El concejal Lucas Gómez, crítico de la gestión oficialista, denuncia que el auge de la cal oculta una realidad precaria para las familias de Los Berros, Divisadero, Cienaguita y Pedernal. La urgencia de un nuevo modelo que posicione el binomio cal y desarrollo.

LO ESENCIAL EN 10 SEGUNDOS
El concejal Lucas Gómez denuncia que la minería de la cal en Sarmiento atraviesa una crisis de arraigo. Advierte que mientras el municipio y la provincia celebran exportaciones masivas con empresas como Calidra y Calera San Juan, las pymes familiares locales sufren el estancamiento, el abandono estatal y la falta de competitividad tecnológica.
El quiebre social y el impacto en la mesa sarmientina
La minería de la cal no es un sector compuesto por corporaciones distantes. Para Lucas Gómez, es necesario entender que esta actividad «está sostenida por pymes arraigadas y empresas familiares que heredaron el oficio de generación en generación».
El concejal es tajante al describir la gravedad de la situación económica local: «Cuando el mercado de la cal se enfría o se precariza, no cae un balance corporativo en el extranjero: cae la mesa de la familia sarmientina«. Según su análisis, el impacto actual es «social y comunitario», afectando directamente la economía de los vecinos de Los Berros, Divisadero, Cienaguita y Pedernal.

Marketing político versus progreso real
Al evaluar los años de gestión, Gómez sostiene que «el balance es de un profundo desamparo para las localidades del entramado calero tradicional».
Para el edil, la actual administración de Alfredo Castro ha priorizado la imagen sobre la gestión efectiva. «Mientras la gobernación y el municipio publicitan con bombos y platillos las toneladas exportadas por pulpos internacionales, las familias caleras locales absorben en soledad los costos del estancamiento económico», dispara Gómez. El diagnóstico es claro: se trata de una gestión basada en «marketing político» que oculta el impacto ambiental y la falta de apoyo técnico.
La pasividad municipal ante el poder de las corporaciones
Consultado sobre el rol del municipio como articulador, el concejal no duda en calificarlo de «pasividad cómplice». Gómez asegura que tanto el gobierno provincial como la gestión local en Sarmiento se enfocan en «allanarle el camino a empresas de gran envergadura (como Calera San Juan o Calidra)».
El abandono, según el concejal, llega al punto de ignorar a la economía popular: «Para el calero familiar de Pedernal o Cienaguita, el municipio es solo una ventanilla de cobro de tasas». Esta asimetría institucional coloca al pequeño productor en una situación de «competencia desleal». Las multinacionales fijan precios y acaparan contratos sin que exista una red de contención social o cooperativa.

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El riesgo latente de convertirse en un enclave transnacional
Ante el auge de la minería del cobre y la demanda de litio, Gómez advierte: «Si la política de Alfredo y Andrés Castro sigue el mismo patrón que la de la gobernación, el auge del cobre y el litio profundizará el modelo de enclave».
La preocupación central es tecnológica: las grandes empresas acceden a subsidios y tecnificación, mientras que los productores locales corren el riesgo de quedar «relegados a los puestos peor pagos, sufriendo la degradación de sus rutas y el pasivo ambiental» de una actividad donde no retienen valor agregado.
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La agenda impostergable: del RIGI a la banca de fomento
Como medida de acción, Lucas Gómez ha impulsado una agenda que incluye la adhesión al RIGI (Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones) en el departamento, aunque exige condiciones. Propone tres ejes fundamentales para no quedar fuera de la modernización:

- Ley de Amparo al Calero Familiar: Subsidios energéticos y exenciones impositivas para los productores de Los Berros, Pedernal, Cienaguita y Divisadero.
- Infraestructura comunitaria: Que el asfalto y las redes de agua lleguen a los barrios donde viven los trabajadores, no solo a los accesos de las plantas.
- Banca de Fomento Cooperativo: Un fondo para financiar la «modernización de los hornos familiares».
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Gómez sentencia que la falta de voluntad política del diputado Andrés Castro en la Comisión de Minería es el principal freno. El desafío para Sarmiento está planteado: transformar el modelo actual o condenar al pequeño productor a la desaparición definitiva.

Periodista especializada en gestión minera, sustentabilidad y desarrollo regional. Con un enfoque centrado en la transparencia y la comunicación estratégica, analiza el impacto de la industria en las comunidades y el marco institucional del sector. En Acero y Roca, es la voz encargada de desglosar los desafíos de la licencia social y los procesos de modernización minera.