La investigación reescribe los modelos geológicos de los salares andinos. Además, confirma un mecanismo intermedio de retención en rocas volcánicas. Ahora, nuevos datos sobre la migración del mineral redefinen la exploración en Argentina, apuntando al litio en la Puna.

LO ESENCIAL EN 10 SEGUNDOS
La geóloga Daniela Del Bono demostró que el litio del Salar de Olaroz proviene de ignimbritas locales. También descubrió un reservorio en arcillas neoformadas. Fundamentalmente, comprobó que solo el 5% del mineral se libera y la temperatura es el principal vector de control exploratorio.
Desarticulando mitos sobre la arquitectura de las salmueras andinas
La urgencia global por la electrificación choca frecuentemente con una limitación estructural. De hecho, la industria avanza más rápido que la ciencia básica. Hasta hoy, el modelado geológico asumía algo simple. Creían que el litio llegaba a las salmueras principalmente por una meteorización superficial directa.
Sin embargo, la reciente defensa de tesis doctoral de Daniela Del Bono desarticuló esas certezas. Tras un arduo trabajo de seis años en el noroeste argentino, la investigadora logró un hito. El descubrimiento central radica en identificar un reservorio transitorio de litio. Este se aloja en arcillas secundarias que recubren los vidrios volcánicos de la región.

Isótopos de estroncio: La huella digital que confirma el origen volcánico
La precisión metodológica es fundamental. En primer lugar, ¿cómo trazamos el viaje de un ion desde la roca dura hasta el salar? En consecuencia, la respuesta clave estuvo en los isótopos de estroncio.
Además, esta herramienta funcionó como una verdadera huella digital geoquímica. Gracias a esto, permitió demostrar empíricamente el origen del mineral. Es decir, el litio concentrado en el Salar de Olaroz desciende específicamente de las ignimbritas locales. Por lo tanto, este dato es vital porque descarta aportes del basamento ordovícico.
Asimismo, el aporte técnico cuantificó la transferencia mediante rigurosos experimentos de laboratorio. Allí, identificaron a los actores principales del proceso. Estos son las sales solubles, arcillas, biotitas, feldespato potásico y el vidrio volcánico.

La métrica del 5%: La lenta liberación del mineral fósil
El dato más contundente resulta ser la métrica de liberación mineral. Seguramente, las compañías mineras deberán integrar estos números a sus balances. De todo el litio contenido en los materiales volcánicos, apenas el 5% está disponible para migrar. Lejos de ser un proceso instantáneo, la transferencia sucede en tres etapas.
Primero, la fase inicial dura hasta tres horas. Esta etapa ocurre de forma rápida e independiente de la temperatura, liberando hasta el 1,5% del litio total. Después, las fases posteriores son mucho más lentas. Alcanzan un 3% a 4% en ensayos extendidos hasta los 365 días.
El rol de las nuevas arcillas y el calor
Por otro lado, el factor detonante que controla esta cinética es la temperatura. Lógicamente, a mayor nivel térmico, más rápido resulta el traspaso. No obstante, el laboratorio arrojó una anomalía fascinante para la ciencia. En ciertos escenarios, el sistema liberaba más litio a baja temperatura que a 80°C.
¿Cuál es la explicación de este fenómeno? Fundamentalmente, ocurre la neoformación de una arcilla a altas temperaturas. Esta illita retiene parte del mineral que intenta desprenderse. Precisamente, este es el nuevo reservorio secundario documentado por la investigadora. En definitiva, es un mecanismo intermedio que regula la recarga del salar andino.

Implicancias para explorar la Puna argentina
Para las empresas que exploran el norte argentino, esta investigación resuelve un vacío estructural. Al demostrar que la temperatura controla el proceso, establecemos un nuevo paradigma prospectivo. Por ende, el impacto en la toma de decisiones gerenciales es directo.
Como señala el estudio, no todas las rocas volcánicas de la cuenca aportan litio. Tampoco lo hacen de la misma manera ni a la misma velocidad. En consecuencia, los proyectos deben priorizar ciertas áreas. Especialmente, aquellas zonas con evidencia de circulación hidrotermal activa o pasada. Estas fallas operan como vectores naturales de enriquecimiento. Igualmente, este conocimiento optimiza las campañas de perforación.
Sostenibilidad y el recurso fósil
Además, la tesis permite desarrollar modelos de recarga hidrogeológica mucho más precisos. Saber que el recurso es mayormente fósil obliga a repensar el bombeo intensivo. Por esta razón, necesitamos estrategias que cuiden un equilibrio de millones de años. Las autoridades regulatorias seguramente tomarán nota de estos límites duros.
Hacia un modelado hidrogeológico dinámico y tridimensional
El horizonte de esta línea de investigación plantea un salto cualitativo enorme. El próximo paso lógico será desarrollar un modelado hidrogeológico integrado para Olaroz-Cauchari. Para lograrlo, cruzarán los datos experimentales con temperaturas y flujos subterráneos reales.
Actualmente, estamos ante una evolución metodológica clave para la minería. Debemos dejar de mirar exclusivamente la salmuera para comprender a fondo la roca fuente. En el futuro cercano, el mapeo minero será un análisis geoquímico dinámico y tridimensional.

Por consiguiente, identificar arcillas ricas en litio dentro de los acuíferos será un diferenciador crítico. Finalmente, disponer de datos precisos sobre la génesis del recurso trasciende la ciencia básica. Hoy, representa una ventaja competitiva definitiva para sostener la inversión a largo plazo en Argentina.

Periodista especializada en gestión minera, sustentabilidad y desarrollo regional. Con un enfoque centrado en la transparencia y la comunicación estratégica, analiza el impacto de la industria en las comunidades y el marco institucional del sector. En Acero y Roca, es la voz encargada de desglosar los desafíos de la licencia social y los procesos de modernización minera.