La directora de minería, Florencia Olivera Butelm, explica los pilares de una gestión enfocada en la modernización, el empleo local y el consenso social. Un esquema técnico que busca convertir el potencial geológico riojano en un motor económico regional genuino.

LO ESENCIAL EN 10 SEGUNDOS
La Rioja implementa un plan de cinco ejes estratégicos para ordenar la actividad minera desde la base institucional. Bajo la conducción de Olivera Butelm, la provincia prioriza la Ley 10.799 de proveedores, la fiscalización ambiental rigurosa y la integración con San Juan para potenciar el desarrollo regional.
Los cinco ejes de la modernización institucional
«Nuestra gestión está enmarcada en el Plan Quinquenal Minero de La Rioja, que plantea una mirada integral sobre el desarrollo de la actividad y se estructura en cinco grandes ejes», define Florencia Olivera Butelm, directora de Minería de la provincia de La Rioja. El primer pilar es la Modernización Institucional y Normativa, donde el foco está puesto en la digitalización de expedientes, la actualización del Código de Procedimiento Minero y el robustecimiento de los sistemas de control.
El programa se completa con áreas críticas: Educación, Empleo y Territorio; Ambiente y Comunidad; Inversión y Economía Local; y finalmente, Comunicación Minera. Esta estructura busca que la actividad no dependa únicamente del yacimiento, sino de un ecosistema estatal y social preparado. Según la funcionaria, «la minería no se desarrolla solamente desde la mina. Necesitamos un Estado moderno, comunidades informadas, trabajadores capacitados y reglas claras para la inversión».

«Nuestra mirada es de mediano y largo plazo. Queremos que la minería pueda convertirse en uno de los motores de diversificación de la matriz productiva de La Rioja, junto con las actividades que históricamente han sido parte de nuestra economía»
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Plan Quinquenal para el Desarrollo Minero 2026-2030
Encabezada por el gobernador Ricardo Quintela. El proyecto proyecta una inversión superior a los 40 millones de dólares en exploración y contempla 17 proyectos en desarrollo para transformar los recursos geológicos en empleo y crecimiento sostenible. El mismo fue presentado el 7 de mayo del 2026, en el marco del Día Nacional de la Minería.
Ejes principales del plan
- Modernización institucional: Actualización de leyes, normativas y procesos para otorgar seguridad jurídica.
- Inversión y economía local: Impulso a más de 35.000 metros de perforaciones exploratorias e integración de proveedores riojanos.
- Ambiente y comunidad: Controles estrictos del agua y los recursos naturales bajo la conducción del Estado.
- Educación y empleo: Capacitación técnica para mano de obra local en los departamentos del interior.
- Comunicación minera: Transparencia informativa para lograr licencia social en el territorio provincial.

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Licencia social: del «sí o no» a la discusión madura
Uno de los mayores desafíos de la industria en la región es la construcción de confianza. La estrategia se basa en informar sobre cada etapa del proceso, desde la prospección hasta la eventual producción, garantizando que el Estado actúe como garante del cumplimiento ambiental. «El consenso social no se construye con una campaña de comunicación, sino con presencia, información y resultados. Queremos pasar de una lógica de ‘minería sí o minería no’ a una discusión mucho más madura: qué minería queremos, bajo qué condiciones y cómo hacemos para que el desarrollo sea sostenible en el tiempo«, enfatiza la directora.
Este enfoque implica que el diálogo con las comunidades debe iniciarse en las fases tempranas de los proyectos, permitiendo que la sociedad local vea beneficios tangibles en materia de infraestructura, capacitación y empleo mucho antes de que la primera onza de metal sea exportada.

Proyecciones y el rol del Estado fiscalizador
Aunque La Rioja posee un potencial geológico enorme, la administración actual mantiene una postura de prudencia técnica. La mayoría de los proyectos en la cartera provincial se encuentran en etapas de prospección y exploración, procesos que demandan años de estudios y fuertes desembolsos de capital.
La meta no es acelerar procesos de forma irresponsable, sino «preparar a la provincia para ese crecimiento», ordenando el Estado y mejorando la logística. En este escenario, la relación con las empresas operadoras se ha vuelto más institucional. «Para nosotros el Estado no tiene que estar ausente ni tampoco reemplazar a la empresa. Tiene que cumplir su rol: establecer reglas claras, controlar, fiscalizar y generar las condiciones para que la actividad pueda desarrollarse», aclara Olivara. La provincia exige hoy a las operadoras compromisos concretos en empleo local, proveedores y cumplimiento estricto de las obligaciones ambientales.
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Proyectos y fases
La provincia de La Rioja cuenta con 25 proyectos mineros activos bajo su Plan Quinquenal (2026-2030). Son emprendimientos enfocados en la búsqueda de cobre, litio, oro, plata, cobalto y zinc, ubicados principalmente en la zona cordillerana y los salares del oeste provincial.
Tipos de Proyectos y Fases
- Prospección (18 proyectos): Trabajos iniciales de muestreo y relevamiento geológico superficial.
- Exploración (7 proyectos): Tareas avanzadas con perforaciones para mensurar el potencial de los yacimientos.
Ubicación y Minerales
- Departamento General Lamadrid: Es el principal «foco caliente», destacándose el área del Salar El Leoncito para la búsqueda de litio y minerales estratégicos junto a firmas estatales y privadas.
- Departamento Vinchina: Zona cordillerana donde el litio y los metales van ganando terreno en tareas de exploración.
- Distritos cordilleranos y de destete norte/oeste: Zonas como Vermejo, Peñas Negras, Nibaldo, Cerro Delta, Caballos y zonas de Guandacol (con depósitos de cobre, oro y plata en evaluación).
- Las tareas se realizan con la participación de empresas extranjeras e impresas provinciales como la estatal Kallpa.

Proveedores locales: la fuerza de la Ley 10.799
Para que la minería deje riqueza en el suelo riojano, la clave está en la cadena de valor. La provincia cuenta con el Registro Provincial de Proveedores de Empresas Mineras, creado por la Ley 10.799, que busca ser mucho más que un listado administrativo.
El objetivo es conectar la demanda de las grandes mineras con la oferta de servicios en transporte, logística, construcción, ingeniería y gastronomía de las pymes locales. Olivera Butelm reconoce que el desafío es la escala y las certificaciones: «Muchas veces una empresa local puede tener capacidad técnica, pero necesita mejorar cuestiones vinculadas a escala, certificaciones, seguridad, financiamiento o planificación».
Para subsanar esto, se trabaja en una articulación entre el Estado, las universidades (que ya forman profesionales en geología, ambiente e ingeniería) y las cámaras empresariales. Se busca «anticiparnos a la demanda», conociendo de antemano qué perfiles y servicios requerirán los proyectos para que los trabajadores e instituciones educativas puedan estar a la altura de la exigencia industrial.
Integración regional: el factor Vicuña
La visión de la gestión trasciende los límites políticos y apuesta a una lógica regional, especialmente tras el acuerdo firmado con la vecina provincia de San Juan. El caso del proyecto Vicuña es emblemático por su envergadura.
«Vicuña es un proyecto de una magnitud muy importante, con una escala que trasciende cualquier mirada estrictamente provincial», explica Olivera Butelm. En lugar de una competencia por recursos, la estrategia apunta a una sinergia donde ambas provincias aporten infraestructura, logística y mano de obra.
«Creo que el gran desafío es dejar de pensar cuánto puede obtener una provincia en relación con la otra y empezar a pensar cuánto podemos generar juntas», subraya la funcionaria minera. Esta mirada regional permite que un proyecto de gran escala actúe como un dinamizador económico para todo el Norte Argentino, optimizando las capacidades instaladas en ambas jurisdicciones.

El Plan Quinquenal Minero de La Rioja representa un intento deliberado por institucionalizar una actividad que históricamente ha navegado entre la improvisación y la resistencia social. Al centrar la estrategia en la modernización técnica y la fiscalización como ejes no negociables, la provincia no solo busca atraer capitales, sino asegurar que la infraestructura y el capital humano local sean los verdaderos beneficiarios del ciclo minero. La sostenibilidad del modelo dependerá, en última instancia, de que el rigor técnico del Estado logre transformar el potencial geológico en una realidad productiva que conviva armónicamente con su entorno.

Periodista especializada en gestión minera, sustentabilidad y desarrollo regional. Con un enfoque centrado en la transparencia y la comunicación estratégica, analiza el impacto de la industria en las comunidades y el marco institucional del sector. En Acero y Roca, es la voz encargada de desglosar los desafíos de la licencia social y los procesos de modernización minera.