Ciencia soberana: El plan del INREMI para liderar la exploración de tierras raras

Comparte la noticia

La investigación científica aplicada se consolida como el motor para reducir riesgos exploratorios. Diego Guido, director del INREMI, revela cómo el instituto transforma el conocimiento de laboratorio en herramientas críticas para la toma de decisiones en la industria minera nacional.

Caracterización de minerales críticos en laboratorios de investigación aplicada. Contenido Original de ACERO Y ROCA - Prohibida su reproducción
La precisión en la identificación de tierras raras es vital para definir el potencial económico de un depósito. Contenido Original de ACERO Y ROCA – Prohibida su reproducción

Tierras raras: El nuevo horizonte estratégico de la minería argentina

En un contexto global marcado por la transición energética y la electromovilidad, el Instituto de Recursos Minerales (INREMI) ha puesto su lupa sobre las tierras raras. Según Diego Guido, este recurso posee una importancia estratégica fundamental que exige profundizar el conocimiento geológico de base en el país.

«Actualmente, la línea de investigación aplicada más destacada que estamos desarrollando en el INREMI está vinculada al estudio del potencial geológico para depósitos de tierras raras en Argentina«, afirma el director. El trabajo no es solo teórico; integra estudios mineralógicos y geoquímicos para generar información de calidad que sirva de base a las empresas en sus etapas de exploración inicial.

retrato de diego guido director del Instituto de Recursos Minerales (INREMI)
Diego Guido, director del Instituto de Recursos Minerales (INREMI)

Transferencia tecnológica: Del laboratorio a la operación

Históricamente, el conocimiento científico argentino solía quedar confinado a las publicaciones académicas. Sin embargo, Guido destaca un cambio de paradigma hacia la transferencia directa. El proceso se canaliza hoy a través de convenios con organismos como el CONICET o la Comisión de Investigaciones Científicas (CIC) de Buenos Aires.

Un fenómeno emergente que resalta el director es la aparición de empresas de base tecnológica (EBTs) que surgen de los propios grupos de investigación universitarios. «Hoy empezamos a ver equipos de investigación capaces de transformar conocimiento especializado en servicios, desarrollos tecnológicos y soluciones aplicadas para la industria», explica Guido. Esta dinámica es especialmente potente en el modelado geológico y la mineralogía aplicada, áreas donde la industria demanda respuestas rápidas y precisas.

Reducción de incertidumbre: El dato auditable como valor agregado

En la minería de exploración, los tiempos son vertiginosos y los costos, elevados. Por ello, el éxito del trabajo del INREMI se mide en la capacidad de traducir estudios complejos a un lenguaje operativo. La meta es clara: optimizar campañas, reducir incertidumbres geológicas y mejorar modelos predictivos.

«Muchos pequeños detalles mineralógicos o texturales pueden tener implicancias enormes tanto para la exploración como para las etapas posteriores de procesamiento», advierte el experto. Una caracterización detallada permite anticipar comportamientos metalúrgicos o identificar penalidades, lo que orienta mejor las inversiones y reduce el riesgo del capital invertido en el campo.

El factor humano y el impacto en la comunidad local

La labor del instituto no se agota en la técnica; tiene un fuerte componente de formación de capital humano. Estudiantes y becarios participan en proyectos reales, lo que genera profesionales que ya conocen las necesidades del sector productivo.

Visión 2030: Una ciencia que lidere el desarrollo

Para el futuro, el desafío es mantenerse a la vanguardia de una industria que evoluciona hacia el uso masivo de datos y sensores avanzados. El INREMI proyecta profundizar el estudio de elementos estratégicos más allá de los modelos tradicionales.

Argentina cuenta con una oportunidad geológica excepcional, pero el verdadero diferencial será la capacidad de transformar ese potencial en tecnología propia. El objetivo de fondo planteado por Diego Guido es ambicioso: lograr que la ciencia nacional no solo acompañe el crecimiento del sector, sino que se convierta en la brújula que ayude a liderar el desarrollo minero en las próximas décadas

Comparte la noticia
Scroll al inicio