El EPRE impulsa a la Industrial rumbo al Desafío ECO YPF nacional

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El organismo acompaña a estudiantes y docentes de la Escuela Industrial de la UNSJ que construyen un auto eléctrico para la competencia. El vínculo también abre nuevas instancias de capacitación en energía y electromovilidad.

El EPRE impulsa a la Industrial rumbo al Desafío ECO YPF nacional
El acompañamiento del EPRE se integra al proyecto con el que la Escuela Industrial prepara su participación en el Desafío ECO YPF 2026. Contenido Original de ACERO Y ROCA – Prohibida su reproducción

Detrás del vehículo que alumnos y docentes preparan para el evento, aparece también un vínculo con el sistema energético de San Juan. El Ente Provincial Regulador de la Electricidad (EPRE) decidió acompañar el proyecto con el objetivo de acercar conocimientos vinculados con electromovilidad, tecnologías limpias y uso eficiente de la energía.

Para Noelia Santandreu, vicedirectora de la Escuela Industrial, ese respaldo permite que un proyecto pensado inicialmente alrededor de una competencia se convierta también en una instancia de formación. “Nos da una gran oportunidad porque permite llevar el conocimiento de las aulas, lo conceptual y lo teórico, y lo de los talleres, que es lo práctico, a un proyecto tecnológico real”, explicó a ACERO Y ROCA.

El EPRE se suma al proyecto de la Industrial

La competencia plantea que estudiantes secundarios diseñen y construyan vehículos eléctricos utilizando kits homologados. Para el EPRE, esa experiencia permite acercar a futuros técnicos a conocimientos que tendrán cada vez mayor presencia en el sistema energético.

Noelia Santandreu, vicedirectora de la Escuela Industrial dando discurso

“Se demuestra cómo se articula el Estado con la educación técnica pública y se potencian las capacidades de nuestros estudiantes para lograr competencias que también son buscadas en el mercado actual”.

La experiencia ya incluyó intercambios entre representantes del organismo y alumnos de la escuela. “Para nosotros es un respaldo institucional enorme”, agregó la vicedirectora, quien destacó especialmente la posibilidad de generar transferencia de conocimientos.

Del motor a combustión al vehículo eléctrico

Estudiantes de educación técnica trabajan sobre baterías, cableado y sistema de propulsión de un vehículo eléctrico dentro de un taller automotor.
La construcción del auto permite incorporar contenidos de baterías, motores eléctricos, electrónica de control y gestión de energía a la formación de Automotores. Contenido Original de ACERO Y ROCA – Prohibida su reproducción

“Históricamente la formación de Automotores ha estado muy centrada en la mecánica, en la combustión de los motores. El Desafío ECO actúa como un puente hacia la movilidad eléctrica”, explicó Santandreu. Construir el vehículo lleva a estudiantes y docentes a trabajar con baterías, gestión de carga, motores eléctricos, almacenamiento de energía, electrónica de control, aerodinámica y eficiencia energética. “Estos contenidos áulicos, en esta práctica, adaptan, modernizan y actualizan”, sostuvo. La competencia funciona entonces como un espacio donde conocimientos que normalmente aparecen separados deben integrarse para que el vehículo pueda funcionar.

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La competencia también entrena para resolver problemas

El aprendizaje no queda limitado al sistema eléctrico del auto. Durante la construcción aparecen dificultades que requieren organizar tareas, administrar recursos y tomar decisiones sobre la marcha. “Los chicos adquieren aprendizajes que son fundamentales: trabajo colaborativo, gestión de un proyecto y resolución de problemas en tiempo real”, explicó Santandreu.

La vicedirectora plantea que allí aparece parte del valor educativo del desafío, incluso más allá de la posición que consiga el vehículo en la competencia. “Estamos formando técnicos con conciencia ambiental y también con visión de futuro”, señaló. El proyecto, además, se integra directamente con los diseños curriculares de la especialidad.

El vínculo con el EPRE puede continuar después del desafío

Alumnos y docente realizan ajustes técnicos sobre un auto eléctrico de competencia durante una instancia práctica de trabajo en equipo.
El Desafío ECO YPF lleva a los estudiantes a planificar, distribuir tareas y resolver problemas técnicos. Contenido Original de ACERO Y ROCA – Prohibida su reproducción

La participación nacional tiene una fecha de competencia, pero la relación abierta alrededor del proyecto puede continuar. Santandreu explicó que el contacto con el EPRE dejó “las puertas abiertas” para avanzar en formación y transferencia de conocimientos, tanto para estudiantes como para docentes. “El mismo titular, como egresado de nuestra casa, se ofreció para talleres, para esos espacios de formación”, contó.

Para la escuela, esa posibilidad amplía el alcance del proyecto: el auto eléctrico funciona como punto de partida para actualizar contenidos y acercar a los estudiantes a un sector energético que incorpora nuevas tecnologías.

El Desafío ECO YPF 2026 será la instancia nacional donde la Escuela Industrial pondrá a prueba el vehículo. En San Juan, el recorrido previo ya dejó otro resultado: un vínculo entre la formación técnica pública y el EPRE que puede extenderse a nuevas capacitaciones en electricidad, energía y electromovilidad.

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