La mina “El Chatito” en Angaco producía cuarzo y cuarcita. Fue el sustento de los Calderón por tres generaciones. Aunque en la actualidad estaba parada, la familia pensaba reactivarla. El domingo, Said Calderón encontró a tres hombres desarmando el camión canadiense doble tracción de su padre. Los filmó, y aunque huyeron, la policía los interceptó. La causa es por tentativa de robo agravado. Más allá del hecho policial, esta es la historia detrás del video viral que conmovió a la comunidad.

El Pie de Palo no es un lugar para apurados. La tierra es dura, el sol castiga y el viento se lleva los recuerdos. Allí, en la Quebrada las Pirquitas, Angaco, está la mina “El Chatito”. Se trata de una explotación artesanal de cuarzo y cuarcita a cielo abierto. Este yacimiento vio nacer a tres generaciones de la familia Calderón.
El abuelo José Armando Calderón fue el primero en picar la piedra. Luego, le cedió el oficio a su hijo, también llamado José Armando. Finalmente, él le pasó la posta a Aníbal Emilio, conocido como “Said” por sus amigos, y a sus hermanos. Son varias décadas de historia cavando la tierra con las manos y con el alma. Said habló en exclusiva con Acero y Roca y reconstruyó su historia familiar.
El cuarzo de Angaco que cimentó grandes obras de San Juan

Calderón explica que el emprendimiento se trataba de cuarzo y cuarcita. Material que compraba Metalúrgica Andina y otras constructoras de San Juan. Lo usaban para aislar humedad en cimientos, para hacer hormigones especiales. La mina no era una empresa millonaria, era un proyecto en el que toda la familia trabajada y les permitía el sustento. “Mi madre ha carrillado escombro aquí para ayudarle a mi padre para darnos de comer”, recuerda Said
El freno de la pandemia y el dolor por los primeros robos
La mina “El Chatito” se encuentra parada desde la irrupción de la pandemia. Sin embargo, el declive de la actividad comenzó un tiempo antes del cierre definitivo.
El origen del declive antes de la crisis sanitaria
La caída de la actividad empezó antes del confinamiento general. «Ya veníamos mal porque mi madre tuvo cáncer. En el afán de sacar su enfermedad adelante, nos complicamos económicamente», cuenta Said. Poco tiempo después, la llegada de la crisis sanitaria internacional significó el golpe final para las finanzas familiares. En ese contexto adverso, el padre de Said, José Armando, falleció.
La historia del camión canadiense que se convirtió en un símbolo familiar

En el medio del descampado, abandonado pero no olvidado, está un camión canadiense doble tracción. El motor está roto desde hace tiempo. Pero todo lo demás seguía ahí. Ese camión bajaba el material de la mina. Sin él, no se vendía. Sin venta, no prosperaba la mina y la familia. Por ello ese vehículos es muy importante para la historia de los Calderón.
El momento exacto en que Said atrapó a los delincuentes in fraganti
Said subió hasta la mina como hacía cada regularmente, para verla. No esperaba encontrar a nadie. Pero cuando llegó vio tres hombres, cargando cosas en una camioneta. Sacó el teléfono y empezó a filmar. Los responsables del robo: Víctor Eugenio Riveros (43), Adolfo Gabriel Vargas Saffe (40) e Iván Mauricio López (35), todos de Angaco. Lógicamente escaparon al ver que estaban siendo grabados. huyeron.
Más tarde, le explicó a nuestro medio: “Le estaban sacando al canadiense una caja de transferencia, que es la que hace que se comuniquen los dos diferenciales para que sea doble tracción”.
Said dio aviso a la Policía. Tras recorrer entre 10 y 15 kilómetros, los policías divisaron e interceptaron la Ford F-100 en la que iban los ladrones. Según fuentes del caso, para evitar mayores problemas habrían descartado los elementos sustraídos en el lugar para intentar escaparse sin ellos.
Al ser aprehendidos, intervino el ayudante fiscal de Flagrancia, Oscar Oropel, y con el respaldo de las imágenes de Said, se dispuso la detención. La causa fue caratulada como tentativa de robo agravado.
Este es el video que grabó Emilio Calderón, uno de los propietario de la mina El Chatito en Albardón.
La impotencia de ver vandalizado el legado del esfuerzo de un padre
Las cruda frase del Said cuenta su historia por sí misma: “Y… encontrarte con esto te da una mezcla de sensaciones de bronca, impotencia y dolor. Porque, hablando un poco a lo criollo, son fierros sin valor, fierros de mierda, perdóname la expresión… pero eran de mi padre. Es lo que le ayudó a él a criarme y yo ser lo que hoy soy.. ¿Vos te pensás, hermano, que no me voy a poner como me pongo cuando mi madre ha carrillado escombro aquí para ayudarle a mi padre para darnos de comer?”.
La paradoja de los sospechosos
Said analiza los nombres de los involucrados y confiesa que no logra comprender la situación. Vargas Saffe ya contaba con antecedentes policiales en la provincia. Por el contrario, el caso de Riveros es el que genera mayor indignación en los damnificados. “Lo alarmante es el dueño de la camioneta. Es un hombre con un poder adquisitivo muy bueno, que tiene puestos en las ferias y camiones propios. ¿Venir a hacer eso? ¿Andar haciendo esas cosas en la calle?”, agrega con incredulidad.
“A mí no me sirve una persona que esté cinco o diez días detenida. Mi padre me enseñó que lo único con más valor que uno tiene es el nombre. Yo busco que el nombre de ellos quede manchado por el daño que hicieron. Busco la condena ética y moral”, señala con dolor sobre la situación.
El futuro: “Mi hermano sigue peleando”

A pesar del golpe, el hermano de Said se niega a dar el brazo a torcer. “Él aún sigue peleando y buscando la manera de reactivarla, sobre todo por el valor sentimental. Por supuesto, con estas cuestiones delictivas vemos el horizonte un poco más lejos. Todo se nos pone más cuesta arriba”, admite.
“Listo, ahí tiene”, dice al final del video. No hay insulto. No hay amenaza. Hay un hombre que pone un nombre en el aire y lo entrega.
Galería de fotos que muestran la historia de la mina y como fue quedando










Periodista y Licenciado en Comunicación Social, integra el equipo editorial de Acero y Roca. Especializado en actualidad y política minera, se encarga de la cobertura de proyectos y el análisis de la realidad provincial con un enfoque activo y comprometido con la información de primera mano.