vinculado con los servicios mineros, exdiputado provincial y referente de la Cámara de Servicios Mineros y Afines de Calingasta (CASEMICA) , decidió sumarse públicamente a esa carrera y plantea que el próximo intendente deberá comprender una actividad que puede modificar la estructura económica del departamento.

“Sí, soy precandidato a intendente”, confirmó a nuestro medio. Amín admite que una candidatura también puede implicar resignar oportunidades en su actividad privada, pero sostiene que llegó el momento de discutir otro tipo de conducción. “Creo que era muy oportuno que aparezcan figuras nuevas en el departamento, con un liderazgo distinto de lo que yo hemos visto hasta ahora”.

Una intendencia que empieza a valer mucho más

Un relevamiento contabilizó once nombres que ya circulan como posibles aspirantes a la Intendencia de Calingasta para 2027, entre dirigentes peronistas, orreguistas, libertarios y referentes departamentales. Amín aparece entre ellos, aunque todavía no está definido desde qué espacio podría competir.

El interés también tiene una explicación económica. Una proyección difundida por medios locales estima que, cuando Los Azules entre en producción, el municipio podría recibir alrededor de US$16 millones anuales en regalías mineras, además de la coparticipación. Ese escenario no sería inmediato para quien asuma en 2027. McEwen Copper apunta actualmente a una decisión final de inversión a mediados de 2027 y a producción comercial en 2030, sujeto a financiamiento y aprobaciones.

Leé también: Nuevas técnicas mineras egresan en Calingasta

“Tiene que haber un intendente que entienda la dinámica”

Amín construye su argumento alrededor de esa transformación. “Creo que tiene que haber un intendente que entienda la dinámica, la importancia de la actividad minera como eje fundamental de desarrollo del resto de las actividades”, sostuvo. “Hay que entender la mentalidad interna de los proveedores mineros, no solamente de los chiquitos, sino de los medianos y también de algunos grandes”, afirmó.

Su experiencia en CASEMICA aparece como parte de esa propuesta. “La Cámara de Servicios Mineros de Calingasta es variopinta en sus colores políticos”, señaló, pero asegura que existe una coincidencia que atraviesa esas diferencias: “La consigna es el desarrollo del departamento y eso obliga a que nos llevemos bien. Entendemos que nos tenemos que dar una mano entre todos”.

“Empleo pleno. Sería mi sueño”

Camino de montaña utilizado para acceder a proyectos mineros en la cordillera de Calingasta, con vehículos e instalaciones operativas.
La expansión de la actividad minera también plantea nuevas demandas de infraestructura, logística y planificación territorial para Calingasta. Contenido Original de ACERO Y ROCA – Prohibida su reproducción

Cuando se le pide que sintetice su principal objetivo, Amín responde sin demasiadas vueltas: “Empleo pleno. Sería mi sueño”. Si bien no comentó una cantidad proyectada de puestos ni un plazo para alcanzarlos, por lo que se trata de una aspiración política. Su mecanismo, sin embargo, sí aparece definido: “Empleo pleno, entendiendo esa dinámica y con capacitaciones”, señaló.

Casposo y la idea de mostrar qué deja una mina

Amín recurre a la experiencia de Casposo para explicar qué entiende por impacto territorial. “Casposo ha permitido las iluminaciones, la conexión de la línea de la red eléctrica con el resto del país”, afirmó. También atribuye al fideicomiso asociado al proyecto obras relacionadas con agua potable.
Su crítica apunta a que esos aportes no siempre son identificados públicamente. “Era muy común que el político inaugure y no comente de dónde vienen los fondos (…) Yo creo que a la gente hay que recordarle eso porque eso significa licencia social”, sostuvo.

El planteo de Amín es que la minería debe poder reconocerse en empleo, infraestructura y actividad económica local, y no quedar reducida a proyectos que operan dentro del departamento sin conexión suficiente con el resto de su estructura productiva.

Leé también: Proceso productivo Los Azules para elaborar cobre puro

La minería como eje, no como actividad aislada

Trabajadores mineros revisan documentación técnica en una operación de alta montaña de Calingasta, con maquinaria pesada y cordillera al fondo.
El crecimiento minero abre para Calingasta el desafío de preparar trabajadores y proveedores locales para participar de los nuevos proyectos. Contenido Original de ACERO Y ROCA – Prohibida su reproducción

Ese es, finalmente, lo que Amín intenta trasladar desde su experiencia empresarial hacia una posible candidatura. Habla de una “maravillosa relación con las empresas madres mineras” y sostiene que, con un municipio que entienda la actividad, “debería haber un desarrollo cuasi obligado entre partes”.

La carrera electoral todavía está abierta y los nombres que hoy aparecen pueden cambiar antes de 2027. También falta tiempo para que las proyecciones de Los Azules se conviertan en producción y regalías efectivas. En ese intervalo se juega buena parte de la discusión que Amín propone instalar: cómo preparar trabajadores, proveedores y gestión municipal antes de que el crecimiento minero alcance su etapa de mayor impacto económico.

Comparte la noticia
Scroll al inicio