El panorama exploratorio en la alta cordillera sanjuanina sumó un capítulo de alto impacto técnico y económico. Efectivamente, la compañía Orvana Minerals presentó recientemente los resultados iniciales de su campaña de perforación profunda en el Proyecto Taguas, en Iglesia. Los datos obtenidos a través de análisis de laboratorio son compatibles con la existencia de un sistema mineralizado de cobre y oro de tipo pórfido, lo que representa un salto cualitativo respecto a las evaluaciones previas del yacimiento.

Hasta el momento, el enfoque de la empresa se centraba principalmente en el recurso de oro y plata oxidados en superficie, tal como se describió en la Evaluación Económica Preliminar (PEA) de 2021. No obstante, la estrategia actual ha evolucionado para incluir la mineralización de sulfuros subyacente. Para sustentar este avance, la firma completó un modelo geológico actualizado y llevó adelante un estudio geofísico diseñado específicamente para detectar objetivos a profundidades de hasta 1.500 metros.
En sintonía con este salto operativo, la compañía también reforzó su estructura de liderazgo. Los sanjuaninos Juan Vicente Mestre y Ramiro Sánchez Mestre fueron designados presidente y vicepresidente de la firma, respectivamente. El nuevo cuadro directivo se completa con Juan Hernando Gavidia como director titular y Carlos Manuel Sánchez como suplente. Asimismo, la sindicatura quedó bajo la responsabilidad de los contadores Eduardo Alfredo Palomas y Rodolfo Gustavo Zunino. Esta conducción local es clave para liderar un programa que busca, por primera vez, evaluar el potencial de pórfido profundo en Taguas.
Hallazgos clave en la perforación del pozo TADD-278

Uno de los puntos centrales de este informe técnico es el progreso del pozo TADD-278, que ya alcanzó los 1.326 metros de profundidad. Según informaron desde la operadora, el avance se vio ralentizado debido a la complejidad de las zonas de falla estructural encontradas durante la tarea. A pesar de estos desafíos operativos, los resultados son sumamente alentadores.
Por consiguiente, los geólogos de la firma han interceptado un sistema hidrotermal que presenta una clara zonación vertical. Este fenómeno evidencia una transición desde un ambiente epitermal de alta sulfuración en los niveles superiores hacia un entorno de pórfido a medida que aumenta la profundidad. «Nos alientan los resultados obtenidos hasta la fecha. Se espera que los próximos metros de perforación mejoren aún más nuestra comprensión del sistema mineral de Taguas», destacó Raúl Álvarez, director de Exploración y Servicios Técnicos de Orvana Minerals.
Ampliación de la campaña
El programa, que inició operaciones en enero con un solo equipo de perforación, contempló originalmente una meta de 4.500 metros. Las tareas comenzaron con una plataforma dirigida al núcleo del corredor de baja resistividad, ubicado entre Cerro Taguas Norte y Cerro Campamento. Aunque la logística invernal de abril marca el cierre de la ventana operativa, los avances previos ya daban indicios del potencial: a mediados de febrero, tras superar los primeros 356,5 metros, el equipo ya había identificado intervalos de brechas hidrotermales bajo mantos de morrena y toba riolítica.
Análisis técnico: geología y mineralogía en profundidad
La arquitectura geológica detectada en el pozo muestra una evolución fascinante. La sección superior está compuesta predominantemente por tobas riolíticas con alteración argílica. Sin embargo, a partir de los 736 metros, se observa una transición hacia rocas volcánicas dacíticas y una intrusión con alteración sericítica.
Efectivamente, la interpretación de un sistema de pórfido se apoya en los siguientes indicadores técnicos:
- Aumento notable en la intensidad de las vetas.
- Presencia confirmada de vetas de tipo A y B.
- Aparición de vetillas con molibdeno.
En cuanto a los valores metalúrgicos, los análisis realizados en el tramo comprendido entre los 715 y los 920 metros arrojaron leyes de 0,25 g/t de oro y 0,12% de cobre a lo largo de un intervalo de 205 metros (longitud del pozo). Aunque la pirita es el mineral predominante y la calcopirita aparece en trazas, los expertos consideran que la perforación se mantiene dentro de los niveles superiores e intermedios del sistema, lo que sugiere que el núcleo del pórfido aún no ha sido interceptado.
Próximos pasos y el factor climático en la cordillera

Con la llegada inminente de las condiciones climáticas adversas propias del invierno, la compañía ha decidido finalizar la presente etapa operativa. No se planean perforaciones adicionales para lo que queda de la temporada de campo, pero el objetivo final para el pozo TADD-278 es ambicioso: alcanzar una profundidad de entre 1.500 y 2.000 metros en la próxima campaña.
Los datos analíticos pendientes desde los 920 metros hasta la profundidad actual serán fundamentales para planificar las próximas acciones en el terreno. La finalización de esta fase de perforación, sumada al mapeo geológico detallado, los estudios petrográficos y una revisión técnica exhaustiva, brindará la información necesaria para definir la importancia económica y la continuidad de la mineralización.
A medida que se reciban los resultados de laboratorio restantes, se esperan nuevas actualizaciones que podrían confirmar a Taguas como uno de los nuevos sistemas de cobre y oro de relevancia en la provincia de San Juan. En un contexto donde la alianza estratégica minerales críticos busca asegurar recursos a largo plazo, Taguas se posiciona como un proyecto a seguir de cerca por toda la cadena de valor minera.

Equipo editorial de Acero y Roca. Información técnica, veraz y actualizada sobre el sector minero e industrial de Argentina y el mundo.