Luis Rojas Machado y la minería venezolana: crisis y necesidad de reglas claras

El presidente de la Cámara Minera de Venezuela dialoga en exclusiva con ACERO Y ROCA sobre la informalidad dominante, la fragilidad institucional y la falta de seguridad jurídica. Además, plantea reformas legales, estándares internacionales y una reinserción ordenada en los mercados globales como condiciones indispensables para recuperar el sector.
Por Luciana Vignoli

Luis Rojas Machado, presidente de la Cámara Minera de Venezuela (CAMIVEN), trazó un diagnóstico crítico sobre el estado actual del sector minero y los desafíos estructurales que enfrenta el país para volver a ser un destino confiable para la inversión responsable. Su análisis combina experiencia operativa, lectura institucional y una fuerte insistencia en la necesidad de reglas claras para reactivar la actividad.
La experiencia operativa como eje del liderazgo minero
Lejos de enumerar cargos o hitos académicos, Rojas Machado explicó que su recorrido está marcado por la práctica minera y la observación directa del territorio. “Mi camino ha sido uno de constante labor y observación de la minería que construye país frente a la minería que destruye valor. A través de la ejecución de proyectos mineros, con todas las necesidades y dificultades que la actividad representa, he aprendido esa diferencia”, afirmó.
En ese marco, definió como desafío central la reactivación y reinserción de la minería venezolana en la economía global, un proceso que sólo puede lograrse con instituciones sólidas y previsibilidad normativa.

Diagnóstico de CAMIVEN: Riesgo país y la parálisis de la inversión seria
Al describir el presente del sector, Rojas Machado señaló una paradoja estructural. “Tenemos una riqueza geológica que no ha sido debidamente caracterizada ni aprovechada, operando en un entorno de dificultades institucionales”, sostuvo. Según explicó, la minería formal permanece detenida, mientras el país se mantiene en un estado de mantenimiento productivo que no se traduce en inversión real ni en desarrollo sostenible.
Consultado sobre la ausencia de inversión minera de mediana y gran escala, fue categórico. “El capital serio de largo plazo busca seguridad jurídica, transparencia y sostenibilidad. Hoy, el riesgo país y la incertidumbre legal actúan como muros para la inversión minera”, afirmó. En ese contexto, remarcó la necesidad de contar con un intermediario institucional confiable que garantice reglas claras, un rol que CAMIVEN busca asumir activamente.
El rol de CAMIVEN frente a la informalidad dominante
Desde la Cámara Minera, Rojas Machado advirtió que no pueden permanecer como observadores frente a la informalidad dominante. “Nuestra responsabilidad es ser el vocero oficial del sector minero privado. No podemos ser espectadores de la informalidad”, señaló.
En la misma línea, explicó que CAMIVEN impulsa la promoción de un marco legal favorable a la inversión responsable y la implementación del sello CAMIVEN ESG, una herramienta orientada a certificar una minería trazable, ética y alineada con estándares ambientales, sociales y de gobernanza reconocidos a nivel internacional.
Rojas Machado insistió en que la reactivación del sector requiere reformas concretas y urgentes. Entre ellas, mencionó la necesidad de una ley de aceleración de trámites, la simplificación de la permisología y un marco jurídico que proteja efectivamente la inversión privada.
De lo contrario, advirtió, Venezuela seguirá perdiendo competitividad frente a otros destinos mineros de la región que hoy concentran el interés de los capitales internacionales.

Potencial geológico y minerales para la transición energética
Respecto al potencial geológico, subrayó que el país no puede reducir su identidad minera al oro o al diamante. “Nuestra geología data del paleozoico y nos regala una gran diversidad de reservas minerales”, expresó, al mencionar hierro y bauxita como bases industriales, junto con carbón, níquel y otros minerales estratégicos. Según explicó, ese potencial permanece subutilizado por la falta de inversión y tecnología que solo la minería formal puede atraer.
En línea con las tendencias globales, destacó la importancia estratégica de los minerales críticos y las tierras raras. “El tantalio y otras tierras raras nos posicionan en el corazón de la transición energética global”, afirmó y remarcó la ventaja logística de Venezuela como proveedor cercano a los mercados del norte, un factor que podría resultar decisivo en un contexto de reconfiguración de las cadenas globales de suministro.
El Arco Minero del Orinoco: Devastación ambiental y redes de criminalidad
El impacto de la minería informal en el Arco Minero del Orinoco fue otro de los ejes centrales de la entrevista. “Es una situación crítica que afecta nuestra Amazonía, cuencas y comunidades. Desde que se creó el Arco Minero del Orinoco han trascendido en reportes de organismos nacionales y extranjeros y en investigaciones de medios, la gran devastación ambiental que está ocurriendo al sur de Venezuela, donde se está explotando oro de manera desordenada y donde tienen presencia redes de crimen organizado que someten a la población y se llevan el oro de manera ilegal.
El impacto es profundo y devastador bajo las condiciones actuales”, advirtió en presidente de la CAMIVEN.
El sometimiento de la población bajo el control del crimen organizado
Para Rojas Machado “la respuesta no puede ser solo punitiva, debe ser económica”, afirmó y propuso sustituir métodos obsoletos por tecnologías limpias y avanzar en la formalización de los trabajadores para frenar el daño ambiental y sanitario.
Sobre la producción que circula fuera de los circuitos formales, reconoció la dificultad de cuantificarla debido a la opacidad del sector. No obstante, admitió que existe una fuga de valor significativa, una pérdida que buscan revertir mediante la reinserción de la minería venezolana en los mercados formales, auditables y regulados.

Minerales críticos y geopolítica: El valor estratégico frente a Estados Unidos
En clave geopolítica, consideró que la inclusión de minerales venezolanos en la lista de minerales críticos de Estados Unidos incrementa el interés estratégico sobre el país. “Venezuela está en el vecindario inmediato de Estados Unidos y esta cercanía geográfica, sumada a la presencia de minerales críticos, eleva nuestro valor estratégico”, afirmó. En ese escenario, sostuvo que el interés internacional ya no es solo petrolero, sino también tecnológico y energético.
Rojas Machado también evaluó el impacto de las sanciones internacionales, a las que responsabilizó por profundizar la informalidad y la parálisis productiva al aumentar la incertidumbre legal. No obstante, consideró posible una futura cooperación si se garantizan reglas claras. “Venezuela debe mostrarse como un socio confiable que garantice las reglas del juego para la inversión a largo plazo”, expresó.

El escenario futuro de la minería venezolana según CAMIVEN
Finalmente, Rojas Machado proyectó un escenario de transformación si se aplican las reformas que propone el sector. “Imagino a CAMIVEN liderando delegaciones en el PDAC de Toronto, presentando proyectos auditados y rentables”, sostuvo.
De cara al futuro, visualizó a Venezuela como un potencial motor de desarrollo industrial y tecnológico para la región, con una minería sostenible capaz de generar valor agregado real, empleo formal y beneficios concretos tanto para el país como para América Latina.