Infraestructura minera: la guía para transformar campamentos con perspectiva de género en Argentina

En el marco del Día Internacional de la Mujer, desde ACERO Y ROCA destacamos una investigación aplicada que busca transformar la evidencia recogida en terreno en una guía práctica para evaluar y mejorar campamentos y zonas de trabajo con enfoque de género.
Por Daniela Albarez

Campamentos mineros en números
- En un roster de trabajo 5×2, por ejemplo, una persona puede pasar aproximadamente 260 días al año en un campamento minero y solo 105 días en su hogar.
- Los trabajadores pueden pasar entre 182 y 306 días anuales en campamentos, es decir, entre el 50% y el 84% del año calendario.
La investigación parte de una premisa: la infraestructura minera fue históricamente diseñada sin considerar necesidades específicas de género, lo que genera barreras cotidianas que suelen permanecer invisibles. “La inclusión no es solo cultural: también es profundamente técnica. Si queremos que sea real, necesitamos criterios de diseño, construcción y gestión de infraestructura”, relatan desde el equipo.

Metodología: datos cuantitativos y escucha cualitativa
Para construir ese diagnóstico, el equipo desarrolló una encuesta confidencial de percepción con preguntas cerradas y abiertas orientada a abordar dimensiones como: privacidad, convivencia, iluminación, rutas seguras, políticas contra el acoso y bienestar en campamentos. “Combinamos volumen de datos con escucha cualitativa: números para ver patrones y relatos para entender por qué.”
Al mismo tiempo se analizaron los resultados por subgrupos, considerando variables como tipo de campamento (permanente, temporal o sin campamento); región geográfica (Cuyo, NOA, Patagonia, entre otras), etapa del proyecto (exploración, construcción u operación) y contexto laboral.
Los principales desafíos del relevamiento
El primer desafío, explican desde la comisión, fue emocional y humano. “Muchas personas, especialmente en contextos industriales, tienden a normalizar incomodidades o evitar hablar de ellas. La infraestructura se ve; lo difícil es medir lo que se calla: inseguridad, incomodidad, barreras y violencias cotidianas normalizadas.”
El segundo desafío fue la heterogeneidad de situaciones. Los relatos evidencian realidades muy distintas: desde campamentos con buenas condiciones hasta otros con déficits básicos.
Por último, el tercer desafío fue técnico: transformar percepciones en criterios concretos de infraestructura.

Hallazgos preliminares: lo básico aún aparece como urgente
Muchos de los reclamos más frecuentes están vinculados con condiciones básicas de habitabilidad. Entre los principales problemas mencionados aparecen:
- Baños y duchas compartidas con poca privacidad.
- Limpieza y mantenimiento insuficientes.
- Módulos habitacionales pequeños.
- Conectividad limitada.
- Espacios recreativos poco inclusivos.
El análisis preliminar también identificó tendencias por categoría:

En los comentarios cualitativos aparecen demandas muy concretas: cerraduras, cortinas blackout, iluminación adecuada, cámaras de seguridad y rutas seguras dentro del campamento.
También emergen temas vinculados al bienestar como apoyo psicológico, espacios de lactancia, salud femenina, insumos menstruales y mejor conectividad para sostener vínculos familiares.
Infraestructura y permanencia de las mujeres en minería

El estudio también analiza cómo las condiciones de infraestructura pueden influir en la permanencia laboral de las mujeres en la industria minera. Cuando una persona pasa gran parte del año en campamento, el entorno impacta directamente en su bienestar y en sus decisiones profesionales.
Los testimonios recogidos muestran barreras concretas: trayectos nocturnos inseguros por falta de iluminación, ausencia de baños adecuados, incomodidades durante menstruación o lactancia y espacios recreativos poco inclusivos.
De los datos a la acción: una guía para mejorar campamentos mineros

El acuerdo de trabajo entre WIM Argentina y CAMARCO contempla:
- Asesoramiento en normativa y estándares técnicos.
- Recopilación de buenas prácticas.
- Análisis conjunto de resultados.
- Desarrollo de una matriz de acciones según viabilidad.
El cronograma del proyecto incluye además una etapa piloto prevista para 2026, en la que una empresa minera podría aplicar la guía en un campamento real. “La encuesta nos dice dónde duele; la guía va a decir qué hacer, cómo medirlo y cómo priorizarlo.”
¿Está preparada la minería para estos cambios?
“La pregunta no es si se puede: ya hay campamentos que lo lograron. La pregunta es cómo lo volvemos estándar y no excepción.”

Infraestructura, cultura y transformación del trabajo minero
Desde la comisión señalan que el diseño de los espacios también comunica valores. “Cuando un campamento contempla necesidades reales, manda un mensaje potente: acá perteneces.”
Muchas de las demandas no tienen que ver con lujos, sino con detalles básicos de diseño. “En campamentos temporales a veces faltan cosas tan simples como un gancho para colgar la ropa o un pequeño estante en la ducha. Son detalles mínimos que muestran por qué la infraestructura debe pensarse desde una perspectiva inclusiva.”
Los próximos pasos del proyecto
La investigación continuará durante este 2026 con el cierre analítico del relevamiento y la publicación de la guía. Desde el equipo concluyen: “Este trabajo no termina en el informe: termina cuando las mejoras se implementen en los numerosos campamentos que la minería construirá en los próximos años”.
A partir de los resultados se elaborará una Guía para evaluar campamentos y zonas de trabajo con enfoque de género, con criterios verificables y recomendaciones priorizadas.
La implementación de esta guía en 2026 marcará un hito, siendo Argentina uno de los países pioneros en adaptar los estándares del ICMM (International Council on Mining and Metals) a la realidad operativa local.