Ante el despegue de los proyectos locales, Jorge Gabriel Cutuli, rector del Instituto Argentino de Seguridad (IAS), detalla la estrategia académica para capacitar en riesgos críticos, tecnología aplicada y el cuidado de la salud mental apuntando a revertir los índices de letalidad en las faenas.

El escenario de la siniestralidad y el marco regulatorio minero argentino
Las tasas de siniestralidad general en la actividad extractiva se mantienen cuantitativamente bajas. De hecho, se ubican por debajo de otros sectores de la industria pesada. Sin embargo, los datos históricos de letalidad en minas y canteras revelan una realidad compleja. El índice de fatalidades por cada mil trabajadores suele experimentar picos intermitentes.
Esto posiciona al rubro en el podio de mayor riesgo operativo del país.

El impacto según la tipología del yacimiento
Según los registros de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) y el INDEC, la gravedad de las contingencias varía de forma drástica según la tipología del yacimiento. Los proyectos de litio a cielo abierto en el Noroeste Argentino (NOA) exhiben indicadores más estables. En contraste, las operaciones metalíferas subterráneas registran los eventos de mayor severidad. Estas últimas se concentran con fuerza en la región patagónica. Los incidentes más complejos reportados en los frentes de trabajo locales están vinculados a fallas en los sistemas de ventilación. Esto genera la consecuente intoxicación por gases, atrapamientos y fallas mecánicas en el transporte terrestre o maquinaria pesada.
Este panorama se encuentra estrictamente regulado por el Decreto 249/2007. Esta norma constituye el Reglamento de Higiene y Seguridad para la Actividad Minera. Aquellas compañías operadoras o contratistas que superan los límites de accidentabilidad tolerados son incorporadas de manera obligatoria al Programa de Empleadores con Siniestralidad Elevada (PESE). Esta condición las fuerza a ejecutar planes de acción obligatorios por un lapso de 2 años. El objetivo es reestructurar sus esquemas de prevención interna y auditoría.
Innovación académica: controles críticos y tecnología en el frente de trabajo
«En realidad nos basamos un poco en lo que se refiere al marco legal que rige en nuestro país, relacionado con el enfoque de un cambio de cultura general dentro del sector, ya sea en cuanto a prevención de accidentes, uso de tecnologías y salud y bienestar mental en el trabajo», define Jorge Gabriel Cutuli, Rector y Presidente del IAS. Para traducir esta visión a la práctica en las faenas, la institución diseñó un esquema educativo estructurado. El mismo se enfoca sobre los denominados «controles que salvan vidas».
Esta actualización académica se centra en el entrenamiento riguroso bajo las Reglas de Oro de la minería. Para ello, dicta módulos específicos de capacitación en bloqueo de energías, trabajos en altura y acceso a espacios confinados. Asimismo, la propuesta incorpora la formación en tecnologías de EPP Inteligente. Este módulo adiestra a los mandos medios y operarios en el uso de sensores de fatiga. También incluye indumentaria con geolocalización integrada y dispositivos activos de alerta por proximidad de equipos pesados.
El programa también da una respuesta concreta a la necesidad de inmediatez en la gestión del riesgo. Esto se logra mediante la Reportabilidad Digital. Los alumnos aprenden a utilizar aplicaciones móviles internas para reportar condiciones subestándares en tiempo real. Lo hacen directamente desde el frente de extracción. Así se agiliza la mitigación antes de que se produzca el incidente.
La currícula técnica se completa con protocolos de primeros auxilios en faena ante traumas o exposición química. Además, incluye auditorías de campo efectivas bajo metodologías de Análisis de Riesgo del Trabajo (ART), control de agentes higiénicos (sílice, vibraciones y ruido) y la investigación de eventos mediante la Metodología ICAM (Incident Cause Analysis Method). Esta se basa en identificar la causa raíz del evento con el fin de corregirla y prevenir su ocurrencia.
Logística híbrida y el rol del compromiso gerencial
La implementación de este contenido técnico requiere una infraestructura logística adaptable. La misma debe acoplarse a los esquemas de rotación de las compañías mineras, por lo que el IAS adoptó una metodología mixta:
Por un lado, dispone de un Campus Virtual accesible. Este sistema permite a los trabajadores conectarse a los módulos teóricos desde cualquier campamento o locación que cuente con conectividad a internet. Por el otro, el instituto traslada a sus formadores para dictar cursos presenciales. Estos se realizan directamente en la mina o en los sectores operativos que requieran entrenamiento in situ.

Esta estructura formativa se apoya en una trayectoria institucional sólida. «Nuestra Escuela data del año 1970, formamos más de 18.000 Técnicos Superiores y realizamos más de 120 encuentros como Jornadas y Congresos«, destaca Cutuli.
El directivo señala que el instituto cuenta con una bolsa de trabajo activa. La misma es consultada de manera permanente por el sector privado. De este modo, se consolidan acuerdos de pasantías con estudiantes de forma constante. Tras el período de prueba, estos alumnos logran la inserción laboral efectiva en los yacimientos.
Sin embargo, el éxito de la formación en el terreno no depende únicamente de la idoneidad del técnico. Jorge relata que el impacto real en la reducción de prácticas inseguras y el cuidado de la salud mental se consolida siempre que la gerencia de la empresa esté comprometida. Para el rector las jefaturas deben traccionar de forma unificada: producción, calidad, seguridad, protección ambiental y factores psicosociales. Estas variables deben ser entendidas como un conjunto que no se puede negociar bajo ninguna presión comercial o financiera.
Federalización de la enseñanza y la nueva alianza con UCASAL
La oferta de grado tradicional suele dejar un vacío de especialización. Este déficit se relaciona con los riesgos específicos de la actividad extractiva. Para saldar esa brecha de competencias, el instituto avanza en la integración territorial junto a actores académicos locales. El hito inmediato de esta estrategia es el lanzamiento de la Diplomatura en Minería. Este programa se desarrolló de forma conjunta con la Universidad Católica de Salta (UCASAL). La propuesta unifica contenidos analíticos orientados a la práctica profesional de quienes ya se desempeñan en la actividad o buscan insertarse en la cadena de valor.
El plan a mediano plazo apunta a profundizar la federalización. Para ello, se gestionan convenios de articulación formal con los organismos gubernamentales de las provincias mineras. El objetivo es obtener el aval directo de la casa central del IAS. La meta consiste en potenciar la experiencia técnica del instituto con el conocimiento empírico de las direcciones de minería y policía del trabajo locales. Para las autoridades de la institución, la sinergia con la gente que está en la zona y conoce el campo de acción es la clave definitiva. Solo así se construirá una verdadera cultura del autocontrol preventivo. Este proceso es indispensable para lograr que cada operario asimile las conductas necesarias para volver sano y salvo a su casa después de cada jornada en la cordillera.

La complejidad del porvenir
La profesionalización de la mano de obra en materia de seguridad minera ya no puede ser tratada como un mero requerimiento de cumplimiento normativo o un costo asociado a las pólizas de las ART. Los datos de letalidad histórica analizados por el IAS demuestran que la complejidad de los proyectos de gran escala exige una transición urgente hacia sistemas de prevención dinámicos e inteligentes. En este escenario, la articulación entre los centros de formación nacionales, las universidades regionales y las autoridades provinciales se convierte en la única herramienta capaz de transformar la cultura operativa en el terreno.

Periodista especializada en gestión minera, sustentabilidad y desarrollo regional. Con un enfoque centrado en la transparencia y la comunicación estratégica, analiza el impacto de la industria en las comunidades y el marco institucional del sector. En Acero y Roca, es la voz encargada de desglosar los desafíos de la licencia social y los procesos de modernización minera.