Con más de 350 alumnos activos, los cursos mineros de la Escuela Obreros del Porvenir reflejan el crecimiento del interés de los jóvenes por trabajar en minería en San Juan, especialmente en áreas como logística, hotelería y servicios para campamentos.

LO ESENCIAL EN 10 SEGUNDOS
El crecimiento de la minería en San Juan está impulsando una nueva generación de jóvenes interesados en capacitarse para trabajar en la industria. Con 350 alumnos activos, los cursos de la Escuela Obreros del Porvenir muestran una fuerte demanda en áreas como logística, hotelería y servicios. El fenómeno refleja cómo la minería dejó de ser una expectativa para convertirse en una salida laboral concreta, especialmente entre quienes crecieron con Veladero como parte del paisaje productivo provincial.
Los jóvenes empiezan a formarse antes de egresar del secundario
La sala ya no alcanza para todos los que quieren entrar. Ramiro Molina, docente a cargo de los cursos de minería en la Escuela Obreros del Porvenir, lleva dos años frente a grupos que crecen en número y rejuvenecen en edad. El dato que más le llama la atención no es el volumen, sino el perfil de quienes se acercan: estudiantes que todavía no terminaron el secundario y ya buscan capacitarse para trabajar en minería.
“Lo que me está sorprendiendo ahora son chicos que están terminando el secundario, chicos que están en el último año y ya están pidiendo hacer los cursos”, señala Molina. Aunque el límite de edad mínima les impide ingresar formalmente, el fenómeno marca un cambio generacional evidente. Al respecto, según explicó, ‘más del 60 por ciento de los 350 alumnos actuales tiene menos de 28 años’
Hijos de Veladero: La generación que creció con la industria como paisaje cotidiano
Molina tiene una lectura generacional del fenómeno. «Estos jóvenes nacieron cuando Veladero ya era una realidad operativa. Estos chicos no heredaron la minería como promesa sino como paisaje cotidiano. Se podría decir que «son hijos de la minería», porque han crecido con la actividad establecida”, sostiene.
Veladero comenzó su etapa de producción entre 2005 y 2006, lo que significa que gran parte de estos alumnos no conoce una San Juan sin minería activa. Ese contexto modificó la percepción de la industria para una generación que hoy ve al trabajo minero como una posibilidad concreta de desarrollo laboral.

La minería aparece como una alternativa de estabilidad laboral en San Juan
El interés de los jóvenes por formarse a través de los cursos no responde únicamente a la expectativa salarial. También influye la percepción de estabilidad laboral en un contexto económico complejo y la idea de que la minería seguirá expandiéndose en la provincia durante los próximos años.
Dentro de ese escenario, el área de hotelería y servicios aparece como una de las vías de ingreso más accesibles a la industria minera. Molina diferencia claramente estos puestos de las posiciones técnicas tradicionales, donde la formación requerida es más extensa y las exigencias de especialización son mayores.
En paralelo, la demanda actual obligó incluso a limitar cupos. Específicamente, logística y cocina son las áreas con mayor cantidad de interesados; de hecho la capacidad operativa de los cursos ya quedó por debajo del nivel de consultas. “Entrar a trabajar en minería por gastronomía o hotelería es más fácil que otros espacios donde necesitás más tiempo de estudio y una formación más técnica”, explica Molina.
Además, el crecimiento de las inscripciones también modificó el perfil de los asistentes. A las personas que buscan insertarse laboralmente en minería comenzaron a sumarse estudiantes de turismo, recursos humanos y otras carreras interesados en comprender cómo funciona la dinámica de trabajo en campamento, los sistemas de roster y las exigencias de convivencia propias de la actividad.
“Hay gente que viene para entender qué significa trabajar arriba y cómo funciona realmente la vida en mina”.
Los cursos mineros no garantizan empleo inmediato
Sin embargo, uno de los aspectos que Molina remarca con mayor énfasis es«la necesidad de evitar falsas expectativas respecto a la salida laboral inmediata». Según explicó, los cursos funcionan como instancia de formación y vinculación, pero no garantizan empleo. “Somos un puente entre los jóvenes y la minería, pero no damos trabajo directo en la minería”, resume.
Esa aclaración responde, según indicó, a interpretaciones erróneas que circularon en algunos ámbitos sobre supuestas contrataciones automáticas una vez finalizadas las capacitaciones.
Molina también sostiene que muchos alumnos modifican sus expectativas después de conocer en profundidad las condiciones reales de trabajo en campamento. Los esquemas de rotación, el aislamiento y la convivencia prolongada hacen que algunas personas decidan no continuar buscando inserción en el sector.

El crecimiento de los proyectos mineros ya empieza a generar demanda de personal
Aun así, el crecimiento de la actividad minera ya comenzó a generar una demanda concreta de personal vinculado a servicios, especialmente en hotelería y logística minera.
«La necesidad de mano de obra podría intensificarse si los proyectos mineros previstos para San Juan avanzan hacia etapas operativas en los próximos años» afirma Molina y adiverte que «si se da como se está proyectando, va a faltar gente”.
El crecimiento de las inscripciones refleja una transformación más profunda en la provincia. La minería dejó de percibirse como una actividad lejana para convertirse en un horizonte laboral concreto para una nueva generación que busca incorporarse a la industria desde áreas que hasta hace algunos años tenían poca visibilidad dentro del sector.

Periodista especializada en minería, ambiente y agenda social. Forma parte de Acero y Roca -Magazine Minero, donde cubre la actualidad del sector con foco en sostenibilidad, seguridad, innovación y gestión de recursos humanos. Su trabajo analiza la relación entre minería y desarrollo local, con atención en el impacto en las comunidades y la gestión de recursos naturales. También aborda el avance de la inclusión en la industria, siguiendo iniciativas vinculadas al rol de la mujer y espacios sindicales emergentes.