Vicuña : Ron Hochstein apuesta por los proveedores locales sanjuaninos de primer nivel

Las recientes declaraciones de Ron Hochstein, CEO de Vicuña Corp., en la feria minera PDAC en Toronto, han marcado un punto de inflexión en la narrativa del megaproyecto de cobre en San Juan. Lejos de los eslóganes tradicionales, el discurso se ha centrado en un pragmatismo absoluto: la integración de Josemaría y Filo del Sol avanzará bajo estándares de competitividad internacional, con o sin el acompañamiento del empresariado local que no logre estar a la altura.
Para el CEO, una ley que obligue porcentajes puede generar distorsiones. “Una norma de ese tipo genera expectativas de que sí o sí hay que usar proveedores de San Juan».
En su visión, el desarrollo de competitividad a largo plazo es más virtuoso que la imposición normativa. “Es mucho mejor que las compañías trabajen juntas para construir competitividad y mercados, en lugar de tener una ley que especifique cupos. Eso no pone el foco correcto en el desarrollo empresarial”, agregó.
Transición hacia la ejecución: El avance es imperativo
La postura del CEO ha sido clara al priorizar la estabilidad fiscal y la seguridad jurídica que otorga el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). Esta herramienta no solo protege la inversión de USD 18.000 millones, sino que habilita a la compañía a buscar eficiencia operativa fuera de las fronteras regionales si la oferta local no cumple con la ecuación de precio y calidad.
Como ya adelantó la representación de Vicuña en Argentina meses atrás, el proyecto tiene un cronograma propio y la urgencia corporativa no esperará a que el mercado local madure.
En este sentido Hochstein quiso ser muy claro “No solemos adelantar lo que vamos a licitar porque eso genera expectativas”, el modelo de la compañía apunta a fortalecer capacidades antes de que se abran los procesos.
En esa línea, habló del trabajo con la Fundación Vicuña. “Trabajamos con los proveedores para asegurarnos de que sus procesos de negocio estén en orden: inventarios, facturación, sistemas. Que estén listos cuando salga la licitación”, detalló.
Sostuvo que no financian a proveedores directamente sino que eso se debe hacer por medio del sistema financiero. Una empresa con procesos sólidos, sostuvo, tiene más chances de acceder a financiamiento bancario si lo necesita. “Los bancos están más dispuestos a prestar cuando ven que la empresa está lista, que tiene sistemas y sabe competir”, explicó.

El «Filtro de Hierro»: ¿Qué exige Vicuña y quiénes califican?
Cuando Hochstein habla de estándares internacionales, se refiere a una estructura que hoy es escasa en San Juan. A pesar de que la provincia suma más de 1.200 empresas si agrupamos a cámaras como CASEMI, CAPRIMSA, AITURIC y la Cámara de la Construcción, el embudo se vuelve dramáticamente estrecho al aplicar los requisitos de su socio estratégico, BHP:
- Compliance y Ética: Auditorías de transparencia rigurosas.
- Seguridad de Clase Mundial: Protocolos de «Cero Daño» con trazabilidad digital.
- Capacidad Financiera: Solvencia para financiar operaciones a largo plazo sin depender del flujo inmediato.
- Escalabilidad: Capacidad de respuesta masiva en tiempos récord.
El impacto en el ecosistema local
Bajo este panorama, el universo de contratistas con capacidad de liderar un contrato directo (Tier 1) se reduce a un grupo selecto de no más de 30 a 40 empresas. Solo aquellas grandes constructoras de infraestructura andina, logísticas de alta complejidad y servicios industriales certificados podrán sentarse en la mesa principal.
El mensaje de Vicuña en Toronto no es un un no al compra local , es un claro mensaje subliminal a la atomización: Vicuña Corp. no gestionará mil contratos pequeños. Su preferencia son las Uniones Transitorias de Empresas (UTE) o grandes contratistas integrales. Aquellas pymes que no logren fusionarse para ganar escala, o que no sean competitivas frente a la oferta chilena, peruana, o de otras provincias, quedarán relegadas o directamente fuera del circuito.

Estamos ante un cambio de paradigma
El optimismo de Vicuña Corp. es genuino, pero está anclado en la rentabilidad. Para el sector servicios de San Juan, esto representa el fin de la «minería de cercanía» y el inicio de una competencia abierta donde la territorialidad ya no garantiza un contrato. El proyecto se hará; que sea con sanjuaninos dependerá exclusivamente de su capacidad para competir en las grandes ligas del cobre. Es tiempo de certificarse, de preparase para las grandes ligas y de pensar en fusionarse con empresas internacionales que tenga un «know-how» , superior al que existe en la provincia.
El gobierno local deberá poner su énfasis en acompañar mediante ayudas y formación al tejido empresarial, no escatimando esfuerzos en generar conciencia de lo que se viene y como se debe trabajar con multinacionales como las operadoras mineras que están desembarcando en la provincia.